La otra Invasión (Hugo Santiago, 1969)

La otra Invasión

por Pablo Sapere

Durante 1968 y 1969 dos de los mayores escritores argentinos se unieron para hacer el argumento de una película fantástica: Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares.
Dirigida por Hugo Santiago, Invasión se ha convertido tanto en un film de culto como en uno de los grandes olvidados de la cinematografía de este país sudamericano.

Recientemente la Filmoteca Buenos Aires, una asociación privada que se dedica preservar el material filmográfico que generalmente suele quedar en el olvido, anunció el descubrimiento de una copia comercial, en 35 mm, de la película argentina Invasión (1969). La noticia es muy buena, porque las únicas copias disponibles eran unas muy deterioradas y en 16 mm y, por otro lado, este hallazgo permite redescubrir un film de culto que nos muestra una brillante aproximación a lo fantástico desde la cinematografía criolla y que, además, forma parte del brevísimo puñado de ejemplos con los que se podría llenar la improbable categoría: "los mejores films argentinos de todos los tiempos".

Argumento

Invasión es la leyenda de una ciudad, imaginaria o real, sitiada por fuertes enemigos y defendida por unos pocos hombres, que acaso no son héroes. Luchan hasta el fin, sin sospechar que su batalla es infinita.

una frase

"Tantos años sin salir de las vísperas; ahora ellos están adentro. Este día es hoy" dice Herrera (Lautaro Murua) al comienzo de la película.

 

El comienzo

Cuando Hugo Santiago preparaba su debut como director de largometrajes, se acercó a su amigo Adolfo Bioy Casares para proponerle que colaborara como guionista. Posteriormente hablaron con Jorge Luis Borges y de esa manera quedó conformado el trío que haría el guión definitivo de Invasión. La idea básica - la ciudad sitiada- fue propuesta de Santiago así como muchos otros detalles que obligaron a los reconocidos autores a preguntarle para que los necesitaba en la película. "Si la hago solo - respondió el joven director- voy a hacerla a la manera de Borges y Bioy Casares. ¿Para qué, si los auténticos Borges y Bioy están aquí?". La sociedad quedó conformada y funcionó aceitadamente: "Nos olvidamos que somos tres personas -afirmó Borges-, y pensamos con plena libertad. Nadie se siente ligeramente entristecido si una sugestión suya ha sido rechazada: nadie acepta, por cortesía o resignación, lo que dicen los otros. No: es como si fuéramos los tres una sola persona."

Además de varios, y fundamentales, aportes argumentales, Borges y Bioy hicieron casi la totalidad de los diálogos del film (aunque hacia el final, Bioy Casares debió hacer un viaje, por lo que el libreto fue terminado por Borges y Santiago). "Sólo se podían escribir diálogos elípticos - afirmó, tiempo después, Hugo Santiago- distanciados en el tiempo, en una Buenos Aires que no se sabía dónde estaba."

Aquilea

"Aquilea es Buenos Aires pero es Aquilea y es la Argentina pero es Aquilea."
Hugo Santiago

 

Aquilea II

Invasión

transcurre en 1957, en la ciudad de Aquilea, la cual es - inequívocamente- una sublimada Buenos Aires. En Aquilea están las infaltables calles empedradas, el café, el tango y, sobre todo, la milonga.

 

Milonga de Manuel Flores

Manuel Flores va a morir.
Eso es moneda corriente;
Morir es una costumbre
Que sabe tener la gente.

Y sin embargo me duele
Decirle adiós a la vida,
Esa cosa tan de siempre,
Tan dulce y tan conocida

Miro en el alba mis manos,
Miro en las manos las venas;
Con extrañeza las miro
Como si fueran ajenas.

Vendrán los cuatro balazos
Y con los cuatro el olvido;
Lo dijo el sabio Merlín:
Morir es haber nacido.


(Música Anibal Troilo / letra Jorge Luis Borges)

La Muerte

Los personajes saben que van a morir. Uno a uno van muriendo los miembros del grupo encargados de defender la ciudad, algunos luchando como héroes otros, simplemente, asesinados mientras miran una película. El que canta, en el bar, Milonga de Manuel Flores es torturado hasta a morir.

