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Sección: Cine y Series (Lecturas: 11797)
Fecha de publicación: Diciembre de 2000

Última Entrevista a Rod Serling

La última entrevista de Rod Serling se produjo en un restaurant llamado Franco's La Taverna, Sunset Strip el 4 de Marzo de 1975 - un par de meses antes de su repentino fallecimiento a la edad de 50 años. La confitería fue el lugar favorito de Rod, ya que pudo observar un amplio rango de tipos humanos que concebiblemente se convirtieron en modelos de los personajes de sus ficciones, y donde asímismo, como celebridad fue visto por ellos mismos.
por Darío Lavia

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Rod Serling: The Facts of Life
Una entrevista con Linda Breville
(Publicada en Twilight Zone Magazine - Abril de 1982)

Este artículo se publicó traducido originalmente en el sitio La Dimensión Desconocida

La última entrevista de Rod Serling se produjo en un restaurant llamado Franco's La Taverna, Sunset Strip el 4 de Marzo de 1975 - un par de meses antes de su repentino fallecimiento a la edad de 50 años. La confitería fue el lugar favorito de Rod, ya que pudo observar un amplio rango de tipos humanos que concebiblemente se convirtieron en modelos de los personajes de sus ficciones, y donde asímismo, como celebridad fue visto por ellos mismos.

Serling fue tan cooperativo en su papel de entrevistado como siempre lo fue. No hubo preguntas pactadas como tampoco una línea de diálogo previsto, ni rutina prestablecida que se suele encontrar en las entrevistas concedidas por las celebridades. Lo encontré afable, ingenioso, compasivo, y haciendo cruzada de espíritu.

Lamento que no haya llegado a terminar su guión de la novela La Salamandra de Morris West. Mirando para atrás, parece que él hizo frecuentes referencias a su muerte prematura, y únicamente ahora sus palabras navegan sin rumbo, por lo que me pregunto si el sabía o no que nuestra entrevista sería la última.

"Nunca hago planes con mucha antelación," me dijo. "Solo voy a través de la vida revisando el menú de tres comidas al día. Nunca me preocupo por el mañana. Es solamente desde que maduré y comencé a preguntarme acerca del tiempo que se acaba. ¿Es suficiente con no poder planear nada? Puesto que no llegue al próximo Jueves, entonces me preocuparía, pero no como guionista sino como hombre de mediana edad que se mira al espejo."

Extraño la voz rellena que se desvanece en el éter, excepto por las ocasionales reposiciones de las series La Dimensión Desconocida y Galería Nocturna a horas impiadosas en las estaciones de TV locales. Y el restaurant Franco, que ha sido reemplazado por otro establecimiento poco después de la muerte de Serling. Pero no puedo pensar en un epitafio más apropiado que el que dijo aquel día.

Linda Brevelle

Brevelle: Tú has sido citado por tu destacados logros en la escritura del género dramático. Has ganado incontables premios, incluyendo seis Emmies, el Premio Peabody y otros. Tu mirada hace al público respetar tu talento. Rod Serling ya es un nombre archiconocido. Mi pregunta es ¿hacia donde vas a partir de aquí? ¿Cómo puedes superar tu antecedente de triunfo, es decir si tienes alguna necesidad de superarte?

Serling: Bien, primero de todo, nunca realmente me superé a mí mismo, puesto que los premios en sí no reflejan realmente mi mayor cumplimiento. Este es de una extraña índole, de esos que se cumplen con el ritual de una palmada de camaradería de todos los que en la ciudad te reconocen cuando vas de un lado a otro. Solo por sobrevivir un día más tu tienes que tener un premio. Por eso no puedo sugerir que aquellas cosas representan un pináculo de logros. Si ciertamente lo son, no puedo estar más que preocupado acerca de cómo podría superarme a mí mismo. Pero si efectivamente soy un nombre célebre, fueron eventos fortuitos, realmente inmerecidos, y causados por un montón de cosas extrañas y fortuitas que ocurrieron. Pero, de nuevo, son parte de los negocios; realmente no me importa la superación porque no me importa lo que vaya a pasar. Pienso que sobrevivir es la cosa más grande. Tuve escribir algo acerca de mi mirada fija, mis colegas, mis amigos escritores encontrarían una fuente de respeto. Pienso que quisiera, por ejemplo, ganar el premio Writer'Guild más que nada ninguna otra cosa en la Tierra. Y el puñado de nominaciones que tuve y el puñado de premios que tuve, me representaron una lejana proeza. Los Emmies, por ejemplo, más que toda otra tontería. Los Oscars son peores. Nosotros tenemos una terrible aflicción en esta ciudad. Cada uno camina con la espalda doblada y palmándose los unos a los otros. Si hasta parece como artritis, pero no es. Es hambre por reconocimiento. Y es como una especie de, bien, yo te rasco esta vez y tu me rascas la próxima. Ese tipo de cosas.

