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Libros y Revistas (Lecturas: 44508) Fecha de publicación: Enero de 2002 |
Adiós Anteojito |
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Le llega el "¡Intringulis Chíngulis, uh, uh, uh!" a Anteojito, luego de varias décadas de formar infantes. por Darío Lavia |
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En las páginas de este último número se lee: "las actuales circunstancias determinan ahora el tiempo de despedirnos. La intensa y rica trayectoria cumplida nos entibia el corazón. Sabemos que la huella de nuestro paso por el mundo de los niños permanecerá en el recuerdo. Como dijo el poeta, puedo estar apartado pero no ausente". García Ferré recalcó que "los temas que trató (la revista) buscan salir de la actualidad, el esnobismo o tendencias que sé que al cabo de tres o cuatro años mueren. Generalmente recalcó los valores universales y eternos", dijo en su día García Ferré, quien consideraba que "Anteojito" cumplía una función en los hogares argentinos debido al empobrecimiento de la enseñanza pública.
En sus páginas se trató de enseñar y entretener por igual. Personajes como Calculín, Hijitus, Larguirucho, Oaki, Petete, Pi Pío y muchos más, además de secciones como Juguemos con Anteojito, hicieron las delicias de miles de niños de 5 a 10 años, en tanto que secciones como Preguntando se Aprende, El Jardín de Anteojito, Calendario Anteojito, ¿Saben Anteojitos..., Aprendamos Jugando, Comiditas (de Blanca Cotta), Lectura Comprensiva y otras hicieron aprender a otros tantos. Uno de los primeros personajes que consiguieron enorme popularidad entre los más chicos fue Hijitus. Emitida a partir de 1967, de lunes a sábados, LAS AVENTURAS DE HIJITUS tuvieron un formato de episodios de media hora. Este personaje se había originado como un secundario dentro de LAS AVENTURAS DE PI PÍO (cuando se publicaban en Billiken) y había sido presentado como un chico muy andrajoso (su "sombreritus", en realidad un sombrero de copa, mantuvo siempre un aspecto como descocido), poco a poco fue evolucionando, hasta convertirse en personaje central de su propia tira. En sus comienzos Hijitus vivía en Villa Leoncia (era vecino de Oaky). García Ferré solía agregar el sufijo "itus" al final de los nombres de los personajes como manera de superar el karma que le provocó los varios años que estudió latín en la escuela.
Hijitus generó un fenómeno de marketing enorme: al programa televisivo (que se exportó a Latinoamérica) y a la revista propia se le fueron agregando todo tipo de juguetes, figuritas, incluso un disco doble (su slogan publicitario fue: "El mejor regalitus para el Día del Niño es un disco de HIJITUS"), las sorpresas del eterno chocolatín Jack y hasta un cacao para agregar a la leche llamado Nutri Super Hijitus, entre muchas otras cosas. El canal 13 de Buenos Aires comenzó a emitir poco después EL CLUB DE HIJITUS, programa transmitido en vivo en el cual actores disfrazados de los personajes llevaban a cabo entretenimientos para los más chicos. También había un bloque en el que se retransmitían los cinco episodios semanales de la serie animada de Hijitus. La recopilación de tres episodios de esta serie generó en 1973 el largometraje cinematográfico LAS AVENTURAS DE HIJITUS. El comic de este personaje se editó durante diez años. En los años '90, debido al revival de los años '70, reapareció en un capítulo doble de la revista Anteojito. Poco después, en 1995, canal 13 volvió a emitir los viejos episodios, a razón de una aventura completa por día.
