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Fecha de publicación: Agosto de 2001 |
Entrevista con Patrick McGoohan |
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Entrevista con Patrick McGoohan, emitida en la televisión canadiense en marzo 1977. por Darío Lavia |
Muchacho: Lo que me interesa es el estilo de la serie, y el capricho de los cientos de pequeños toques que lo hacen, pero cuando usted dice que todos parecen haber surgido por accidente. Los globos blancos fueron un accidente... McGoohan: Oh, sí... Muchacho: Y eso, fueron toques de suerte. McGoohan: Si, pero tu... no, no, no, no... estaban estas páginas, no las olvides, al principio, en las que residía el concepto completo de la obra. Esas cuarenta y dos páginas. Eso no fue por accidente. Muchacho: No, pero los pequeños toques... McGoohan: Esas cosas vienen solas. Muchacho: Pero yo no las he visto muy seguido en otras series. McGoohan: Vienen porque uno las está buscando. Tuve la suerte de tener a dos o tres personas creativas trabajando conmigo, como el amigo que vio el globo meteorológico. Y dondequiera que uno encuentra esas cositas, las pone... pero el diseño y la idea de "El Prisionero", el todo, estaba muy claro desde un principio. Muchacho: Y el estilo... McGoohan: Y el estilo estaba también claramente trazado, lo mismo que el diseños de los decorados, todo concebido desde el principio de la idea. No hubo accidentes en esa área, tu sabes, las chaquetas, los números en la gente y todo lo demás, hasta la estúpida bicicleta. Troyer: ¿Usted cree que fue una serie que tuvo atractivos, mayor agrado en personas de gran coeficiente intelectual? McGoohan: Mayormente gente inteligente... ¿Tal y como la tenemos aquí? Troyer: Si, eso digo.
Otro muchacho: Una analogía nos viene, de la literatura, con la poesía épica, con la épica. Y "El Prisionero" parece tener todas las cualidades que pertenecen a la épica, incluyendo la clase de estructura con la que termina: la cosa comienza con siete partes y termina con diecisiete. McGoohan: Sí. Otro muchacho: Hay unas pocas obras épicas que han hecho este tipo de cosas, por ejemplo la "Faerie Queene" de Spencer o "Idylls of the Kings" de Tennyson... esta última se convierte en una no épica de doce partes, con todas las propiedades y cualidades de una épica. Tengo una pregunta basada en esta quizás peculiar observación, y es esta: Una de las figuras de algunas de las épicas, como la "Faerie Queene", es el enano que acompaña a Una y al Caballero Rosacruz. ¿Fue este personaje inspiración para el que intepretó Angelo Muscat? McGoohan: Oh. No lo se. ¿De dónde viene eso? Otro muchacho: Es una imagen literaria... McGoohan: No, ciertamente no lo sacamos de ahí. Hubo gran variedad de interpretaciones sobre el pequeño Angelo. Él es un hombre muy dulce... muy, muy dulce. Es esa clase de... como si hubiera algo... siniestro sobre él. Quiero decir, siempre estaba la posibilidad que él fuera el Nº 1. No lo se... pero a causa de que era buen tipo y siempre estaba al lado del Nº 6... podía haber una implicación de que fuera un personaje siniestro, particularmente en el último episodio... Quizás él estaba por encima del Nº 1 en algún lado... Había algo siniestro sobre él. Otro muchacho: Tenía curiosidad, porque hay varias imágenes de todo... de todas los personajes que hay en la serie... tienen conecciones literarias, si eran o no deliberadas... si tenían conección deliberadamente, eso no importa realmente. Podía ser un elemento. McGoohan: No, no lo creo... no creo que lo sea... Otro muchacho: No, no importa. McGoohan: No creo, en este tipo de... Yo, yo uso la palabra "surrealista" sobre esta... cosa, que es la única que puede unir todas las conclusiones. Creo, que tú... uno tiene la posibilidad de interpretar cualquier cosa que quiera. Tercer muchacho: Sr. McGoohan, mi pregunta es acerca de la religión. McGoohan: Si, adelante. Tercer muchacho: Comprendo que, según he leído acerca suyo, usted es un hombre muy religioso, y mi pregunta es con referencia a "Fall Out". He interpretado un montón de cosas sobre su contexto. Pienso específicamente en la crucifixión de los dos rebeldes, o bien en la tentación del Nº 6 por el presidente de la Villa como la tentación de Cristo... McGoohan: Le daban el trono. Tercer muchacho: Primero de todo, ¿estaría de acuerdo con mi idea que eso fue intencional? McGoohan: Ah, no, nunca tuve ninguna inspiración religiosa en lo absoluto. Solo estaba tratando de hacer la escena más dramática. Ciertamente la tentación con el tipo poniéndome en el trono y toda esa cosa, ah... es cosa de Lucifer. Pero nunca lo pensé en ese momento. Quizás estaba en algún lugar profundo de mi mente. Tercer muchacho: Cuando le hablé de religión, quise decir una actitud moral sobre la vida. McGoohan: Creería que es necesario, sí. Tercer muchacho: Ok, ¿entonces es válido decir que Nº 6 deriva de esta fuente? ¿Es con eso con lo que se levanta cada mañana y encara un nuevo día en la Villa? McGoohan: Creo que es un muy buen comentario y creo que es muy cierto, sí... Fuerzas morales que dicen: "tengo un espírtu, un alma, pero no son mías ya que hay una gran fuerza detrás." No creo que él se levantara cada mañana y analizase muy extensamente el asunto, pero creo que esa fuerza está dentro de él y también de cada uno que es capaz de luchar en su propia manera.
