Súperman: El último hijo de Kryptón

El último hijo de Kryptón

por Sergio Amira

¿Quién no conoce a Superman? Bueno, deben existir una o dos personas pero podríamos asegurar que Superman es, no sólo el superhéroe más popular, sino uno de los tres personajes de ficción más conocidos en el mundo entero (los otros dos son Mickey Mouse y Sherlock Holmes)

La primera película que vi, a la edad de cinco o seis años, fue justamente la de Superman y fue a través de este medio, y no de los cómics, que mi generación supo de la existencia de este personaje. Recuerdo que sólo tras el estreno de la segunda película de Superman comencé a leer sus historietas, ¿antes de eso no llegaban a Chile? Es muy probable.

Superman II

fue mejor aún que la primera ya que incluía al General Zod y sus secuaces. Ningún superhéroe está realmente completo sin un supervillano y Lex Luthor por más brillante que fuese no calificaba en esta categoría. El superhéroe es un personaje de acción y lo suyo siempre serán las peleas cuerpo a cuerpo como fue magistralmente escenificado cuando Superman y sus enemigos destrozaban Metrópolis, arrojándose contra los edificios y lanzándose buses por la cabeza.

Como ya he apuntado en el texto Andrade contra los superhéroes (Calabozo del Androide #4), el superhéroe cómo lo conocemos es un invento de los norteamericanos. Pero en un nivel más profundo, no es otra cosa sino una reactualización de los mitos y los grandes héroes que han existido desde siempre. Dentro de los mitos estructurados en torno a Superman, por ejemplo tenemos el del paraíso perdido, el destierro del héroe y la supervivencia tras el cataclismo. La cámara matriz o cápsula en la que Superman viaja por el espacio hasta estrellarse en la Tierra no es otra cosa sino la frágil canasta de Moisés, siendo el abandono de un niño por otro lado, un cliché mítico que anticipa la relevancia que este ha de adquirir y que es tema reincidente en varios de los relatos sobre personajes célebres como Ciro, Dioniso, Edipo, Perseo, Rómulo y Remo, el mismo Moisés, y hasta Gokú de Dragonball Z.

Estas coincidencias no son para nada sorprendentes. En su libro The Hero With a Thousand Faces (1949), Joseph Campbell propone la existencia de un círculo compuesto por una serie de eventos que reunidos forman la base de todas las estructuras mitológicas: el patrón monomítico. Superman (y todos los superhéroes que le siguieron) se inserta dentro de este patrón y en ese sentido su existencia es mucho más profunda que la de un simple divertimento para adolescentes inmaduros.

No soy un fan de Superman y fuera de las dos primeras películas no me volvió a interesar si no hasta su "muerte" a manos de Doomsday. La saga El reino de los supermanes (distribuida por editorial Vid en Chile en 1995) me atrapó por completo pero tras el regreso del Superman real perdí todo interés y volví a invertir mi dinero en cómics de los X-Men. Pese a no ser uno de sus fans más acérrimos, respeto a Superman ("el que fue primero" como le llaman en ese notable cómic de Spawn a cargo de Dave Sim) y creo que merece que le dedique unas líneas. Si ustedes comparten esta idea, les invito a que sigan leyendo.

El origen de Superman

Jerome "Jerry" Siegel, nació en Cleveland, Ohio, el 17 de octubre de 1914 y era un ávido lector de ciencia ficción. A los 17 años conoció al dibujante canadiense Joe Shuster, nacido en Toronto, el 10 de julio de 1914. A principios de 1932, la recién formada dupla creativa publica una revista mimeografiada de ciencia ficción bajo el poco imaginativo título de Science Fiction, que contó con seis números. En la tercera entrega de su revista, Siegel y Shuster plasman la historia seminal que dará origen a Superman y al género de superhéroes, esta historia se tituló Reign of the Superman y narraba las fechorías de un villano superpoderoso proveniente del espacio exterior.

Durante los años siguientes, Siegel y Shuster continúan colaborando y su objetivo es lograr vender un cómic strip similar al de Buck Rogers a los periódicos. Durante este tiempo el concepto original de Superman evolucionó de un genio malvado a un héroe con superpoderes. Tanto Siegel como Shuster eran ávidos lectores de los pulps de su época por lo que no es de extrañarse que mantuvieran la identidad de Superman en secreto mediante la utilización de un alter ego a la usanza de personajes pulps como The Shadow, The Spider y The Whisperer. De hecho, pese a que Siegel afirmara que el nombre de Clark Kent fue inspirado por Clark Gable, este parece haber sido tomado de dos de los más populares héroes pulp de los 1930’s: Clark Savage Jr. (Doc Savage, "El Hombre de Bronce") y Kent Allard (The Shadow).