En los años '80 lanzó ICO, EL CABALLITO VALIENTE (1981), otro filme premiado en Moscú (1981) y que logró el segundo premio del Festival Internacional de la Infancia y la Juventud de Tomar, Portugal (1983). Luego comenzó una larga ausencia de las pantallas (chica y grande). Durante esta ausencia García Ferré se dedicó a mantener Anteojito con el diseño tradicional, pero también amplió su negocio editorial, lanzando "Muy Interesante", una revista de divulgación científica realmente muy interesante, y "Ser Padres Hoy" dedicada a padres. Fue a través de MANUELITA (1999), una hábil mezcla de oficio y oportunismo comercial, que García Ferré regresó al cine, por la puerta ancha, logrando la anuencia de público más abultada de la historia del cine argentino a la fecha: 2,4 millones de espectadores. Basada en la canción de la poetisa y cuentista María Elena Walsh, la película camino que continuó con CORAZÓN, LAS ALEGRÍAS DE PANTRISTE (2000) y el reestreno de su primer largo con nueva banda sonora y nuevo título: ANTEOJITO Y ANTIFAZ: MIL INTENTOS Y UN INVENTO (2001).
Además de los personajes propios de García Ferré, Anteojito presentó una gran cantidad de personajes e historietas de la más variada índole. Había algunas destinadas a niños pequeños, otras para público juvenil, e incluso había ciertas tiras que apuntaban a las jovencitas. Anteojito presentó en sus últimos años cómics clásicos (como Príncipe Valiente de Harold Foster), e incluso sacó suplementos especiales con personajes de Marvel (como el Hombre de Hierro); pero en su época de esplendor (años '70 y principios de los '80) tenía una plantilla exclusiva de personajes reeditados. Hablamos de Pelopincho y Cachirula (del uruguayo-inglés Fola, nacido en 1908, fallecido en 1998), La Vaca Aurora (de Mirco), Don Fulgencio, el Hombre que no Tuvo Infancia (del siempre vigente Lino Palacios). Además tenían su espacio otros personajes originales: La Pícara Sandrita (de Goyo Mazzeo), Los Terribles Ye-Yes, Rinkel el Ballenero (de Tulio Lovato), Sonoman (de Oswal) y una larga nómina de comics de aventuras cuyos autores no aparecían acreditados: Al Rugir de los Motores, Valentina Chiquilina, Espirú y otros, lo mismo que adaptaciones de clásicos de la literatura universal, como Simbad el Marino, Piel de Asno, Veinte Años Después. Además de todos estos, Anteojito (fiel a su origen) presentó más personajes publicitarios que, tal vez, cualquier otra revista. En sus páginas vivieron cortas aventuras el Pibe Febito (de zapatillas Febo), Super Stiko (de adhesivo Stiko), y otros.
«Apelo más al sentimiento, a la ingenuidad y la bondad de los personajes. Trato de poner poca violencia, pero busco que se produzcan situaciones dramáticas, de contenido humano.» Por supuesto esta filosofía ha tenido y tendrá detractores, desde quienes
acusan de simplista a los personajes, a quienes lo tachan de contribuir
al olvido del pasado reciente en favor de la tradicional y ajada mitología
de los próceres (hace unos años la Defensoria Ciudadana de La Plata reclamó
a García Ferré que incluyera en su calendario una referencia al Golpe
de Estado de 1976, luego de una denuncia llevada a cabo por un padre que
no halló la fecha de marzo del '76 en el calendario escolar; ), desde
En su momento de mayor éxito García Ferré fue el Walt Disney argentino, salvando distancias y épocas: con su firma salían revistas infantiles, comics, juguetes, alimentos, programas de tv y series de dibujos animados, largometrajes de animación... fue imposible que cientos de miles de niños de varias generaciones no crecieran rodeados de sus personajes. Las críticas actuales, usualmente asentadas sobre la incompatibilidad de los niños actuales (más apegados al animé, a los juegos de pc sangrientos y demás) con la mitología Trulalá, se debe entonces a la incapacidad de los críticos de tomar el fenómeno cultural de Anteojito solo como circunscripto a su época de esplendor. Anteojito es de la época que los niños eran ingenuos hasta, digamos, los 15 años, más o menos. Y si treinta años después seguía tratando a los niños de la misma manera es motivo de ternura y no de crítica. Anteojito fue, digamos, el "mainstream" de las revistas infantiles de los '70. Sí, la revista no se adaptó a los tiempos que cambiaron, pero su firme posición tradicionalista (mala o buena) es de por sí respetable. Para mayor información visiten el sitio oficial de Anteojito en www.papitus.com (¡ojo! Aún se encuentra en construcción) Página 1 - 2
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