Brevelle: ¿Es realmente verdad lo que dicen en Hollywood que más que suerte es un buen empujón de la persona correcta en el momento y lugar adecuado?

Serling: Pienso que un montón de suerte es gran parte de todo. Esto de ninguna manera descuenta la terrible urgencia de que tengas que tener talento. Es siempre quien tu conoces, o en que maravilloso momento lo encuentras o te conoce. Pienso que uno de los problemas acerca de los escritores es la personalidad del mismo, porque se convierte en un medio muy personal. Venderse a uno mismo es muchas veces casi la mitad del problema. Si tu conoces a un productor, tu tienes una historia en mente, si no eres bien parecido - tu sabes, si eres una mierda, no puedes tratarte con la gente - frecuentemente se predispone mal. Si al productor no le gustaste, consecuentemente él lee el guión con una visión muy negativa. Pero a mí eso no me preocupó nunca, y me importó un pepino. Tu puedes ser un jorobado y un enano, pero si escribes magníficamente, escribes magníficamente, eso es todo.

Brevelle: ¿Recuerdas tu entrada en el negocio, tu primera venta de un guión?

Serling: Fue un momento increíble. La cosa más importante acerca de la primer venta que hice es que por primera vez en tu vida algún escrito original tiene valor, y un valor comprobado, porque alguien ha dado su dinero por las palabras que has escrito, y eso es terriblemente importante, de gran provecho para el ego, para tu sentido de auto-estima, para tu sentimiento acerca de tu propio talento. Recuerdo que por el primer guión radiofónico que hice me pagaron 150 dólares, y, pobre de mí, no cambié el cheque hasta después de tres meses. Lo mantuve en exhibición a mis amigos y conocidos.

Brevelle: En el pasado cuando tu empezaste tu carrera de escritor, ¿cómo sufriste los rechazos? ¿Tuviste todo tan facil?

Serling: Lo obtuve sencillamente porque ahora es solo un soplido al ego, no es más un soplido al bolsillo. Soy lo suficientemente independiente para saber que puedo vivir bien y confortable todo el resto de mi vida tanto si me rechazan o no. En el pasado, Linda, tu eras rechazada, y no solamente te desarmabas físicamente, sino que tus bolsillos eran destruídos. Tu sabes, no tenías para la renta.

Brevelle: Los escritores no cobran el mismo dinero por su trabajo que cobraban aquellos día.

Serling: Es cierto, es cierto. Tu puedes tener más independencia, más coraje con una cuenta bancaria. Y también mucha más independencia y auto-confianza cuando sabes que tienes dinero detrás tuyo. Pero el rechazo es aún el rechazo. Es un muy dificultoso y sangriento trámite.

Brevelle: ¿Tienes algún incentivo para aquellos escritores que acumulan una larga lista de rechazos?

Serling: Solamente que de algún modo, de alguna manera, los buenos escritores finalmente son reconocidos. No se como pasa, pero sucede. Si tu eres realmente un buen escritor y mereces tal honrosa posición, entonces por Dios, tu escribirás, y serás leído, y de alguna manera serás producido. Eso funciona así. Si eres un simple y ordinario artesano, no hay diferencia, entonces lo más probable es que tu no te dediques a la escritura, sino que te cases, trabajes para una compañía de seguros, te enroles en el ejército o quien sabe. Pero si tienes chispa y fe, y eres superior al promedio, pienso que finalmente llegas.

Brevelle: ¿Debe un escritor que hace su primera venta mantenerse con el dinero o vender por el crédito?

Serling: Bien, realmente eso acarrea la sugestión de que es una opción. Usualmente no lo es. La mayoría de las series tienen un presupuesto convencional para el trabajo de los guionistas y si uno tiene un agente lo bastante combatiente, supongo que puede llegar a un cuatro por ciento de algo. No pienso que uno sea penalizado por virtuoso o que el hecho que uno no esté al tanto y sorpresivamente se encuentra a sí mismo cobrando el mínimo por su trabajo. No, pienso que todo eso puede ocurrir. A la inversa uno no va a tener el cetro de la serie tampoco. Pero esa es la naturaleza de esto. Pero supongo que el precio del guión es algo secundario. El crédito tiene mucho de esencial.