Siegel y Shuster intentaron sin éxito vender su cómic a todos los periódicos hasta que Harry Donnenfeld y Jack Liebowitz decidieron publicar la historia de Superman en un nuevo cómic llamado Action Comics. Siegel y Shuster, presionados por el deadline y con muy poco tiempo para cumplirlo, adaptaron las tiras al formato del cómic book y ampliaron una de las viñetas para la ya clásica portada. Supuestamente a Donnefled no le pareció buena idea poner a un tipo levantando un automóvil sobre su cabeza en una portada, pero Liebowitz lo convenció de que esto atraería la atención de los lectores. Action Comics #1 fue un enorme éxito, vendió todo su tiraje de 200,000 copias e inyectó nuevos bríos a la incipiente industria del cómic. El resto ya es historia. En 1939 Donnenfeld y Liebowitz decidieron darle a Superman su propio cómic y así se publicó en el verano de 1939 Superman #1, que se vendió aún mejor que Action Comics. El éxito de Superman provocó una avalancha de competidores intentando repetir o recrear la formula y en un par de años docenas de cómics protagonizados por "superhéroes" repletaban el mercado. La Edad de Oro de los cómics había nacido.

Cabe señalar que si bien Siegel y Shuster se basaron para el personaje de Superman primeramente en Hércules y Sansón, parecen luego haberse apropiado de elementos de la novela Gladiador (1930), de Phillip Wylie. De hecho las semejanzas entre Superman y Hugo Danner, el protagonista de la novela de Wylie, hasta hacen pensar que la joven dupla simplemente plagió el concepto.

Gladiador: el primer superhombre

Gladiator,

la primera novela publicada por Phillip Wylie, es un comentario social sobre como un superhombre podría desarrollarse y encajar (o no encajar) en un mundo de humanos normales. Hugo Danner, el superhombre en cuestión, es el resultado de los experimentos de su padre, un genio en química que, sin revelar sus verdaderas intenciones, inyecta a su esposa con un suero que "producirá un super-niño, un hombre invulnerable."

La descripción del bebé en esta novela es muy similar al del pequeño Kal-El: "Un bebé atractivo y viril", "nacido con cierta cantidad de cabello negrp –cabello tan oscuro que aparenta ser casi azul." Los poderes del infante quedan inmediatamente en manifiesto y a la semana de nacido ya es más fuerte que un humano adulto, por lo que sus padres deben encerrarlo en un corral con barrotes de acero. Al igual que Superman, Hugo es instruido a ocultar su enorme fuerza de los demás. A la edad de diez años, Hugo redescubre sus reprimidos poderes y encuentra particular goce en saltar por sobre un edifico y correr como una locomotora. Al consultar con su padre el origen de estas extraordinarias habilidades obtiene como respuesta lo siguiente: "El suero alteró la estructura de tus huesos, músculos, sistema nervioso y sangre. Hizo que tu cuerpo fuera muy distinto a la débil fibra de la gente ordinaria… ¿Alguna vez viste una hormiga acarrear un objeto mucho más pesado que ella? ¿O un grillo saltar hasta cincuenta veces su tamaño? Los insectos tienen mejores músculos y nervios que nosotros. Yo mejoré tu cuerpo hasta hacerlo relativamente así de fuerte. ¿Puedes entender esto?"

El joven Hugo contesta afirmativamente, y agrega: "Soy como un hombre hecho de hierro en vez de carne." Exactamente, replica el padre de Hugo para luego explayarse en como la gente le temerá si descubren sus poderes, que tiene que ser bueno y que tiene que poner su fuerza al servicio de una causa noble, etc., etc.

A diferencia de Clark Kent, sin embargo, Hugo Danner no hace de su vida una constante lucha por "la verdad, la justicia y libertad". En la universidad usa sus habilidades para convertirse en una estrella del football para luego trabajae como hombre fuerte en un espectáculo circense en Coney Island. Luego se alista en la Legión Extranjera Francesa durante la Primera Guerra Mundial dejando un reguero de sangre a su paso. Después de la guerra, Hugo se dedica al trabajo minero y no es sino hasta muchos años después, en el lecho de muerte de su padre, que promete convertirse en un "agente invisible del bien", un "super-reportero". Pero después de semanas luchando contra la corrupción en Washington DC, donde el lugar dejado por un político sucio es ocupado inmediatamente por dos más, Hugo se decepciona y sus planes idealistas se ven frustrados. En un arranque de ira, Hugo le exige a Dios le envíe una señal y del cielo cae un rayo y lo mata.

