Hitman, de Garth Ennis y John McCrea

Hitman o el cómic industrial con gotitas de cómic de autor

por Campo Ricardo Burgos López

Hitman es una ligera vuelta de tuerca al tradicional cómic de superhéroes. Esta historieta de DC Comics nos habla sobre Tommy Monaghan, asesino a sueldo con poderes telepáticos, visión de rayos equis, una marcada predilección por el humo y la cerveza y un personal código ético que le impide asesinar a las personas buenas.

* Este artículo fue publicado originalmente en QuintaDimension.com el 23.06.2000

Por estos días ha llegado a mis manos el número cero en español (que compila 5 revistas de las series regulares de DC Comics: Demon Annual 2, The Batman Chronicles 4 y Hitman 1 a 3) de un cómic llamado Hitman, un personaje creado hace algún tiempo por Garth Ennis y John McCrea, que para hacer sus andanzas ha escogido el señalado sello DC. El sujeto, según lo describe la contracarátula, se caracteriza por que en él no hay "Ni disfraz elegante. Ni trucos de magia. Sólo muchas municiones, un paquete de cigarrillos y una jarra de cerveza." .

Y en efecto, este Hitman es un asesino por dinero llamado Tommy Monaghan, que por ciertas circunstancias acaba adquiriendo poderes telepáticos y visión de rayos equis, y decide servirse de ellos para su encomiable labor. No obstante, este criminal no acepta todos los encargos ni liquida a todo el mundo, sino que sigue un código ético: Nunca mata a una persona que él considere "buena". Además de lo anterior y a contrapelo de lo que mandan los cánones del cómic industrial estilo Batman o Superman, Monaghan no usa un ceñidísimo supertraje (a excepción de unas típicas gafas oscuras que ocultan sus dañados ojos), su apartamento desconoce por completo el significado de la palabra "escoba", y sus historias -aparte de la referida cerveza- derrochan -ya sea por razón de balazos o de cigarrillos- ingentes cantidades de humo. En Hitman, los guionistas y dibujantes de DC ponen gran empeño en tratar de mostrarnos un "héroe manchado" a diferencia de héroes ultraasépticos como Batman (que jamás mata a sus contrincantes, que siempre juega limpio y que siempre anda serísimo). En contraste con "El Hombre Murciélago" (quien en el número leído de hecho hasta busca a Hitman para llevarlo ante los tribunales), el señor Monaghan llena de plomo cuanto pillito se le pare en frente, hace cuanta trampa le venga a la cabeza para ganar y -algo que me complace- manifiesta un humor negro que denotaría lo que los psicólogos contemporáneos denominarían "una saludable inteligencia emocional".

Dadas muy "grosso modo" tales coordenadas de lectura, quisiera reflexionar un poco acerca del significado tanto del personaje en sí, como de su papel en la industria del cómic.