Brevelle:Fuiste miembro del Council of the Writer's Guild of America, desde 1965 hasta 1967. Un joven guionista fue citado por decir que muchos jóvenes escritores eran muy anti-union y no estaban interesados en convertirse en miembros del organismo. Hacia aquellos que critican a la unión, que dirías en defensa de la WGA?

Serling: Bien, creo que la esencia del argumento que siempre han tenido, primero de todo, que el Guild no quiere escritos sobre especulaciones. Y esto ha sido un problema mayor a lo largo de los años. Pero obviamente, para el joven escritor esto es injusto y discriminativo, y puede ser muy dañino para la carrera de uno. Pero sobre la marcha, el minuto que tu estableces la propiedad del guión en la especulación, entonces tu te destruyes por eso. Es una bestia que te puede comer. Porque tu vas a encontrarte a tí mismo a través de los años, mucho tiempo después, expuesto a cinco mil escritores que trabajaron especulativamente, y es una labor mezquina como en cualquier situación de la Depresión. Ellos pagan a un recolector de fruta cinco centavos la hora si ellos pueden recolectarlas. Y el resto de nosotros va a morir de hambre. Y eso es lo que está pasando sobre la base del trabajo especulativo. La gente se va a morir de hambre, porque un montón de hijos de p... hambrientos toman ventaja sobre nosotros.

Tu debes asumir que la relación entre el escritor y el productor es aquella de dos adversarios. Ellos pueden ser dos mejores amigos, y pueden invitarte a comer, pero cuando el humo se disipa y el aire fresco sube, tu enemigo es el productor, que es el tipo con quien compites, y tu tienes que batallar contra él, como si fuesen adversarios. Por eso yo tengo que decir que Guild aconsejó bien tender ciertas reglas que ellos no respetaban.

Brevelle: ¿Cómo es tu relación con los agentes?

Serling: No tengo relación cercana con los agentes. Son amigos pero no íntimos. No se de muchos agentes que lean analíticamente. El buen agente probablemente no es el lector, él solo es un tipo que puede hacer un buen negocio. Sería una maravilla si fueran literatos que pudieran leer cosas y emitir juicios. No muchos lo son.

Brevelle: ¿No te has cansado de hablar de escritura?

Serling: Ese es esencialmente mi arte. No se de eso, no se de nada. Mi preocupación acerca de eso es que... bien, la otra noche conocí a William Goldman en una fiesta. Es escribió Boys and Girls Together y un puñado de otras obras. Yo parecía atemorizado porque él escribe novelas - novelas brillantes que yo nunca fui capaz de escribir - y entonces cuando yo fui escogido para una entrevista acerca de escritura, pensé, "mi Dios, ¿qué estoy haciendo aquí? ¿Porqué no está William Goldman sentado aquí contigo? - que podría responderte con más entendimiento de lo que puedo yo.

Brevelle: ¿Qué es en lo que estás escribiendo actualmente de excitante?

Serling: Acabo de terminar un guión - no es exactamente excitante - para la Película de la Semana de ABC para Aaron Spelling llamado Where the Dead Are, que es probablemente una pieza de horror gótico. Estoy trabajando en un guión para Carlo Ponti en Italia, basado en la novela de Morris West The Salamander, que es un rompedero de bolas, muy dificultoso. Eso es lo que dejé hoy para verte aquí.

Brevelle: ¡Qué imprudente!

Serling: ¡No! Es sensacional dejarlo. Va a comenzar a destruirme en pedacitos.

Brevelle: ¿Qué es lo que haces para evitar escribir? Se que suena gracioso...

Serling: Todo. Todo.

Brevelle: ¿Y tus amigos? ¿Como ellos eluden escribir?

Serling: No se como hacen mis amigos. Generalmente se convierten en productores. ¡Así pueden parar de escribir! Es la única manera que tienes 'el mono tras tu espalda'. Pero en los últimos tres meses estuve tan ocupado escribiendo que realmente no fui capaz de suscitar el lujo de excusarme para dejar de escribir porque estoy siempre luchando contra el reloj y en la fecha límite. Pero hay millones de métodos para no escribir. Tu dices que no estás de humor, o lo dejas para mañana. O puedes tomar entrevistas con chicas bonitas. (Risas)

Es natural y normal, porque no se si la función del hombre es escribir. No se si será normal como cepillarse los dientes o ir al baño. Es una posición superior con respecto al animal.