El superhombre de Nietzsche

La pregunta esencial con respecto a Superman parece obvia pero es de vital importancia para establecer la verdadera dimensión del personaje: ¿es Superman un superhombre en el sentido nietzscheniano? De buenas a primeras podríamos toparnos con un infranqueable "pero". Superman es kryptoniano por lo que analizarlo a la luz de un concepto ligado netamente al ser humano sería tan ridículo como preguntarse si puede darse el superhombre en otras especies animales.

Lo cierto es que Superman "nació" en el planeta Tierra y fue criado por una familia humana. Fuera de su capacidad de cargarse de energía solar y las super habilidades derivadas de este proceso, es idéntico en apariencia física al Homo Sapiens, cosa que Larry Niven en su hilarante artículo Hombre de acero, mujer de kleenex, atribuye a una evolución paralela de la misma manera en que los marsupiales de Australia se parecen a sus contrapartes mamíferas. Pero no nos engañemos, Superman definitivamente no es humano por lo que no podría postular a la categoría de superhombre en el sentido que da Nietzsche. ¿Pero cual es este sentido? Hagamos un poco de historia.

Walter A. Kauffmann, en su libro Nietzsche: Philosopher, Phychologist, Antichrist, propone que el bigotudo filósofo no habría acuñado el término Übermensch (superhombre). "Puede encontrarse hyperanthropos en los escritos de Luciano, en el siglo II después de J. C. (en Kataplous, 16) –y Nietzsche, en su calidad de filósofo clásico, había estudiado a Luciano e hizo frecuentes referencias a él en su philologica–. En alemán, la palabra había sido usada por Heinrich Müller (Geistliche Er Quickunsgsstuden, 1664), por Herder, por Jean Paul y por Goethe, en un poema (Zueignung) y en Fausto (Parte I, verso 490), donde un espíritu manifiesta su desprecio por el atemorizado Fausto que lo ha conjurado y que lo llama Übermensch. Por tanto es característico que el joven Nietzche aplicara el término al Manfredo de Byron y que lo llamara un Übermensch que controla a los espíritus." (Kauffmann).

Puede que efectivamente Nietzsche no acuñara el término en cuestión pero es sin duda el responsable de hacerlo famoso ¿Pero que es lo que entiende Nietzsche por superhombre? Esta es una pregunta un tanto difícil de circunscribir y para serles franco es mucho más simple precisar lo que el superhombre no es en Nietzsche. Pues bien, primero que nada el superhombre no es el "gran hombre" en cuanto celebridad histórica (como Napoleón o Julio César), tampoco es un hombre biológica y evolutivamente superior a nosotros, no es héroe ni un santo ni cualquiera de los tipos "idealistas" ya que estos tipos representan los valores que el superhombre ha derribado y superado. El superhombre no se caracteriza por ninguna creencia, ningún acto; se caracteriza únicamente por ser.

La definición de "que" es lo que es el superhombre se hace una tarea ardua porque el superhombre propiamente tal no existe (o para ser más precisos no existe aún). José Ferrater Mora en su Diccionario de Filosofía de Bolsillo señala: "El superhombre es anunciado por Zaratrusta como "el sentido de la tierra". Ni los grandes ni los pequeños hombres que Zaratrusta ha visto son superhombres; ambos son "demasiado humanos". Parece, pues, que el superhombre sea para Nietzsche un "ideal". Y en alguna medida lo es, en cuanto que es "cosa del futuro". Pero se trata de un ideal distinto de todos los ideales, porque consiste en ser "el ser más real de todos". El superhombre es respecto al hombre lo que éste es respecto al mono; el superhombre es el otro cabo de la cuerda sobre la cual anda, como un funámbulo, el hombre. El superhombre es, pues, algo que, por decirlo así, "tira del hombre". El superhombre es todo lo contrario de la mediocridad, de la conformidad a lo establecido, porque aspira a erigir una nueva tabla de valores."

De acuerdo a Kaufmann (op. cit) el superhombre nietzscheano es el "hombre dionisiaco" en el sentido de hombre que se ha disciplinado a sí mismo en tanto que esta disciplina es una consecuencia de la suprema libertad. La idea niestzscheana de superhombre es la idea de algo que "culmina" pero no como un final, sino como el gozne del eterno retorno.