Futurología

Si bien Invasión esta ambientada en el pasado (los años ´50) pareciera que hablara de su inmediato futuro: los años ´70 (la película es del ´69). La película Santiago preanuncia los años de los chupados, de las torturas y de las picanas. Incluso los impecables, y uniformes, trajes blancos de los invasores y el resonar de los mocasines oscuros contra el pavimento se ven y se oyen casi iguales a los otros uniformes, los verdes, y los otros calzados, las botas.

La Invasión

Aquilea esta sitiada por un enemigo indefinido. Una recorrida por sus límites permite ver el panorama: En la frontera norte se dejan ver un centenar de camiones; en la frontera sur hay autos (Rambler Classic blancos para mas datos); al noroeste decenas de hombres a caballo.

También hay invasores dentro de los límites de la ciudad, su objetivo es instalar una planta transmisora que permita coordinar el ataque desde los puntos mencionados (y desde el aire, y a través del río). Un pequeño grupo de hombres - de amigos- comandados por Julián Herrera y dirigidos por Don Porfirio se lanzan a sabotear la instalación del transmisor y de esa manera ganar tiempo para organizar mejor la defensa de la ciudad.

Género

"Se trata de un film fantástico y de un tipo de fantasía que puede calificarse de nueva. No se trata de una ficción científica a la manera de Wells o Bradbury. Tampoco hay elementos sobrenaturales. Los invasores no llegan de otro mundo: y tampoco es psicológicamente fantástico: los personajes no actúan - como suele ocurrir en las obras de Henry James o Kafka- de un modo contrario a la conducta general de los hombres. Se trata de una situación fantástica: la situación de una ciudad que esta sitiada por enemigos poderosos y defendida - no se sabe por qué- por un grupo de civiles (...). De modo que - lo repito- hemos intentado (no sé con qué fortuna) un nuevo tipo de film fantástico: un film basado en una situación que no se da en la realidad, y que debe, sin embargo, ser aceptada por la imaginación de espectador."
Jorge Luis Borges

 

Elenco

Los protagonistas de Invasión tuvieron una larga y prestigiosa carrera dentro del cine argentino. Olga Zubarry (Irene, la jefa de la resistencia) tuvo su primer protagónico a los 16 años en El Angel Desnudo (1946). Aclamada por la crítica y el público, se convirtió en una verdadera diva en los años ´50 con participaciones en films como Abuso de confianza, Ellos nos hicieron así, Marianela... Dentro del género terrorífico se puede destacar su rol en El extraño caso del hombre y la bestia (Mario Sofficci, 1950), una muy interesante revisión del tema del Dr Jeckyl y Mr. Hide. También trabajo en el film episódico Maleficio/ Tres citas con el destino (1952) una curiosa película con tres episodios unidos por la presencia de un misterioso anillo, cada uno de estos capítulos fueron filmados en España, México y Argentina. Zubarry filmó el episodio argentino junto a Narciso Ibañez Menta y bajo la dirección de León Klimovsky (mucho antes de que éste emigrara a España a filmar títulos como La noche de Walpurgis). Finalmente podemos destacar su participación en el policial fantástico, El Vampiro Negro (Romás Viñoly Barreto, 1953), una excelente remake de M de Fritz Lang.

Por su parte Lautaro Murua (Julían Herrera) comienza su carrera en su Chile natal, llegando a Argentina hacia 1954, con 29 años de edad. Trabajó en muchísimas películas, entre las que podemos mencionar La casa del Angel, Fin de fiesta, La cifra impar, La tregua, Grito de Piedra (de Werner Herzog), La peste... Dentro del género fantástico podemos mencionar su participación en Nazareno Cruz y el lobo (Leonardo Favio, 1975) y en El carnaval de las bestias (Jacinto Molina/ Paul Naschy, 1980), filmada durante su exilio en España.

