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Fecha de publicación: Noviembre de 2006 |
Islas de película |
Las islas en el cine han sido objeto de una amplia gama de representaciones. Algunos filmes de interés y una clasificación fílmica de islas en la pantalla. por Darío Lavia |
En general, la "Isla" como eje fundamental, marco narrativo o simple McGuffin de una película, tiene un propósito espacial, geográfico y, por ende, físico. Veamos como no hay que ser un filósofo para entresacar algunas connotaciones valiosas sobre la representación de la Isla en la pantalla. Sacrificios: civilización o barbarie
Entonces: En general, la isla sirve al gran cine como espejo en que hacer que la sociedad occidental pueda mirarse. Es una época histórica interesante, en la que comienza a cuestionar la legitimidad del Colonialismo. Y estas islas coinciden en que sus dramas humanos, sus romances, sus tragedias y sus diferencias raciales usualmente son terminadas e igualadas por algún tifón, volcán o tsunami. En cierta instancia, no hay diferencias entre los hombres y las naciones. Tesoros: cuando un hombre es un hombre
Conozcamos a uno de los maestros de la Literatura que ha dado de comer a más
agremiados de cine y afines. Con uds.: Robert Louis Stevenson. Y la obra que
nos convoca es la venerable "Treasure Island", que diera siempre versiones
interesantes, bien actuadas, con costosa producción y despliegue notable.
Es decir, cada vez que el cine adapta la obra, se trata de un hecho digno de
interés. En 1918 los Hnos. Franklin realizaron una primera versión
en largometraje, TREASURE ISLAND (La Isla del Tesoro-1918), con un reparto compuesto
íntegramente por niños y con una chica como capitán Long
John Silver. Más tarde vino la versión muda clásica, (1920)
de Maurice Tourneur, con Charles Ogle como el pata de palo Silver y Lon Chaney
en doble papel. Más tarde llegaron las dos versiones sonoras clásicas,
de 1934 de Victor Fleming con Wallace Beery como el réprobo, y de 1950
de Byron Haskin con Robert Newton en el rol central. El interés por la
obra ha llegado hasta nuestros días con una muy buena versión
de 1990, dirigida por Fraser C. Heston y protagonizada por su padre Charlton,
una de 1999 con Jack Palance. De manera adulterada, la obra se ambientó
en el espacio exterior, primero con L'ISOLA DEL TESORO (La Isla del Tesoro en
el Entonces: No vamos a detallar el sinfín de vicisitudes que el protagonista tiene que pasar antes y durante su llegada a la isla, no vamos a especificar como va mutando la figura de Silver a los ojos de Jimmy. Solo diremos que la historia en sus varias adaptaciones, conservó ese aire de "viaje iniciático", siendo el tesoro que encuentra Jim no las joyas o las alhajas, sino la madurez, la templanza, el abandono de la niñez para convertirse en un hombre. Del motín a la isla
Entonces: El factor común, respecto de la isla, es que representa un solaz de calma para el Hombre Blanco, un refugio al que el daño y la pernición de la Civilización no llega. Esa es otra acepción de nuestro tópico: La "isla" como Edén, incluso como Cielo, al que se llega luego de las torturas del espíritu que se desatan en el Purgatorio y en el Infierno. La isla prisión
La Isla también sirve para tranquilizar a la Sociedad cuando esta confina
a sus criminales a prisiones remotas. Otro grande de la Literatura, Alexandre
Dumas, tocó el tema de manera soberbia en "Le Comte de Monte Cristo"
novela en la que describe las penurias que Edmond Dantés sufre en la
temible prisión de If, a la que es condenado por un crimen no cometido.
El cine se encarga con frecuencia de revivir dicha trama, al igual que con "Treasure
Island", con todo tipo de recursos y lujos. Una de las primeras versiones
es THE COUNT OF MONTE CRISTO (1908) con Hobart Bosworth. Recuérdense
también la versión de 1934 con Robert Donat; la de 1943 con Pierre
Richard-Willm; la de 1975 con Richard Chamberlain y la reciente de 2002 con
James Caviezel. Durante los años '30 el cine ofrece numerosas películas
con la Isla del Diablo como marco, generalmente con las limitaciones de la clase
B. En ESCAPE FROM DEVIL'S ISLAND (Fugitivos de la Isla del Diablo-1935) Victor
Jory realiza la proeza del revelador título. En DEVIL'S ISLAND (1939)
Boris Karloff es un médico que es condenado por un crimen que no cometió
a la terrible Isla del Diablo. A Donald Woods le pasaba algo similar en I WAS
A PRISONER ON DEVIL'S ISLAND (Los Amantes de la Isla del Diablo-1941). Pero
es sobre la temible Alcatraz sobre la que surgen películas más
comprometidas, como BIRDMAN Entonces: Así como la Isla alberga en lo ideal todas aquellas esperanzas edénicas del Hombre, en la práctica ha servido para dar asiento a lo peor de lo peor, a los elementos indeseables de la sociedad, a aquellos seres cuyas conductas son imposibles de tolerar para la comunidad, y que en vez de ser confinados a una cárcel urbana, o a una suburbana son aislados en una de ultramar. En la práctica Alcatraz, la francesa Isla del Diablo, la argentina Martín García convertidas en museos: ¿han sido abandonadas en un intento de la sociedad por dar marcha atrás a siglos de tratos inhumanos y reconocer a los presos como una parte integrante de la misma, o solo por razones presupuestarias? La isla: el paraíso mortal
El concepto de "tierra emergidas" implica una travesía marina
(aunque a partir del siglo XX, también se inauguró la vía
aérea como modo de llegar a nuestro destino). Bueno, la idea de que dentro
de todo Edén mora el Tentador que Repta está presente hasta en
los primeros capítulos del Génesis. Y aquí hace su entrada
el cine fantástico, con ULISSE (Ulises-1954), una de las primeras producciones
del aún activo Dino De Laurentiis, con un fortachón Kirk Douglas
que vive algunas de las aventuras cantadas originalmente por Homero en su "Odisea".