En primer lugar me llama la atención el hecho de que el sicario que se llama a sí mismo Hitman, nunca mate a un buen tipo. De acuerdo con la lógica del cómic, a veces gracias al sentido común y a veces gracias a su perspicacia telepática que le permite leer los pensamientos de los demás, Monaghan siempre es capaz de distinguir cuando está frente a alguien "bueno", y cuando está frente a alguien "malo". Esto, por lo menos, es el poder más inconvincente de los que posee Hitman y una incongruencia de la historieta. El poder más inconvincente por que nuestro "repartebalas" es capaz de distinguir lo que ningún ser humano puede distinguir con seguridad: Quién es "bueno" y quién es "malo". Para precisar quién puede ser "bueno" y quien puede ser "malo", sería necesario conocer todos y cada uno de los actos que un ser humano ha llevado a cabo desde su concepción hasta su muerte, y la verdad esa información es algo que ni toda la telepatía de Hitman podría proporcionarle. La idea tan básica de la novelística y el arte modernos de que nunca nadie se topa con alguien completamente "bueno" o completamente "malo", sino con interesantes ensaladas de bondad y maldad disfrazadas de seres humanos, es desconocida por entero en la historieta de DC. Los guionistas de
Hitman que tanto pregonan que su personaje es "ambígüo", olvidan que toda persona es ambígüa, que por ende toda persona es en sentido estricto injuzgable, y que Hitman no está en capacidad de decidir cuándo se halla frente a un ser "bueno" y cuándo frente a un ser "malo". Si Hitman actuara estrictamente, lo que debería hacer es no dispararle a nadie, en tanto nunca podría contar con la suficiente información acerca de la vida de alguien como para resolver si ella pertenece al lado "bueno" o al lado "malo". Entonces -se dirá- ¿qué es lo que hace Hitman?
Lo mismo que hacemos todos los que deambulamos por este planeta todo el tiempo: Ser temerarios e injustos a la hora de juzgar a los demás. De la misma manera que tú o yo nos aproximamos a unos por creerlos mejores y nos alejamos de otros por creerlos peores, Hitman mata "a los que supone" malos y no mata "a quienes supone" buenos (de allí que afirme también, que en tanto cómic, Hitman es incongruente). Es más, a
este respecto se me ocurren un par de ideas. Si le creyéramos a la religión más extendida en Occidente -vale decir el Cristianismo- toda la humanidad se encontraría caída en pecado y por consiguiente sería "mala"; si Hitman considerara esto, el paso a seguir por este señor sería el de matarnos a todos, en tanto no existe ningún ser humano "bueno" (según el Cristianismo, el único hombre "bueno" que ha existido es Jesús, y sólo ante él tendría que abtenerse Monaghan). La segunda idea que se me ocurre tiene que ver con Hitman juzgándose a sí mismo. Apenas terminé de leer la historieta me pregunté ¿Y cómo se considerará Hitman a sí mismo? ¿"Bueno"? ¿"Malo"? ¿"Bueno" por que sólo mata "malos"? ¿"Malo" por que sin condiciones ni éticas ni cognoscitivas para ello, arbitrariamente se atribuye la capacidad de decidir sobre el bien y el mal? Creo que si en DC Comics fueran consecuentes, muy pronto nos deberían regalar el capítulo en que Hitman se da cuenta de que él es incapaz de determinar el bien y el mal de un hombre, y sencillamente se retira del trabajo de matón a sueldo, o -una alternativa más extrema- podrían entregarnos un
capítulo en que Monaghan se reconoce a sí mismo como malo, y se suicida disparándose a sí mismo (algo que por otra parte no es lógico, en tanto tampoco existe un hombre que sea capaz de emitir un veredicto ajustado acerca de sí mismo).