Por su parte Juan Carlos Paz (Don Porfirio) hizo su única aparición en las pantallas en Invasión. Paz desarrolló una brillante carrera como compositor dentro de la llamada música "culta". También compuso bandas de sonido para algunos films de Leopoldo Torre Nilsson, como La casa del ángel, El secuestrador, La caída y Fin de fiesta.

 

Hugo Santiago (Muchnik)

Evidentemente del trío creativo de Invasión, Hugo Santiago es el personaje menos popular. Nacido en 1939, se dedico muy tempranamente a las cámaras comenzando su carrera en la televisión. En 1959 se muda a París donde conoce a Robert Bresson a quien reconoce como su mentor. "Robert Bresson me enseñó todo" llegó a decir Santiago, quien fue asistente del gran director francés durante el rodaje de Procès de Jeanne D'Arc (1962).

Tiempo después regresa a Buenos Aires donde dirige Invasión. Después del estreno de ésta, Santiago se muda definitivamente a Francia donde continua dirigiendo. Con Les Autres (1974) revive el motor creativo de su debut, trabajando nuevamente con Borges y Bioy Casares.

En 1978 filma Écoute voir..., una revisión del cine negro protagonizada por Catherine Deneuve. En 1986 filma Les Trattoirs de Saturne (Las veredas de Saturno), donde retoma a Aquilea convirtiéndola en una metáfora de Buenos Aires en los oscuros tiempos del gobierno militar. Su carrera sigue con obras como La Geste gibelline (1988) y La Vie de Galilée (1992), basadas en puestas teatrales.

Según la crítica, Santiago se vale de "un estilo austero, diálogos literarios y ocasional recurso a técnicas narrativas de vanguardia", lo que le sirvió para que se generara un pequeño culto alrededor de su figura.

 

frase II

"La ciudad es más que sus habitantes" afirma Don Porfirio

Jorge Luis Borges

Borges es, seguramente, uno de los más grandes escritores en la historia de la literatura hispanoamericana. Hace poco más de un año se escribieron cientos de páginas conmemorando el centenario de su nacimiento, hasta el punto que se hace innecesario reincidir en una biografía. Tan solo basta señalar su importancia dentro de la literatura fantástica no solo como autor de obras como El Inmortal, Las ruinas circulares o El Aleph (solo por mencionar un puñado de relatos) sino también como compilador (Junto a Bioy Casares y Silvina Ocampo) de la imprescindible Antología de la literatura fantástica (1940).

 

Adolfo Bioy Casares

Bioy Casares es otro de los grandes escritores argentinos. Es particularmente interesante para nosotros ya que tuvo un constante merodeo alrededor de la ciencia-ficción, aunque él reconoció que no lo sabía: "No me habían dicho que yo hacía ciencia-ficción y yo ya estaba sospechándolo" dijo en 1991 al recibir el premio Mas Allá en reconocimiento a su labor dentro del género.

Obras como La invención de Morel o Plan de Evasión ya son clásicos de la literatura fantástica argentina. Un panorama más amplio sobre la obra de este autor puede obtenerse en el completo artículo El ABC de la ciencia-ficción argentina.

 

Las frases

"Yo diría que todavía no sabía escribir guiones cuando lo hice. Y creo que Borges tampoco sabía hacerlo. Borges tendía a hacer que los personajes hablaran con sentencias inolvidables, una sucesión de esas sentencias resultaba algo imposible. Además, era una manera de trasladarle un problema insoluble a los actores no demasiado buenos que íbamos a tener, porque hacer pasar todo ese tipo de frases como una manera natural de hablar resultaba casi imposible."
Adolfo Bioy Casares (hacia 1996) hablando de todos sus trabajos como guionista junto a Jorge Luis Borges.

 

Biorges

Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares se conocieron hacia 1932 y muy rápidamente trabaron amistad. Al poco tiempo estaban trabajando juntos. Según las crónicas, la primer a colaboración fue la redacción de un banal texto publicitario que resaltara las virtudes del yogur. Posteriormente diversificaron sus inquietudes armando diversas antologías, dirigiendo la mítica colección de novelas policiales "El séptimo círculo", dirigiendo revistas y, por supuesto, escribiendo ficción (generalmente escondiéndose detrás de seudónimos como Honorio Bustos Domecq o Benito Suárez Lynch). Esta sociedad se mantendría durante décadas y por su particularidad de fusionar las características de cada autor, dando lugar a la presunta aparición de un tercero, los críticos la llamaron Biorges.