Tercer muchacho: ¿Diría usted que hay una carencia similar en el resto de los habitantes de la Villa? ¿Son ellos seres sin alma? McGoohan: Ah, la mayoría de ellos tienen un cerebro... lavado. Sus almas han sido extirpadas. Mirando muchos comerciales de TV. Troyer: Acostumbro a pensar que los comerciales de televisión son espiritualmente sanos ya que nos hacen escépticos y eso es bueno. McGoohan: Bien, no hacen a la gente muy escéptica porque si lo hicieran , la gente no iría a comprar toda la basura que publicitan y las empresas estarían en bancarrota. Cuarto muchacho: Hay una secuencia de usted con Leo McKern donde él dice: "Te mataré", usted dice "Moriré", y él replica "Estás muerto". ¿Fue un modo de hablar o hubo alguna línea subyacente? McGoohan: ¿Usted habla sobre "Once Upon a Time"? Cuarto muchacho: Claro, "Once Upon a Time". McGoohan: Bien, eso es muy interesante... Ese fue uno que fue escrito en el período de 36 horas. Y Leo McKern, que es muy buen amigo y excelente actor, vino con poca anticipación para hacer esto... El tema del lavado de cerebro, él tenía que intentar meter ideas en la cabeza del Nº 6 y al final el Nº 6 le devolvía la pelota. Y el diálogo era muy peculiar ya que consistía mayormente en "Seis, seis, seis" y cinco páginas de eso. Y Leo, en el almuerzo, salió de su camerino y yo fui a ver los rushes que habíamos filmado y supe de inmediato que estaba cansado. Fui a su camerino para decirle cuan bueno había estado en los rushes. Y cuando entré lo vi, acomodado en posición fetal, en un sofá, y me dijo: "¡Vete! ¡Vete, bastardo! No quiero verte de nuevo." Y le dije, "¿De qué estás hablando?" Y él respondió: "He mandado a llamar a dos doctores, y están viniendo para aquí, tan rápido como pueden." Y repitió: "Vete, de una vez." Y lo había hecho, había mandado a venir a dos médicos, que llegaron esa tarde y le recetaron que no podía trabajar por tres días. ¡Se había ido! Estaba muy extenuado, agotado. Así que tuvimos que usar un doble, la nuca de un tipo, un doble de nuca, hasta que al final Leo regresó y pudimos completar sus escenas y también estuvo en el episodio final, así que me perdonó por todo... Pero esa vez quedó reventado. Troyer: Tanto como en el último episodio. McGoohan: Exactamente igual. Troyer: Me preguntaba sobre cuán intenso fue. Se que la actuación tiene siempre aparejada una experiencia intensa, pero en esa escena se nota que la presión es real. McGoohan: Fueron ocho días de rodaje, y durante esos ocho días estuvimos cabeza a cabeza entre las 8 de la mañana y las 6:30 de la noche, con una hora para almorzar. Así que fue muy intenso. Cosa de diván... Troyer: ¿Usted se convirtió en una persona diferente luego de terminar la serie? McGoohan: Cansada, eso es todo. Troyer: ¿Y más allá de eso? McGoohan: No, no. Troyer: ¿No fue puro psicoanálisis? McGoohan: No, no. Nunca dejo que ningún papel me supere. Creo que cuando ocurre es una tontería. Creo uno debe ser capaz de ir y hacerlo, aprender sus líneas y decirlas. Algunas son más cansadoras que otras, algunas son emocionalmente más exhaustivas que otras. Quiero decir, uno no puede hacer Hamlet sin quedar extenuado, o Rey Lear sin terminar agotado, pero para decir que uno vive día a día haciendo de Lear o de Hamlet antes que llegue la siguiente noche en el teatro, creo que eso es ridículo. Troyer: ¿Qué hay acerca de esa noción de algunos actores, que también es sostenida por otra gente en diversas ramas creativas, de que tenemos un banco finito de energía y que cada vez que uno trae algo de eso, queda menos para