Recientemente, en un artículo publicado en el periódico Página 12 bajo el titulo Superman y Übermensch, José Pablo Feinmann aborda la relación entre el superhombre de Nietzsche y el de Siegel y Shuster. En sus palabras: "…uno de los enfrentamientos político-culturales más complejos, más fascinantes del siglo XX." Feinmann hace notar como en publicaciones recientes se está optando por traducir übermensch no como "superhombre" sino como "transhombre". Según Feinmann esto se debería a que el superhombre que se ha impuesto en la historia y hasta en la cultura de masas de la humanidad no es el de Nietzsche sino el de Siegel y Shuster, quienes adosaron a su creación " todo el peso de la cultura pop, de los cómics, de los pulps del ‘30, de esa cultura "baja" que los traductores de Nietzsche escasamente toleran o, al menos, no desean mezclar con las desmesuras filosóficas del creador de Más allá del bien y del mal."

Según Feinmann "transhombre" suena mejor que "superhombre" para la "alta" cultura. "Si uno, además, dice "transhombre", tal vez su interlocutor piense en Nietzsche o –¡por lo menos!– no pensará (como necesariamente lo hace desde décadas) en la criatura de Siegel y Shuster." En lo que a mi respecta sigo prefiriendo el término superhombre ya que por lo menos no me hace pensar en un transexual cada vez que lo escucho.

En un comienzo dijimos que Superman no puede ser un superhombre en el sentido nietzscheniano debido a que no es un hombre propiamente tal aunque lo parezca, no es humano. Pero aún más importante, no puede serlo porque Superman llega a la Tierra para "hacer el bien" y cómo señala Feinmann el "bien" para el Übermensch, es "basura cristiana" (sic).

La pseudociencia de Superman

A diferencia de personajes como el Capitán Marvel (mejor conocido como Shazam) o El Espectro, Superman desde un principio estuvo fuertemente atado a la ciencia ficción de los pulps y se empleó justamente a la ciencia, por más pueril e inexacta que esta fuera, para justificar sus sorprendentes poderes que originalmente no eran tan espectaculares (ni siquiera podía volar). Con el paso del tiempo, sin embargo, y a medida que los desafíos a los que se enfrentaba fueron creciendo, asimismo fueron aumentando sus superhabilidades hasta que para 1960 ya nada parecía poder derrotarlo. Esto provocó que su historia fuera rescrita a mediado de los 1980’s incluyendo grandes cambios como no matar a sus padres adoptivos, eliminar su estúpida etapa de Superboy y disminuir ostensiblemente sus poderes e invulnerabilidad.

En Action Comics #1 se nos dice que Superman puede "saltar un octavo de milla; brincar por sobre un edificio de veinte pisos… levantar tremendos pesos… correr más rápido que un tren expreso… ¡y ni siquiera una bala puede penetrar su piel!" ¿La explicación de sus creadores para estos asombrosos poderes? Superman proviene de una cultura biológicamente más avanzada que la nuestra, lo que por extrapolación implicaría que nosotros seriamos más fuertes que nuestros ancestros homínidos cuando hasta un orangután adulto es más fuerte que un hombre promedio. Pero es que no tenemos en cuenta que mientras a nosotros nos separan solo unos pocos miles de años del Neandertal o el Cro-Magnon, la raza de Superman nos supera en ¡millones de años!

Para la publicación de Superman #1 Siegel y Shuster se encargaron de aclarar más el asunto del origen de los superpoderes de Superman: "Superman llegó a la Tierra proveniente del planeta Kryptón, cuyos habitantes han evolucionado, luego de millones de años, hasta alcanzar la perfección física. El tamaño más reducido de nuestro planeta, con una menor gravedad, permite a los tremendos músculos de Superman ¡realizar milagrosas demostraciones de fuerza!"

Ambos conceptos entregados para justificar los poderes de Superman eran ciencia ficción pulpesca en estado puro y los lectores de aquella época no deben haber cuestionado estas aseveraciones. ¿Una raza millones de veces más evolucionada que la nuestra que terminó viéndose igual a nosotros? ¿Perfección física en una anatomía externamente idéntica a la nuestra? ¿Un planeta más grande y con mayor gravedad? ¡Andaaaá!