Brevelle: ¿Que da pie a que escribas?

Serling: Nunca pensé acerca de ello. Si realmente evoco una respuesta a ello, supongo de debe ser la capacidad de responder a un montón de preguntas que me fastidian.

¿Porqué escribo? Creo que ha sido preguntado por cada escritor. No se. No es ninguna sólida inclinación. No lo siento así, tu sabes, Dios dictó que yo sería escritor. Tu sabes, los truenos desgarran el cielo y un huesudo dedo baja de las nubes y dice, "Tú, tú escribe. Tú eres el Mesías." Nunca sentí eso. Supongo que es mitad inclinación y mitad un canal por el que tu cerebro se bate.

Pero no me suscribí a la teoría del "Auto Conocimiento". Temo que si empiezo a reflexionar porque soy y que soy, puede que no me guste lo que encuentre. Entonces, iría con esta ilusión de que soy un animal yendo por la vida haciendo todo lo que está predeterminado. Estoy fuera de control de todas maneras, pero porque combatimos contra eso. Supongo que pensamos eufemísticamente todos aquellos escritores porque ellos tienen algo que decir que es verdadero y honesto y afilado e importante. Y supongo que me suscribo a tal idea, también. Pero Dios sabe que cuando veo hacia los treinta años de mi carrera profesional, estoy erizado de problemas para traer a colación cualquier otra cosa importante. Algunas cosas son literales, algunas son interesantes, algunas son clásicas, pero muy pocas condenadas cosas son importantes.

Brevelle: ¿Es lo que finalmente escribes lo que inicialmente tienes en mente?

Serling: No.

Brevelle: ¿Tú escribes sobre todo?

Serling: He escrito todo que quise hasta ahora. Esto para no decir que puedo no encontrar alguna cosa rara. Quiero decir, no soy un viejo. No soy un joven, lo reconozco, pero tampoco soy un viejo.

Brevelle: ¿Para quién escribes?

Serling: Para mí mismo. Lo adoro.

Brevelle: ¿Qué disfrutas sobre el acto de escribir?

Serling: No disfruto nada del proceso de escribir. Lo disfruto cuando ha terminado y es un éxito. Si, ahí es cuando lo disfruto. Pero durante el desesperado y duro tiempo de la creación, no hay mucho para disfrutar. Me cansa y me deja exhausto, lo que se clasifica en la manera en que me siento ahora: cansado.

Brevelle: Entonces es un proceso agobiante para tí...

Serling: Eso es. Como parir, tu sabes. Esperando. ¿Debemos llamar al doctor? Tu sabes, por la cesárea. Es obviamente no va a venir de la manera normal.

Brevelle: ¿Qué es lo más dificultoso acerca de escribir?

Serling: En términos de adaptaciones para guión, estoy tratando de cortar las cosas que son ajenas, sin hacer daño a la pieza original, porque tienes que tener respeto al autor original. Ese es el problema con mi actual proyecto, The Salamander. Es un gran libro, muy pesado con gente intrincada y complejas tramas cruzadas. Estoy encontrando algunas dificultades para decidir que puedo cortar sin hacer daño. O sin dejar a la audiencia diciendo, 'Bien, espera un minuto. ¿Como él entró en esto? Nunca lo vi antes. ¿Quién es esta persona?' Esta clase de cosas.

Brevelle: ¿Cuál es tu sistema para escribir? Tu sabes, algunos autores utilizan papel de colores, otros escriben a mano...

Serling: No tengo ningún sistema. Dicto mucho, a través de la máquina, y también tengo una secretaria. Pero la uso para tipear como todo el mundo. Encuentro en los dictados en el medio de comunicación algo particularmente bueno, porque tu estés escribiendo lo que escuchas, de alguien que dice una línea y, consecuentemente, diciendo una línea a través de la máquina es menos válido que decirlo uno. Si suena bien como lo dices, ¿cómo no va a sonar bien cuando un actor lo dice? La tendencia cuando tu dictas es a sobrescribir, porque tu no estás contando páginas, tu no estás realmente sabiendo por que demonios de página vas. Pero en términos de levantarse cuando escribo, que hora escribo, son cosas todas relacionadas muy específicamente a lo individual. Los escritores varían tremendamente. ¿Fue Tom Wolfe quien se detuvo o fue Hemingway que tuvo que detenerlo? No lo se.

Brevelle: Hemingway. Tuvo que dejar tres espacios para bajar la velocidad.

