Espías Fantásticos - espionaje en el cine y la televisión

Espías fantásticos

por Maggie Maslach

Cuando por los años ´50 era habitual hablar de los espías, sin dudar de quienes eran los malos (rusos) y quienes los buenos (todos los demás... al menos así era dentro del mundo occidental), en los años ´60 la cosa cambió. No es que no se siguiera espiando, sino que la Guerra Fría se fue entibiando y esto derivó en una forma distinta de mostrar las cosas.

Cuando por los años ´50 era habitual hablar de los espías, sin dudar de quienes eran los malos (rusos) y quienes los buenos (todos los demás... al menos así era dentro del mundo occidental), en los años ´60 la cosa cambió. No es que no se siguiera espiando, sino que la Guerra Fría se fue entibiando y esto derivó en una forma distinta de mostrar las cosas.

A mediados de los ´60, aparecen (entre otros) tres espías que cambiarían la cara del género.

¿Que tienen que ver los espías en QuintaDimension.com? La respuesta es fácil, estos espías, bien particulares por cierto, están ligados de alguna manera a la ciencia-ficción. No a través de sus personas o sus misiones, sino a través del modo en que las llevan adelante y los métodos y herramientas que usan para llegar a su fin. Por otro lado, se exponen a situaciones lo suficientemente absurdas como para poder ser clasificados dentro del género fantástico.

Sin andar con demasiados rodeos presentamos directamente a los protagonistas. Seguramente nos vamos a divertir un rato al recordarlos, por que carisma no le faltaba a ninguno.

Nuestros espías en cuestión son: James Bond, Los Agentes de CIPOL, Maxwell Smart y nos vemos obligados a mencionar a Austin Powers, que si bien esta lejos de haber sido filmado en los 60 todo lo que sucede en sus aventuras esta íntimamente ligado a la época.

James Bond:

O también Agente 007, apareció en principio de la mano del escritor Ian Fleming en una serie de novelas (allá por el año 1953), que de hecho tuvieron mucho éxito. Fleming había tomado el nombre de un ornitólogo real; es más, se dice que le envío una carta a la esposa de este Bond en donde le ofrecía (a cambio de usar el nombre del marido) que ellos usaran el nombre Ian Fleming para lo que se les ocurra.

Pero volviendo al James Bond de ficción; cuando el presidente John F. Kennedy puso a De Rusia con amor entre sus 10 libros preferidos, el Agente 007 salto a la fama. Y luego cuando vinieron sus primeras tres películas (El Satánico Dr. No, 1962; De Rusia con amor, 1963 y Goldfinger, 1964) tuvo un éxito arrollador.

Este espía ingles que trabaja para el M5, al servicio de su majestad, tiene una formula imbatible, de lo contrario no se explicaría que pasen los años y sigan apareciendo historias suyas (en el 99 se estreno la ultima), Bond es un "sensualista", según palabras de Sean Connery que lo encarno en varias películas, "alguien abierto a todo, le gustan el vino, la comida y las mujeres" dijo el actor. Además de Connery, otros actores encarnaron al inefable Bond, como Roger Moore, George Lazenby, Timothy Dalton y, últimamente, Pierce Brosnan.

A lo largo de una veintena de films podemos ver a 007 siempre bajo el mismo esquema. Primero escuchando cual es la situación, luego recibiendo las armas y diversos "juguetes", después vemos como se dirige a algún lugar lejano (previo martini en algún casino, donde se lo puede ver de frac), vendrán las peleas, la presentación con la chica Bond, el rapto de ambos por parte de los malos, el momento crucial donde los dos están por morir, el escape de milagro, la destrucción del cuartel con muchas explosiones; Bond salva al mundo, se queda con la chica y se gana unas merecidas vacaciones. Una formula simple que fue imitada muchas veces pero nunca superada.

Los Agentes de CIPOL

El Agente de CIPOL

o El Hombre de CIPOL (títulos que recibió la serie The Man From UNCLE) fue una variación más fantástica sobre el tema de James Bond. Incluso fue concebida como una versión televisiva de 007, en la cual hasta participo Ian Fleming como guionista, sin embargo por problemas legales tuvo que ser transformada y reformulada.

Desarrollada para la televisión por Sam Rolfe, El Agente de CIPOL fue la primer serie en demostrar que el hielo de la guerra fría estaba bastante derretido, incorporando a un agente ruso para acompañar a Napoleon Solo (interpretado por Robert Vaughn). Se trató, por supuesto de Ilya Kuryakin (David McCallum).