Por supuesto que cuando aplicamos un pensamiento científico a un personaje de cómic como Superman prácticamente todo lo que éste hace parece imposible por no decir ridículo. Levantar un automóvil por sobre su cabeza puede parecer plausible para el lector poco informado que no se preguntará, como menciona Carlos Andrade Gubbins, como es que el suelo bajo los pies de Superman no se resquebraja, o como es que el vehículo no se despedaza cuando Superman lo sacude para arrojar fuera a los criminales. De cualquier forma y aunque parezca un ejercicio inútil, no deja de ser entretenido buscar justificaciones científicas para lo injustificable. Tomemos el caso de la gravedad superior. ¿De que tamaño era exactamente Kryptón? Esto es revelado en Action Comics #14: "Superman proviene de un planeta extinto, el planeta Kryptón. El tamaño similar a Júpiter de Kryptón y su sol rojo mantenían a la raza kriptoniana débil, mientras que en la Tierra el último hijo de Kryptón ¡es el más poderoso de todos!"

El hecho que Superman pueda sobrevivir en la Tierra demuestra que Kryptón era muy parecido a nuestro planeta, con un clima y atmósfera similares y probablemente compuesto en su mayoría de roca y agua, con un núcleo de metal fundido. De esto podemos deducir entonces que Kryptón debía ser un planeta muy pesado si tomamos en cuenta sus jovianas proporciones. Como todos sabemos Júpiter está compuesto casi totalmente de gas, con sólo un pequeño núcleo de roca en su centro. Por lo tanto, pese a que Júpiter es 1321 veces más grande que la Tierra, sólo pesa 318 veces más. Kryptón en cambio, que en vez de gas estaría compuesto de agua y rocas, pesaría 1321 veces más que la Tierra. La gravedad de nuestro planeta es de 9.8 metros/seg2, pues bien, de acuerdo a los cálculos proporcionados por nuestro estimado amigo Julio Oliva (ver anexo), la gravedad en Kriptón sería 111 veces más fuerte que en la Tierra y como indica Guy Consolmagno, un planeta con incluso 50 veces la gravedad de la Tierra "es esencialmente imposible de construir, dadas las condiciones físicas de la materia sólida como la entendemos."

No sólo las leyes de la física impiden la existencia de Kryptón, sino a eventuales organismos vivos que lo habiten. Superman debería poseer huesos y músculos mil veces más fuertes que los nuestros para sobrevivir en su planeta natal y no existe material alguno capaz de crear estructuras óseas o musculares o incluso órganos internos necesarios para soportar la vida en esas condiciones tal y como la conocemos. Lo que es más, en un planeta como Kryptón para que un cohete como el de Superman pudiera despegar, tendría que hacerlo a tal velocidad que ninguna reacción química (que es con lo que funcionan los cohetes) podría producir energía semejante.

¿Dónde exactamente estaba Kryptón? Pues no precisamente a la vuelta de la esquina como pareciera, sino a ¡tres millones de años luz de la Tierra! (según Superman #12). Esta distancia es realmente gigantesca tomando en consideración que nuestra galaxia tiene tan sólo 100.000 años luz de diámetro, Superman por lo tanto no es sólo extraterrestre, ¡sino extragaláctico! Cómo fue que su padre se las arregló para localizar nuestro planeta es todo un misterio, ¡bah! Verdad que fue a través de un telecopio, pero si Kryptón está a tres millones de años luz Jor-El tendría que haber contemplado la Tierra de hace Tres millones de años atrás y no ver una instantánea de fines de los años 1930’s (sobre este punto recomiendo leer Las Cosmicómicas de Italo Calvino).

En 1960 la explicación de los poderes de Superman se modificó para incluir además su habilidad de cargarse de energía solar proveniente de un sol amarillo en vez de uno rojo como era el astro en torno al cual giraba su planeta. Pero la luz es luz y la proveniente de un sol rojo sólo poseería una menor incidencia de frecuencias altas y algo más de luz infrarroja y eso sería todo, no existen características tan grandes como para diferenciar la una de la otra, menos aún para justificar la existencia de superpoderes.

Actualizando el mito

Para mediados de los 1980’s el "Hombre de Acero" ya estaba algo oxidado tras casi cincuenta años de aventuras. Las ventas de sus títulos habían bajado drásticamente y los mandamases de DC consideraron urgente el revitalizar a su personaje insigne sometiéndolo a una "cirugía cosmética" que lo librara de todo lo que se había vuelto intolerablemente absurdo para los nuevos lectores de cómics (bueno, prácticamente todo menos el asunto de las gafas, claro). Dicha tarea quedó en manos de John Byrne, reputado guionista y dibujante de títulos como The Uncanny X-Men y The Fantastic Four, muy del gusto tanto de críticos como de los fans.