Serling: ¿Fue Hemingway quien tuvo que poner la cosa en la repisa de la chimenea o que? Pienso que Wolfe escribía a mano. Tu sabes, depende del animal, particularmente quien lo hace. En mi caso, la única cosa que diría es que tengo una disciplina de comenzar a escribir bien temprano. Escribo mucho mejor en el ilimitado campo de la mañana que en la confusión y desorden del resto del día.

Brevelle: ¿Qué tanto tiempo pasas actualmente escribiendo?

Serling: Quisiera creer que tres horas al día. Y en términos de la actividad anterior al guión, Dios, es inacabable, es inacabable, casi permanente.

Brevelle: ¿Puedes escribir cuando estás amargado o deprimido?

Serling: Si, así lo creo, excepto que muy frecuentemente - y no estoy solo en esto - tu depresión y tu enojo encuentra sobre la hoja en blanco una vía, y si estás escribiendo una comedia, esta circunstancia puede ser muy perjudicial.

Brevelle: ¿Qué te hace enojar?

Serling: Interesante pregunta... pocas cosas, realmente. Pero la discriminación y el prejuicio me enfadan... más que otra cosa. Alguien me envió una copia de un periódico Nazi Norteamericano el otro día - publicada, creo que en Arlington, Virginia - donde había palabras como 'mapache' o 'kike' (mote que se le da al judío), y cosas como esas, y fue muy perturbador. Me puso terriblemente enojado. Me envenenó. Siempre para crear fantasías acerca de como podría ir y darles un topetazo a algunos de esos pinches. Pero es por un corto tiempo. Soy mucho más analítico para esto. No puedo pensar en nada si me pongo furioso.

Brevelle: ¿Cuál fue el punto más bajo en tu vida? Emocionalmente.

Serling: ¿Emotionalmente? Pienso que durante la guerra. Estaba convencido de que no iba a regresar.

Brevelle: Tu contaste una historia en clase (nota del ed.: Sherman Oaks Experimental College, Hollywood) sobre la casi fatal experiencia que tuviste en las Filipinas durante el conflicto. Un soldado japonés te apuntó su arma, tu supiste que él pudo haber disparado y te pudo haber matado. Pero no podía fallar, y no había nada que hicieras para que no te convirtieras en un blanco perfecto. Como parecías congelado en ese momento, imposibilitado de moverte, un compañero disparó al soldado enemigo sobre tú hombro.

Serling: Ese incidente, sí. Bien, fue una clase de sintomático del camino. Fatalista, tu sabes. Acerca de todo. Y sobreviví sin ninguna abolladura en mi coraje; fue justo alguien ahí. Pero profesionalmente, cuando comencé a trabajar independientemente, pienso que fue un período de casi ocho meses que no pasó nada. Todo lo que escribía se desmoronaba, y entonces comenzaba la cosa auto-destructiva - cuando tu comienzas a dudar de tí mismo, cuando la duda se convierte en una clase de impotencia -. Una vez impotente, tu eres siempre impotente. Porque siempre estarás preocupado acerca de ser impotente.

Brevelle: Miedo de Miedos.

Serling: Te lo dije, Linda. Te lo dije.

Brevelle: ¿Como conseguiste esto? ¿O solo seguiste tu rumbo?

Serling: Oh, seguí el camino, por supuesto. Yo hice una venta. Es tan simple como esto, una cosita divertida como esta. Y esto es todo lo que tomé.

Brevelle: Díme, ¿La magia que aún sigue ahí? Sobre tus guiones.

Serling: Oh, sí. Siempre está ahí. Si no fuera por ella, no estaría escribiendo. Volví del ejército y... viví mi vida.

Brevelle: Si no hubieras sido escritor, ¿a qué te hubieras dedicado?

Serling: ¿Qué hubiera sido mi segunda alternativa? Por Jesús, nunca pensé en eso. Sería un maravilloso desocupado.

Brevelle: Justamente sentado de brazos cruzados.

Serling: No podría. Tengo que hacer alguna algo más activo.

Brevelle: Si tú pudieras, volverías atrás a la época de la TV en vivo en cambio de los programas grabados.

Serling: No.

Brevelle: ¿No echas de menos aquellos días? ¿La urgencia, la excitación...?

Serling: Extraño... extraño la camaradería de la televisión, el hecho que tu estabas en el estudio, trabajabas cerca del director y el reparto, eso es lo que extraño. Pero, no, soy feliz, prefiero la TV de hoy.



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