A diferencia de James Bond, estos héroes no pudieron disfrutar de los exteriores fabulosos del 007, así que se hizo un uso muy astuto de los terrenos de la MGM donde decorados fijos fueron retocados una y otra vez para darle las apariencias de los distintos países que visitaban nuestros agentes. Y así, a lo largo de los 105 episodios y las 9 películas (la ultima de 1983) se pueden ver las aventuras mas disparatadas, incluyendo hasta platillos voladores y rayos de la muerte.

Maxwell Smart

El Super Agente 86

(título que recibió la serie Get Smart), es sin duda la serie paródica por excelencia. Creada en 1965 por Mel Brooks y Buck Henry, es otra serie inspirada en las andanzas de James Bond, pero tomada con muchísimo humor, un humor absurdísimo. Mel Brooks dijo alguna vez que a nadie se le había ocurrido hacer telecomedias sobre un idiota... y así nació este superagente.

Junto a Maxwell (que cubría su condición de agente secreto como vendedor de la Compañía de Tarjetas Postales Pontiac) están La 99, El Jefe, el pobre Laravee, Jaime y el perro asmático Colmillo; que se desviven para que las misiones lleguen a buen puerto.

Allí vemos, por ejemplo a Jaime (el robot) desenroscarse la mano cuando el 86 le dice a modo de saludo "venga esa mano"; o como sufre el jefe cuando es obligado por "el temible operario del recontra espionaje" a usar la Clave de la Tos o El Cono del Silencio; o cuando usan las contraseñas "El tractorcito rojo que silbó y bufó" y Maxwell no se acuerda la respuesta o no la conoce por que su presupuesto no le alcanzo para comprarse el nuevo manual.

Las historias del Super Agente 86 eran repetitivas, es cierto, pero tan divertidas que era y es imposible no verlas una y otra vez sin aburrirse, y a pesar de que ya sabemos lo que va a pasar nos reímos como si fuera un "chiste" nuevo.

Austin Powers

Si bien estamos hablando de espías de los años 60, Austin Powers entra y con creces en esta nota; veamos porqué.

Austin es otra parodia de James Bond y del género de espías en general. Mike Myers (el actor que lo interpreta) es un fotógrafo de los años 60 que por las noches se transforma en el hombre internacional del misterio.

El héroe, en su primera película, es trasladado mediante un método de congelación, de los años psicodélicos a la actualidad, para salvar al mundo (en la segunda parte hace el recorrido inverso). En ambos films se pueden ver referencias estéticas claras de los 60 (como la vestimenta del protagonista y los clips musicales).

Pero a diferencia de Bond, en realidad Powers no es nada sensual, ni inteligente, ni astuto, sino todo lo contrario (basta ver sus gafas, su rostro y su pecho peludo) pero igualmente es un sex simbol entre las mujeres.

Hacer una parodia de un agente secreto era novedoso en los ´60, pero resulta definitivamente poco original hacer lo mismo en lo ´90. Sin embargo Austin Powers se las arregló para tener un éxito increíble y, por lo tanto, sumarse al podio de los espías más populares. De hecho, independientemente de su calidad, es el espía más popular de los últimos años (hasta el punto que ya se prepara su tercera aparición cinematográfica). La inclusion de Powers en esta nota tiene que ver con que lo podemos considerar como un "resumen" de todos los otros espias.

La receta del éxito del personaje Myers no hay que buscarla en un humor sutil ni en historias particularmente inteligentes. Austin Powers es algo grotescamente divertido y sólo con bromas absurdas logró seducir al público.

Los que faltan

En este breve artículo hay evidentes omisiones como Secret Spy (Danger Man en Estados Unidos), con la actuación de Patrick McGoohan. El mismo actor, cansado de las limitaciones de su personaje, propuso algo mas de su gusto, así nació la paranoica y brillante El Prisionero, que muestra una visión diferente del espionaje y del que ya hicimos mención en QuintaDimension.com. Otras series que podrían figurar en esta lista son Mission: Impossible (Misión Imposible) y la sofisticada The Avengers (Los Vengadores). Dentro del cine podemos mencionar a las series de films sobre los agentes Derek Flint (interpretado por James Coburn) y Matt Helm (por Dean Martin). Claro que si hubiéramos incluido a todos, deberíamos haber escrito una nota 5 veces más larga que esta.