Byrne comenzó por confeccionar una lista de las cosas que deseaba cambiar del personaje la cual denominó "demandas razonables" y el equipo de ejecutivos a cargo de las nuevas ideas para mejorar a Superman estuvo de acuerdo con gran parte de ellas. Estos son algunos de los cambios más significativos:

Los padres de Superman están vivos. En la versión antigua ambos habían muerto siendo Clark aún un adolescente; Byrne decidió que Superman necesitaba del apoyo de una familia para lidiar con su naturaleza "superheroica".

Clark Kent no sería más un reportero "amanerado"; tendría una personalidad más asertiva, acudiría a un gimnasio para explicar su contextura atlética e incluso usaría una cola de caballo durante un tiempo (algo muy de moda a principios de los 1990’s, ¡hasta yo usé una!).

Lois Lane sería mucho más autónoma, una mujer "de carrera" menos interesada en descubrir la identidad secreta de Superman y capaz de cuidarse así misma.

El villano Lex Luthor fue transformado del científico loco que dominó gran parte de la ciencia ficción temprana en un despiadado hombre de negocios que bajo la apariencia de un hombre respetable contrataba a otros para hacer su trabajo sucio.

La ridícula etapa de Superboy fue borrada y Byrne estableció que Clark Kent viste su característico traje por primera vez siendo ya un "adulto joven" de 25 años.

Byrne además deja en claro que Superman "nació" en la Tierra ya que su padre, Jor-El no había enviado un bebé en la cápsula sino sólo el material genético.

Byrne, además, eliminó las variadas formas de krytonita, los alter-egos superheroicos de Jimmy Olsen, Krypto el Superperro, la Fortaleza de la Soledad, y a varios personajes secundarios molestos (aunque estos elementos serían utilizados eventualmente de una u otra forma).

Con todos estos cambios incluidos debutó la mini-serie de seis tomos titulada The Man of Steel (primer nº, junio 1986) llamada a convertirse en un hito en la historia del cómic de superhéroes. Nada, sin embargo, llamó tanto la atención del público no especializado como la "muerte" de Superman, uno de los pocos sucesos acontecidos en las páginas de un cómic que ha logrado convertirse en una noticia de escala global.

Tras el remozamiento efectuado por Byrne, Superman llegó a protagonizar cuatro títulos diferentes a principios de los 1990’s: Superman, The Adventures of Superman, Action Comics y Superman: The Man of Steel (un quinto título, Superman: The Man of Tomorrow, sería agregado en 1995). Los cuatro títulos estaban interconectados lo que significaba que los seguidores de Superman debían comprarlos todos si es que querían seguir las historias. Pero DC decidió no dormirse en los laureles y por fin se decidieron a matar al redivivo Superhéroe, tarea que quedaría relegada a un misterioso nuevo villano bautizado "Doomsday", una criatura incapaz de razonamiento que tras sembrar la destrucción a través de los Estados Unidos, además de derrotar a toda la Liga de la Justicia, llega a Metrópolis donde finalmente es confrontado por Superman. Ambos combaten a muerte y terminan como es lógico, bien muertos.

Este desenlace no nos sorprendió mucho a los aficionados al cómic, largamente acostumbrados a la muerte y resurrección de nuestros personajes favoritos, pero la gente menos familiarizada con el Noveno Arte pensó que la cosa iba en serio y periódicos, revistas y noticieros de TV informaron al público sobre la muerte de Superman como si se tratara de una persona real. Con tanta difusión Superman #75 se convirtió en uno de los cómics más vendidos del siglo XX. La ausencia del personaje principal no significó por supuesto que dejaran de publicarse los títulos que protagonizaba y durante los meses subsiguientes, que nos mostraban a los familiares y amigos de Superman lamentando la perdida, se descubre que el cuerpo del héroe ha desparecido del mausoleo que lo cobijaba. Acrecentando aún más el misterio cuatro nuevos personajes hacen su aparición en Metrópolis aduciendo ser la nueva encarnación de Superman: un adolescente con la apariencia y los poderes de Superman; un Afro-Americano provisto de una armadura tipo Iron-Man; un sujeto idéntico a Superman pero carente de sus escrúpulos y un cyborg. Se dio inicio de esta forma a la más interesante de las sagas de Superman a mi juicio, el ya mencionado Reino de los supermanes que retomaba el título de la primera historia escrita por Siegel y Shuster cuando el concepto de su famoso personaje aún no maduraba del todo.