Pero en cuanto a su significado en la industria del cómic, Hitman también ha llamado mi atención. Como ya lo anoté, algo que me desespera al leer Batman es el escaso o nulo sentido del humor del señor Bruce Wayne.
El señor Batman siempre anda muy pintiparado y de ceño fruncido, es muy raro verle con un talante distinto al de "preocupado superhéroe de Ciudad Gótica". En el personaje-Hitman y la historieta-Hitman me complacen sus constantes sarcasmos y tomaduras de pelo. En la página 80 de la edición del Grupo Editorial Vid (las otras citas son de la misma edición), cuando se enfrenta a unos villanos con superpoderes, Monaghan piensa: "Es demasiado fácil conseguir superpoderes hoy en día...Ves a estos tipos cada semana en la tele: Alguien cae a un reactor o descubre que su padre era medio demonio o lo que sea". Luego, cuando ha matado al grupo de supermalvados, cuando sólo queda él de pie, y cadáveres y pistolas aún están humeantes, dice: "Si alguien no está muerto, ahora es un buen momento para decirlo" (p. 82). Cuando en la página 94 le proponen a Monaghan asesinar al archicelebrado Joker recluido en el sanatorio Arkham, el que se lo propone le dice que "Si me preguntas, es un trabajito fácil. El bastardo no es difícil de encontrar, y la seguridad en Arkham debe ser malísima si estos locos siempre se escapan..." Luego, en la página 111, refiriéndose a sus superpoderes, un amigo le dice a Monaghan: "Vas a conocer a muchos más supertipos ahora que tienes tus poderes ¿o no? Probablemente te unirás pronto a la Justice League. Dime ¿Puedo ser tu niño compañero?".
La historieta tiene el mérito de burlarse de las convenciones del cómic de superhéroes. Efectivamente, hoy ya existen demasiados superhéroes de cómic y por la compra de tres cajas de leche de cierta marca, gratis puedes convertirte en "superalgunacosa". Efectivamente, no son usuales los héroes que se burlan del cadáver del villano que acaban de matar. Efectivamente, nada más risible que la seguridad de ese Asilo Arkham donde los psicóticos están más tiempo fuera de él que dentro de él (si yo fuera el alcalde de Gotham, hace rato habría clausurado una cárcel-sanatorio tan poco confiable). Efectivamente, una liga de superhéroes no deja de exhalar el mismo tufillo bobalicón de muchas vacas mugiendo en un
rebaño, ese espíritu de manada de los superhéroes no deja de ser cándido. Efectivamente, nada más irreal que cierto cómic endiosado donde un adolescente de antifaz combate curtidos y monstruosos asesinos seriales (hasta donde yo sé, en ninguna policía del mundo emplean sujetos impúberes para cazar terroristas). El cómic Hitman representa cierta "mayoría de edad" dentro del cómic industrial (que no en el "cómic de autor" tipo Fontanarrosa o Corben o Pratt donde la mayoría de edad se logró hace rato) dado que es un cómic que se mofa de sí mismo, un cómic que se da cuenta de sus propios componentes ridículos.
Hitman tiene validez en tanto cómic autoconsciente, en tanto cómic que se autoanaliza y autocritica desde sus propias páginas. Hitman vale porque es cómic que se autodenuncia y muestra lo falaz de sus propias convenciones.

Ahora, lo anterior no quiere decir que Hitman constituya una "revolución" en el cómic de superhéroes. Nada de eso. Pese a sus toquecillos críticos y a su humor, Hitman sigue siendo cómic industrial. Como en Batman o Superman, en Hitman todavía se sigue el célebre Código de Censura que las multinacionales del cómic impusieron en los Estados Unidos de los años 50: Al final de las historias de Hitman, el criminal siempre es castigado; en las historias de Hitman, Monaghan no se atreve a tocar el "status quo" ni las sacrosantas instituciones; el sexo
sigue velado ( me causa risa que un hombre que posee visión de rayos equis y que,si así lo desea, podría ver desnudas a las mujeres, en el número cero que leí, se limite a mirar cierta chica que le gusta en pudibundísimos paños menores ¡así para qué rayos equis!). Agreguemos también, que por momentos es insoportable el tonillo sermoneador de ciertas líneas: En la página 142 Hitman explica a Batman que no debe ser perseguido por que él -Monaghan- también se indigna ante los criminales ¡ Pasmoso! ¡ Alguien que mata personas afirma entre líneas que después de todo, él está del lado del bien !

Para terminar, apuntemos que como personaje, Hitman es un curioso asesino con veleidades de pastor evangelizante, un supuesto aficionado al dinero que reconoce que el dinero no compra ciertos principios.
Sólo por esto último, se siente que Monaghan está más cerca de su salvación de lo que él mismo supone. En cuanto cómic, anotemos que Hitman es una historieta industrial que se ha torcido un poquito en dirección a la historieta de autor. Es un vasallo de la "Dictadura DC" que por lo menos reconoce uno que otro aspecto grotesco de la dictadura que le somete.