Douglas, luego de varias aventuras, llega a la isla de Circe regida por una
bruja (la "tentadora" Silvana Mangano), que le ofrece una vida de
lujos y placeres mucho más allá de lo que cualquier ser humano
pueda conocer. Por supuesto, por el bien de sus marinos convertidos en una piara
de cerdos, Ulises-Douglas debe resistir el encanto y despertar del hechizo,
abandonando la isla lo más pronto posible. En el resto de las películas,
casi siempre, hay un científico de por medio. En general, estos filmes
muestran a las personas comunes que a bordo de un buque (o un avión,
como ya dijimos antes), se ven obligados por cuestiones meteorológicas
o bien mecánicas, a refugiarse en la isla. Y la isla les ofrece una cara
servicial, humanitaria, placentera, que paulatina o intempestivamente, cambia
de plano. Como ejemplos, tomemos unos pocos. Recordemos el grupo humano que
zozobra en la isla de un Conde (Leslie Banks) aficionado a la caza mayor de
seres humanos en Entonces: Parecería que la única manera de llegar a estas islas mortales es por accidente, tal y como les pasa usualmente a las cientos de parejas que, averiados sus automóviles, deben ir a pasar una noche a la mansión siniestra de turno. El concepto es, pués, llegar de manera accidental a un paraíso prohibido que resulta tener una contracara horripilante. Este tipo de desengaño es lo más común del ser humano, en todos los aspectos de su vida. Así que estas islas nos ofrecen, como gentileza, las sorpresas más pasmosas. El mensaje es claro: estar preparado para toda sorpresa, pero... que lindo sería llegar a la isla de Circe eh. La islas repelentes
Entonces: Estas islas no son paradisíacas. No son atractivas a la vista o al lente. No tienen nativas y están llenas de bichos. Gigantescos como Kong, minúsculos como la bacteria asesina. No tienen ningún nivel iniciático ni guardan secretos hermosos y placenteros para amotinados, así como tampoco ofrecen una faz distinta a lo que ocultan. Desde la lejanía se revelan como lugares inhóspitos. Estas son islas en las que el ser humano a veces realiza incursiones. Buscando o huyendo. Pero siempre de manera voluntaria. Por supuesto, los resultados son, tal y como en las peliculas comentadas, al menos trágicos. La isla misteriosa
Seguimos en el género fantástico, pero ahora para dar pie a un Maestro (así, con mayúscula). Porque vamos a hablar de Jules Verne, fecunda imaginación puesta al servicio de la Literatura, al que se suele señalar como precursor de gran cantidad de inventos modernos. En una novela, "Vingt Mille Lieues Sous les Mers", narró las aventuras fantásticas del Capitán Nemo. Y la siguiente, en la saga, fue "L'Île mystérieuse". Esta isla, la "Misteriosa", fue cobijo del Capitán Nemo, cuyo Nautilus supo surcar los Siete Mares (o mejor dicho, sus fondos), dando cuenta de todo buque que se cruzara por su camino. La Isla Misteriosa ha sido tema frecuentemente llevado a la pantalla, aunque no siempre con mucha suerte. En THE MYSTERIOUS ISLAND (La Isla Misteriosa-1929) Lionel Barrymore encarnó a un Nemo que aún hoy se puede ver. Más tarde, Cy Enfield nos mostró la versión sonora más famosa, MYSTERIOUS ISLAND (La Isla Misteriosa-1961), generosamente decorada con monstruos creados por las manos mágicas de Ray Harryhausen. La isla, para Verne, es un híbrido entre lo que dimos en llamar la Isla Repelente y la Isla Mortal. Es repelente, porque se puede hacer una simple comparación con la conciencia de Nemo. Y es mortal, sencillamente, porque Nemo no es un tipo que se ande con jueguitos. Es uno de las grandes Mentes de la Historia de la Ficción, a la par de un Doctor Mabuse. Así que, ante cualquier duda, todo se resuelve con una explosión atómica o con cataclismos por el estilo. La isla que se muestra en LIGHT AT THE EDGE OF THE WORLD (El Faro del Fin del Mundo-1970), basada en otra obra de Verne, sigue manteniendo la premisa Verniana, aunque rebajada