Como ya he dicho abandoné los títulos de Superman luego de esta saga y desde entonces le he perdido la pista. En lo que a los cómics se refiere, he sabido que finalmente se casó con Lois, que le cambiaron el traje y sus tradicionales poderes por ciertas habilidades electromagnéticas, que lo dividieron en dos (un Superman azul y otro rojo) y que lo han sometido a todas las variantes posibles en los Elseworlds (un título que juega con las ucronías). Mención aparte merece Kingdome Come (1996) de Mark Waid y Alex Ross, una lectura altamente recomendable sobretodo para aquellos que no lean regularmente cómics.

En cuanto a la presencia de Superman en otros medios pude enterarme de la existencia de un par de series basadas en él pero a juzgar por lo poco que vi estaban orientadas más bien a un público "femenino" por decirlo de alguna forma. También haciendo zapping últimamente me he encontrado con la serie Smallville que al parecer explota todo ese rollo del adolescente que descubre sus poderes, no la he visto más de cinco segundos. La verdad es que el Superman de esas series de televisión no es el verdadero Superman y el único lugar donde he podido contemplar una versión más o menos fiel ha sido en la Liga de la Justicia del Cartoon Network.

En lo relativo a una nueva versión fílmica no nos queda más que esperar. De cualquier forma será un gran desafío para el actor que decida vestir el traje de Superman igualar la interpretación de Christopher Reeves, recientemente condecorado por el gobierno chileno por el apoyo que brindó a los actores amenazados de muerte durante los años 1980’s.

© 2004, Sergio Alejandro Amira.
Artículo originalmente publicado en TauZero #6, febrero 2004

 

Anexo: Cálculo de aceleración de gravedad en la superficie de Kryptón

Por Julio Oliva Zapata

 

Suposiciones para planeta Kryptón:
Forma esférica
De igual tamaño que planeta Júpiter
Densidad de materia constante y similar a planeta Tierra

 

La aceleración de gravedad en la superficie de un planeta es

La densidad de materia para un planeta es

En donde
g = Aceleración de gravedad
G = constante de Gravitación Universal
M = Masa del planeta
R = Radio del planeta
V = Volumen del planeta
= Densidad de materia

 

Sea el subíndice "T" referente a Tierra, "J" referente a Júpiter y "K" referente a Kryptón. Entonces, la aceleración de gravedad para Tierra se puede expresar en función de su densidad de materia como:

Ahora bien, la expresión para la masa y aceleración de gravedad de Kryptón es:

Puesto que se está asumiendo que el radio de Kryptón es el mismo de Júpiter y que la densidad es la misma que la Tierra, se tiene entonces que

Con lo cual la aceleración de gravedad se convierte en:

Ahora bien, resolviendo de la expresión para se tiene

y reemplazando en ,

Con lo que se llega finalmente

Si se tienen los siguientes valores

De modo tal que la aceleración de gravedad en la superficie del planeta Kryptón es

 

© 2004, Julio Oliva Zapata.
Anexo originalmente publicado en TauZero #6, febrero 2004

Re: Súperman: El último hijo de Kryptón

Excelente nota... Me he nutrido de información sobre ese super heroe, ahora a la espera del film en este 2006. suerte a todos!

Re: Súperman: Un Che guevara Capitalista

Súperman fue un revolucionario, porque fue el primer personaje en usar el calzonsillo arriba del pantalón. Alguién se detuvo a pensar en eso. Les dejo otra inquietud, si pluto es el perro de mickey, tribilin que especie animal es?

Re: Súperman: Un Che guevara Capitalista

Eres un poco pringui me da ami, no ves q eso se basa en la lucha libre, en los trajes q se usaban como forma del espectaculo y para ocultar su identidas, pues Supi igual

Re: Súperman: Un Che guevara Capitalista

Bueno, en realidad el primer personaje en usar el canzoncillo fuera dle pantalón fue The Phantom o El Fantasma, creado por Lee Falk.

Súperman: un plagio de Gladiador????

Para que te enteres......

Re: Súperman: un plagio de Gladiador????

si se habla de el gladiador de la marvel no lo creo ya q, es un guerrero de otra galaxia y aun mas poderoso q, incluso detuvo una supernova con su cuerpo ya q, ningun ser lograria hacerlo sea poderoso ,o sea un dios,etc , mis puntos por gladiador de shiar para el mundo terrestre .....