la próxima vez, para el resto del camino. McGoohan: Pienso que lo contrario es verdad. Cuando uno mira a gente como Arthur Rubinstein, gente con tremendo talento y que son jóvenes. ¡Son jóvenes a los 75, son jóvenes a los 80! Su vitalidad, de hecho, se acrecenta. Sus energías se acrecentan. La adrenalina se acrecenta. Solo pasa que la maquinaria del cuerpo, las partes, los repuestos se gastan un poquito... creo que lo demás se acrecenta, y conozco un montón de viejos amigos que son jóvenes, gente joven. Troyer: Así que el afán creativo es como el músculo, cuando más lo flexionamos, más duro se viene. McGoohan: Así creo, sí. Sí, así es. Quinto muchacho: Sr. McGoohan, cuando usted empezó "El Prisionero" fue una década en la cuál mucha gente estaba acostumbrada a los agentes secretos. Usted vio con nitidez la siguiente década, los '70. Creo que usted vio Watergate, el enemigo interior como opuesto al enemigo exterior. No se si usted puede responder a esto, pero si fuera a realizar nuevamente la serie y tuviera que mirar hacia los '80 y pensara en términos que cuál sería el verdadero enemigo, no el enemigo de la trama, sino el enemigo contra el que realmente hay que luchar, si usted mirara en los '80, qué vería? McGoohan: Creo que el progreso es el mayor enemigo en la Tierra, aparte de uno mismo, y lo que viene con uno mismo. Creo que pronto tendremos que comenzar a cuidar este planeta en el que vivimos. Se están haciendo mejores bombas, aviones más rápidos, y todo ese tipo de cosas día a día, odio decirlo, nunca había sido creada un arma sobre la faz de la Tierra que no fuera a usarse, y esa cosa será usada a no ser que... no se como se puede detener, a no ser que sea muy tarde. Quinto muchacho: ¿Cree usted que haya una fuerte reacción popular contra el "Progreso" en el futuro? McGoohan: No, ya que está activado por el Pentágono, por la Avenida Madison, por la televisión, y en tanto aceptemos esas cosas y no las rechacemos, tendremos que dejarnos arrastrar por la corriente y la eventual avalancha. Sexto muchacho: Tendemos a ver la amenaza, la Villa, como una especie de Avenida Madison, los medios. ¿Cuán responsable somos por aceptar esto? ¿Cómo podemos vernos involucrados en esta dependencia? McGoohan: Comprando el producto, en exceso. En tanto vayamos y compremos sus cosas, estaremos a su merced. Estamos a merced de las publicidades y por supuesto que hay ciertas cosas que necesitamos, pero muchas de lo que compramos no es necesario. Sexto muchacho: ¿Considera usted a la Villa como algo externo o como algo que llevamos con nosotros todo el tiempo? McGoohan: Puede ser un poco de ambos. Lo externo es el símbolo, pero está dentro de nosotros, ¿no es así? Es un aspecto surrealista, todos vivimos en una pequeña Villa. Troyer: ¿Todos? McGoohan: Su Villa puede ser diferente a la de otras personas, pero todos somos prisioneros. Troyer: Bueno, conozco entonces quien es el idiota dentro mío. McGoohan: Sí, el Número Uno, igual que el mío. Séptimo muchacho: ¿Es el Número Uno el costado malvado de la naturaleza del Ser Humano? McGoohan: El más grande enemigo que tenemos... el Número Uno representa una fuerza malévola, la que gobierna la Villa. Así que, ¿quién es este Número Uno? Nosotros siempre vemos al Número 2, sus compañeros. Esta fuerza dominante está permanentemente oprimiéndonos, y tenemos que luchar en contra de ella en todo momento, y por eso fue que hice al Nº 1 como una imagen del Nº 6. Su otra mitad, su alter ego. Troyer: Cuándo usted bosquejó por primera vez la serie, ¿sabía que el Nº 1 iba