La dupla no estuvo exenta de incursionar en el cine, es así que en los años ´50 coescriben los guiones de "Los orilleros" y "El paraíso de los creyentes" (la primera se filmó recién en 1975, la otra aún no ha conocido al celuloide). Hacia 1968 reinciden en la tarea, preparando junto a Hugo Santiago el guión de Invasión. Pocos años después volverían a colaborar con este director escribiendo el guión de "Les autres" (Los otros) filmada en Francia en 1973/74.

Fotografía

Sin dudas uno de los logros de Invasión es la sobria fotografía en blanco y negro, la cual estuvo a cargo del talentoso Ricardo Aronovich.

Aronovich comenzó su carrera fotografiando películas como El Negoción (1959), Todo sol es amargo (1965) y Villa Delicia: playa de estacionamiento, música ambiental (1965).

Posteriormente empezaría a alternar sus trabajos en Argentina con otros en Brasil, como Garota de Ipanema (1967) para terminar siguiendo una constante de los grandes talentos argentinos: la emigración. Radicado en Francia sería reconocido por su capacidad y terminaría trabajando con grandes directores como Ettore Scola (Le bal en 1982 y La Famiglia en 1987), Costantin Costa-Gavras (Missing, 1982 y Hanna k, 1983), Alain Resnais (Providence, 1977). Su último trabajo fue Le Temps Retrouvé (1999), adaptación de la novela de Marcel Proust "En busca del tiempo perdido". Dentro del género fantástico se puede mencionar su trabajo en You Better Watch Out (Lewis Jackson, 1980) un film de horror con un Papá Noel psicópata.

El Sentido

"Aunque Borges y Bioy Casares y Santiago lo refuten, Invasión ha ido adquiriendo un sentido a partir de su realización; tal vez, en su curso posterior, la Historia haya desteñido sobre el puro objeto de ficción que quiso ser el film. Esa ciudad denodadamente gris, esos personajes que cultivan un estoico laconismo, pueden ser elementos de la novela ¨hard boiled¨, antes que la ¨série noire¨ los abaratara; pero son, también, el ámbito de un porteño derrotado de antemano; el heredero de una tradición imposible de acatar. A medida que el film avanza, los trajes oscuros, el mate solitario, el bandoneón tierno y tajante, se van haciendo cifras de una forma de vida, idealizable (es decir: donde puede descubrirse la semilla una semilla de mito) en la misma medida que se la siente condenada a una extinción espléndida u oscura".
Edgardo Cozarinsky

Música

Uno de los grandes logros de Invasión es la banda sonora compuesta por Edgardo Cantón, la cual combina arreglos netamente tangueros, con música concreta y sonidos experimentales producidos en el mítico Instituto Di Tella, el centro cultural que nucleaba a la vanguardia artística argentina en los años ´60.

La resistencia

Paralelamente al pequeño grupo de Herrera y sus hombres, Don Porfirio dirige un grupo que se encargará de la resistencia en el caso de que los invasores logren entrar a Aquilea. Este numeroso grupo esta liderado por Irene (Olga Zubarry), la esposa de Herrera. Él nunca se entera que existe tal resistencia y, mucho menos, que es su propia mujer quien la lidera.

frase III

"Ahora nos toca a nosotros, pero tendrá que ser de otra manera." Dice, tomando un arma, el Jefe del grupo Sur de la resistencia

 