Bogotá, Mayo de 2000

Re: Hitman, de Garth Ennis y John McCrea

Es más que lógico que los SuperPersonajesSuperHeroes cambien, muten y se pongan los pantalones largos, ya que "el humano" cambia y quien los crea es "el humano". Las carácterísticas que guarden, seguramente, serán las que existan en las sociedades de donde proviene el creador, y por hoy hablando globalizadamente, todas se parecen demasiado. Además si Monaghan es parcial e injusto en sus juicios ¿Me podrían decir donde hay una sociedad compuesta por individuos justos e imparciales en su totalidad?, ¡si me lo cuentan me mudo!.
Con respecto al resto de los SuperHeroes, funcionaron en su momento histórico (post o pre guerra), hoy son solo unos lindos muñequitos, converdidos en mochilas, portalápices y cuadernos. Que con ropa vistosa y rara luchan contra enemigos tan irreales y desactualizados como ellos.

Hasta Chau.

LogíaMito

Re: Hitman, de Garth Ennis y John McCrea Re:¿Por quá Batman no e

La verdad, si bien concuerdo con algunas de las cosas que planteas, (como la moralina de DC y la CCA) me parece que te vas un poco de mambo con tus interpretaciones, por ejemplo con el tema de Hitman y sus concepciones acerca de lo "bueno" y lo "malo" o la felicidad en Batman. La felicidad de Batman siempre estará frustrada por sus traumas; la muerte de sus padres, la muerte de Jason Todd (el segundo Robin), la mutilación de Batichica (Bárbara Gordon). Es un tipo desgraciado, demasiado traumado para volver a ser feliz o confiar plenamente en alguien.
Después, respecto a lo de Hitman, tú mismo lo dijiste: se basa en sus propias concepciones acerca de si el otro es bueno o malo. El tema es que elabora esas concepciones en base a los "pensamientos" que escucha en el momento, así como nosotros lo hacemos en base a los comentarios y experiencias con los demás, que nunca abarcan su TOTALIDAD, de la misma forma que Hitman tampoco abarca la totalidad de alguien al escuchar algunos de sus pensamientos. Sin embargo, para manejarse en sus intercambios cotidianos y fijarse con quién codearse, los seres humanos se basan en esas parcialidades con las que cuentan para decidir quién es bueno o malo, y eso, encima, en base a sus esquemas culturales y morales acerca de lo que es bueno o malo. Por tanto, estamos de acuerdo en que es una clasificación bastante aleatoria y subjetiva. Sin embargo, eso no vuelve incoherente a Hitman. Vamos, tío, el hombre mata a quién el juzga "malo" en base a su clasificación aleatoria, subjetiva y particular. Igual que todos nosotros nos alejamos de quienes consideramos "malos" en base a nuestras clasificaciones también aleatorias, subjetivas y particulares. Osea, te mandaste tremendo rollo acerca de una contradicción en el personaje cuando los seres humanos de por sí son contradictorios.

Re: Hitman, de Garth Ennis y John McCrea Re:¿Por quá Batman no e

en realidad, Hitman no es un mal comic. Conforme la historia avanza las cosas cambian para él, de ser un heroe "take it easy", pasa a ser agobiado por las consecuencias de sus actos, lleva mas carga sobre sus hombros y se estressa mas .. comic para raro. Y siempre estan las referencias a clasicos del western, a Irlanda (IRA, las Fuersas Especiales Britanicas), pelis de guerra ...no termina de sorprenderme.. juzgar una hostoria por sus 5 primeros numeros es como juzagarnos por nuestros primeros 10 años de vida.. conforme pasa el tiempo, la vida cambia y nuestra forma de verla también. El final (porke toda historia acaba, todo lo ke empieza termina, y aquí Hitman es muy consciente de eso) es una de las mejores (y pocas) conclusiones que he visto en comic. He leído todos los capítulos de Hitman (version en inglés) hace un par de años y puedo afirmar ke es realmente "una historia diferente" ...solo tienes ke tenerle un poco de paciencia y darle la chance.

Ser humano y ser héroe es muy complicado.

Salu2 de Ju4nC4

Re: Hitman, de Garth Ennis y John McCrea Re:¿Por quá Batman no e

ESTOY DE ACUERDO CON LA TESIS DE ESTE SEÑOR ANÓNIMO (O SEÑORA, POR SI ACASO).

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