a ser el Nº 6? McGoohan: No, no lo sabía. Es una pregunta interesante. Troyer: ¿Cuándo lo supo? McGoohan: Cuando faltaba muy poco para el último episodio y todavía no lo habíamos escrito. Y me tuve que sentar ese terrible día y escribir el último episodio, sabiendo que no iba a ser algo de James Bond, y en lo profundo de mi mente había una idea sobre un paralelismo entre el personaje Número 6 y el incógnito Uno. Troyer: ¿Y sus colegas, los otros guionistas? ¿Se sorprendieron? McGoohan: Sip... Troyer: ¿Se quedaron molestos? McGoohan: No. Troyer: ¿Pensaron que fue algo desprolijo? McGoohan: No, acostumbraban a venir, de vez en cuando, y preguntar "¿Quién es el Nº 1?" y les respondía: "Es un secreto" hasta que me senté y lo escribí, y fue que no lo supieron realmente hasta que hube terminado el guión. Troyer: Pero... ¿No se decepcionaron por ello? McGoohan: No, les gustó. Dijeron que siempre supieron que iba a ser él. Troyer: (risas) Una vez que les dijo. McGoohan: Sí, nadie lo sabía realmente. No. Troyer: ¿Por qué la doble máscara? ¿Por qué la máscara del mono?
Octavo muchacho: Sr. McGoohan, durante el último episodio "Fall Out", vemos al Prisionero. Está sonriendo, feliz, bailando, por primera vez. A lo último, en las últimas escenas, vemos exactamente el mismo rostro que tenía en las primeras escenas, cuando manejaba su coche con expresión adusta. Mi pregunta es: ¿cambió en algo el Prisionero entre el primer episodio y el último? McGoohan: Ah, no, creo que es esencialmente el mismo. Creo que se alegró un poquito por el hecho que pudo irse de este mítico lugar y sentirse libre para saltar, bailar y cantar, sentirse feliz de ir a su casa con su pequeño amigo, el Mayordomo. Y nunca lo vimos luego de que esa puerte se abre. Solo vemos la puerta que se abre y a él que ingresa. Así, uno nunca sabrá si su algería se va cuando ve que la siniestra puerta queda como una sinfonía inconclusa. Noveno muchacho: En el último episodio, ¿el Prisionero realmente considera convertirse en el líder de la Villa? McGoohan: No. No lo hace. Solo quiere salir y usa una técnica que no había usado antes, que es violenta, es triste, pero lo hace; y es como logra salir, por supuesto, como vemos en el último episodio, vuelve a su departamento junto a su pequeño valet, y la puerta se abre... entonces uno sabe que va a volver a continuar una vez más a causa de que continuamos siendo Prisioneros. Noveno muchacho: Y esto lleva a mi última pregunta. ¿Qué habría hecho el Prisionero luego de su liberación? McGoohan: Él no hubiera sido libre. Ese es el punto. Cuando la puerta se abre es como si todas las puertas de la Villa se abrieran, como si hubiera alguien allí esperando para empezar todo de nuevo. Él no se ve libre. La libertad es un mito. No hay conclusión, no hay final a esto. Ah, y fui muy afortunado de ser capaz de hacer algo tan audaz como esto, sin conclusión final, ya que la gente quería leer la palabra "THE END" (El Fin) al final. Ahora el final, dos palabras que podrían haber cuadrado mejor hubieran sido THE BEGINNING (El Principio). Troyer: Esta es una pregunta un poco banal, supongo, pero si usted pudiera dejarnos alguna sentencia o párrafo en las mentes de cada uno de los que vimos El Prisionero, toda la serie, una cosa para aquellos que llevamos viéndola un largo rato después que terminó, ¿qué cosa sería? McGoohan: Nos vemos. Troyer: ¿Sólo eso?...enigmático hasta el fin. McGoohan: Nos vemos. Esto significa mucho. Troyer: De veras. McGoohan: Nos vemos. Sí. |
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