en lo referente a ciencia-ficción. Kirk Douglas es un antiguo pistolero del oeste que para huir de su pasado, se emplea como ayudante de guardafaro en un peñón al sur del Cabo de Hornos. Y tiene la mala fortuna de encontrarse en ese remoto lugar con un buque de piratas liderados por un nefasto Yul Brynner. Entonces: Lo que en la Isla Misteriosa es una lucha entre Bien y Mal pero que tiene lugar en la mente de Nemo, en el Faro del Fin del Mundo el Bien está representado por el pistolero y el Mal por el pirata. Y en ambos casos, la lucha es a muerte y no puede haber un empate. Es otro paradigma de la Ficción. Jekyll y Hyde, sobre el que tanta tinta ha corrido. El Hombre frente a la Naturaleza
Por su ausencia completa de Civilización y de todas las ventajas de la misma, la Isla es el ambiente ideal para averiguar si uno se puede valer por sí mismo. Pero también brinda la aislación necesaria para efectuar la introspección filosófica. Estas dos premisas son las que animan "Robinson Crusoe", la popular obra de Daniel Defoe, que supo ser llevada a la pantalla pero con la tónica puesta en la platea juvenil. LITTLE ROBINSON CRUSOE (Robinsoncito Crusoe-1924), con el "pibe" Jackie Coogan, y el serial THE ADVENTURES OF ROBINSON CRUSOE (1922) con Harry Myers son ejemplos de tal cosa. Pero también hubo versiones con aires más ambiciosos, como la versión ítalo-francesa de 1921 con Mario Dani, la versión rusa de 1946, y la de Luis Buñuel de 1952. Más acá en el tiempo, hasta se plasmó una versión dirigida por George Miller, con aires de "versión definitiva" titulada DANIEL DEFOE'S ROBINSON CRUSOE (1997) con Pierce Brosnan y Ian Hart como Defoe. Contrario a lo que se suele pensar, Crusoe no tuvo una única aventura en la famosa isla donde conoce a "Viernes". Al igual que otro gran viajero de Ficción, Lemuel Gulliver (que viajó a muchos más reinos que al célebre Liliput), Crusoe estuvo en Brasil, en China, en Tartaria... y también en Marte, según lo atestigüa ROBINSON CRUSOE ON MARS (Robinson Crusoe en Marte-1964) con Paul Mantee como un astronauta cuya nave espacial se daña y queda aislado en el Planeta Rojo. La misma premisa de Crusoe, pero trasladada a un hombre y una mujer se da en THE BLUE LAGOON (1949) con un par de adolescentes náufragos (Susan Stranks y Peter Jones) que llegan a una isla donde, mientras tratan de sobrevivir, crecen (convirtiéndose en Jean Simmons y Donald Houston) y terminan enamorados. Exáctamente lo mismo que pasaba en THE BLUE LAGOON (La Laguna Azul-1980) de Randall Kleiser, pero cuyo único mérito, según los críticos, es haber sido vehículo terminante para la esbelta Brooke Shields. Cuando el grupo de náufragos se amplía al núcleo familiar, estamos en presencia de una novela de Johann Wyss: "La Familia Robinson", llevada a la pantalla en dos versiones clásicas, SWISS FAMILY ROBINSON (La Familia Robinson-1940) con Thomas Mitchell y la más famosa SWISS FAMILY ROBINSON (La Ciudadela de los Robinson-1960) de Disney, claro, con John Mills. El tema básico, que es, a mí juicio, si el Ser Humano es o no capaz de sobrevivir careciendo de los avances tecnológicos, se presenta de manera brillante en la trama de CAST AWAY (Náufrago-2000) de Robert Zemeckis, donde Tom Hanks queda a su suerte en una isla en la que debe aprender de todo, hasta convertirse en su propio dentista.
La Isla es, en definitiva, un mecanismo que sirve como marco de enorme versatilidad para un sinfín de tópicos genéricos. El factor común, que en principio parecería ser un entorno espacial, es ampliable a la psiquis humana y la evolución interior del ser. Y, desde ese punto, el del individualismo, también se extiende a la interacción entre dos o más personas, hasta el siguiente extremo, la Civilización misma.
Bibliografía: Quim Casas "La Isla, un Espacio para la Aventura Marina", en Dirigido Por... Nro. 357, Junio 2006 |
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