Espías fantásticos

A la hora de hacer alguna clasificación genérica del cine (y la televisión) de espías, vale hacer algunas generalidades.

Todos pertenecen a una organización global ya sea real o ficticia con sedes en todas las partes del globo: tanto James Bond como Austin Powers pertenecen al Servicio de Inteligencia Británico; Napoleon Solo e Ilya Kuryakin a la CIPOL, Comisión Internacional para la observancia de la Ley (en inglés UNCLE: United Network Command For Law and Enforcement); El Super Agente 86 a CONTROL.

Y los espías luchaban en nombre de esta organización contra otra o con algún malvado que era la contracara del agente; así el Bond luchaba contra enemigos tales como el Dr. No; CIPOL lo hacia contra TRUSH (que fue definida como la Jerarquía Tecnológica para la Eliminación de los Indeseables y la Subyugación de la Humanidad); CONTROL luchaba contra KAOS (liderada por Sigfried) y el peor enemigo de Powers es el Dr. Malo.

Todos ellos, en mayor o menor medida, contaban para vencer a las fuerzas del mal, con armas, herramientas y artilugios (los "gadgets") dignos de admiración que les eran entregados a los protagonistas (tanto los buenos como los malos) en los secretos laboratorios de las distintas organizaciones, escondidas siempre detrás de alguna fachada falsa como una lavandería. Así es como en una sastrería había un probador que tenia un mecanismo que cuando era accionado por los agentes de CIPOL ingresaban a un laberinto donde una secretaria les entregaba una insignia numerada que les proporcionaba el acceso a la organización. A este mismo nivel podemos mencionar la falsa cabina telefónica que lo llevaba al 86 a las oficinas de control.

Otro clásico del género son los vehículos. Así el agente con licencia para matar recibe un auto blindado, provisto de faros ametralladores, aceite que hace patinar a sus perseguidores. O el famoso coche de CIPOL, que en realidad se supo después por boca de uno de sus productores que nunca llego a recorrer mas de 3 metros antes de que empezara a desmontarse (por suerte eso en pantalla nunca se vio). También tenemos el super auto de Smart con nubes de humo, chorros de agua, ametralladoras, teléfono disimulado en el volante y por supuesto el asiento del acompañante que podía ser expulsado con solo apretar un botón y hacer volar por los aires al malo (aunque el 86 siempre terminaba apretándolo sin darse cuenta cuando tenia al jefe a su lado) y por ultimo los vehículos de Austin, un vehículo convertible que lo transporta hacia el pasado y un helicóptero, que entre otras cosas cuenta con una cama redonda giratoria que no tiene ningún secreto escondido, solo esta para que el sexual agente la utilice con alguna chica.

Todo esto venia bárbaro para cuando estaban dentro de los vehículos, pero ¿una vez qué los dejaban? ; una vez fuera los científicos les proporcionaban elementos futuristas como Zapatófonos, paquetes de cigarrillos o lapiceras para comunicarse. Submarinos en miniatura, helicópteros de bolsillo, redes que caen del techo, lamparas que tras ser accionadas caen en las cabezas de los malos; o por que no el congelamiento de Powers para regresar en el futuro y seguir luchando con su archienemigo (que dicho sea de paso le había robado su mojo y ahora piensa utilizarlo para destruir Washington), minicamaras y cuadros que sacan fotos y hasta mesas de pool que esconden un sistema para accionar la bomba que destruirá todo.

Evidentemente al haber tantas cosas en común (y tantas otras que ahorramos mencionar en este breve repaso, como las señoritas que rodean a cualquier espia que se precie de tal) es claro que se puede establecer que el cine (y las series) "de espías" es un género en sí mismo. Un género íntimamente ligado a la comedia, la acción, la aventura y, por supuesto, lo fantástico en general y la ciencia-ficción en particular.

Re: Espías Fantásticos

Casi completo pero dejamos estamos olvidando una parte del cine de espias que satirizaban al lado serio, Son las peliculas de las cuales Austin Powers es diseñado, porque en si es vieja esa formula.
Estas peliculas (que aun no recuerdo el nombre) creaban el ambiente pseudoerotico con islas en medio del mar, un doctor con barba de candado y chicas a GO-GO con exubenrantes frentes y sugestivos escotes.
De este tipo se hicieron 2 sagas, Si alguien las recuerda porfavor mencionelas, son el origen de un cine que en los 90s hizo renacer a Austin Powers

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