El mito

Lo que define a un film de culto no es la cantidad de público que va a las proyecciones (sea mucho o poco, aunque generalmente las cult movies son incompatibles con la masividad) sino la pasión con que éste adora a la película en cuestión. En sentido, Invasión, es el film argentino de culto por excelencia. Estrenada en 1969, paso prácticamente desapercibida por el público pese a las buenas críticas y a los premios que recibió. "La única película de genio que la cinematografía nacional ha parido, fue comprensiblemente ignorada en el momento de su estreno, allá por los finales de la década del sesenta. Se trata de Invasión (...) Se entiende. El destino de Invasión no podía ser otro que el ostracismo provocado por la incomprensión. Su condición de film puro, alejado por completo de la literatura y el teatro -los dos parámetros con que suele juzgarse al cine- no permite otro resultado que el conocido por unos pocos: la soledad orgullosa de una obra que espera pacientemente el turno de ser comprendida".
El crítico Roberto Pagés hacia 1984.

fin

Esta claro que lo genial de Invasión no sólo hay que buscarlo en el inteligente argumento de Borges y Bioy Casares, ni solo en la fina y minuciosa dirección de Santiago, ni en la sobria fotografía de Aronovich, ni en ajustadas las interpretaciones de Murúa y Zubarry... Lo brillante de esta película es la suma de cada una de estas cualidades, las cuales al superponerse le dan una nueva forma a la totalidad, dando como resultado una película que conforma una rutilante excepción dentro de la tediosa cinematografía argentina.

 

 

FICHA TÉCNICA

Productor

: Hugo Santiago / Luis O. Giúdice
Director: Hugo Santiago
Asistente de dirección: Esteban Etcheverrito
Guión: Jorge Luis Borges y Hugo Santiago, sobre argumento de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares.
Fotografía: Ricardo Aronovich, Fotógrafo adicional: Adelqui Camusso
Cámara: Enrique Filipelli
Escenografía: Leal Rey
Vestuario: Julia Malfetani
Montaje: Oscar Montauti
Distribuidora: European Films

Música y Sonido

: Edgardo Cantón. Incluye la canción "Milonga de Manuel Flores" de Anibal Troilo y Jorge Luis Borges, interpretada por Ubaldo de Lío y Roberto Villanueva.
Locaciones: El Tigre, Provincia Buenos Aires y Córdoba.

Protagonistas

: Olga Zubarry (Irene), Lautaro Murúa (Julián Herrera), Juan Carlos Paz (Don Porfirio), Roberto Villanueva (Silva), Oscar "Lito" Cruz (jefe del grupo del sur), Leal Rey (Moon), Aldo Mayo (jefe de grupo invasor), Martín Adjemián (Irala), Juan Carlos Galván (jefe de otro grupo invasor), Hedy Crilla (vieja sirvienta), Claudia Sánchez (mujer del restaurant), Daniel Fernandez (Lebendiger), Jorge Cano (Julio Vildrac), Ricardo Ormellos (Cachorro).
Sin figurar en títulos: Aldo Barbero, Oscar Espíndola, Eithel Bianco, María de los Angeles Medrano.

Duración:

124 minutos

Estreno:

16 de octubre de 1969

 

BIBLIOGRAFÍA

  • Sorrentino, Fernando. Siete conversaciones con Jorge Luis Borges. Buenos Aires, El Ateneo, 1996.

  • Cozarinsky, Edgardo. Borges en/y/sobre cine. Madrid, Editorial Fundamentos, 1981.

  • Gonzalo Aguilar y David Oubiña. El guión cinematográfico. Buenos Aires, Paidós, 1997

  • El Cine Argentino

  • (CD-ROM), Cinemateca Argentina, 1995
  • Dossier "Más corazón que odio: La Crítica en Argentina" http://www.filmonline.com.ar/44/dossier/dossier_01.htm

  • 41st International Thessaloniki Film Festival http://www.filmfestival.gr/2000/index_uk.html

  • Sergio Ranier y Miguel Russo. Los guiones sentenciosos y el amor por el cine. Revista La Maga, Buenos Aires, 1 de abril de 1996.

  • Links de interés

    Filmoteca Buenos Aires
    http://www.filmonline.com.ar/filmosite

    gracias

    mas un agradecimiento que un verdadero comentario, soy un estudiante frances, escribo un trabajo sobre esta pelicula y su analisis y compilacion de material me viene muy bien. Smile

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