Re: Súperman: El último hijo de Kryptón

Me gustó muchísimo tu artículo, ya que no es el típico comentario acerca de como se creó el hombre de acero, sino que me has aportado unos datos que nunca había escuchado, como por ejemplo que siegel y shuster se "basaron" en una novela, lo que nos indica que hasta la idea más brillante es una copia de cierta manera, además me pereció super interesante que compararas al superman de siegel con el de nietzche, esa es una conversación que hemos tenido con amigos muchas veces y me aclaró bastante.
Entretenido el artículo, pero como única crítica que tengo es esa lesera de ponerse a hacer cálculos físicos acerca de kriptón, eso me pareció puro ocio.
Saludos.
P.D: a mí también me agarró el reino de los supermanes, muy buen comic, me gustaría también si es que se puede que te escribas otro artículo acerca de la crisis o de las guerras secretas.

El Superman de Smallville

Estimado Sergio,

Antes que nada, felicitaciones por el artículo. Hacía mucho que no leía un artículo tan informativo y cáustico a la vez. Me encantó.

Por otro lado, te apunto un detalle. Mencionaste haber visto 5 segundos de la serie Smallville... y quizá por eso te pareció menor la historia.

Smallville, que ya va por su cuarta temporada, empalma de una forma súper ingeniosa y con guiones muy bien logrados, la adolescencia y cambio hacia la adultez del superhéroe, antes de ser tal. Con una dotación de efectos especiales de mediana y buena calidad para una serie de TV, grandes actuaciones (el joven Lex Luthor es uno de los pre-villanos más carismáticos que he visto) la serie no tiene desperdicios. Aggiornada a los tiempos actuales no se aleja más allá de lo razonable de la historia original de Siegel y Shuster, haciendo base principalmente en el Superman cinematográfico. Con guiños como Annette O´Toole haciendo de Martha Kent -su madre (actriz que hiciera de Lana Lang, el amor secreto de Clark en su época escolar en la película Superman II) e incluso con la participación especial de Christopher Reeve en algunos episodios como un enigmático profesor de física (al estilo Hawkins, con su silla de ruedas y su parálisis real a cuestas).

Por lo tanto, Smallville merece un revisión aparte y te la recomiendo especialmente. El problema es cómo remontar tres temporadas a esta altura... ¿no?

Saludos,
Jotar

Re: El Superman de Smallville

Jotar:

Gracias por tus comentarios. Creo que dejé que mis prejuicios contra las series adolescentes tipo Dawson Creeks se interpusiera entre yo y Smalville. He leído muy buenas críticas de la serie y he visto ya algo más de 5 segundos. La relación de Lex Luthor con su padre de desgreñada barba y melena me parece muy bien lograda. ¿Donde he visto a ese actor antes? Creo que en Die Hard y Gremlins 2, ¿no?

salu2

Mirando hacia el futuro de Luthor

No, gracias a ti por la excelente data, lo repito.

El actor que mencionas -que es uno de los highlights de la serie- y hace del padre de Lex, Lionel Luthor, es un excelente actor como has dicho. Es vil, ruin y no tiene límites. Es un buen ejemplo para que Lex se convierta en un gran archivillano con el tiempo.

John Glover, el actor, trabajó en Payback (Revancha) la de Mel Gibson, en Batman & Robin, la de Schumaher, en In the Mouth of Madness (En la boca del miedo), la de Sam Neill y la locura lovecraftiana, en Gremlins II, como bien apuntaste... y en unas cuántas más no tan conocidas, siempre como secundario.

Saludos!
Jotar

Re: Súperman: El último hijo de Kryptón

Hola amigos: Un saludo a todos los admiradores del superhéroe de todos los tiempos el gran "S". He leído con gran atención el interesante analísis que se hace acerca de la historia de Superman y con no menos atención el detalle técnico que hace el amigo Julio Oliva y no he podido dejar de recordar una vieja anécdota, poco conocida, pero que ilustra de manera perfecta lo que puede llegar a ser este cisma entre el mundo de la ficción y el real(por desgracia plano y absolutamente desprovisto de fenomenos fantásticos o superheroicos). La perspectiva que debe tener un lector de comics debe empezar de esta premisa, toda vez que casi nunca el personaje de ficción puede resistir un analisis lógico y/o cientifico. Esto llegó a constituir un problema bastante molesto para los creadores del personaje que en los años cuarenta, auge de la popularidad de su héroe, se veían inundados de decenas(o cientos) de cartas de erudítos que protestaban por la falta de rigor científico que tenían las historias. En cierto momento un grupo de estudiantes de una universidad enviaron un detallado estudio, pletórico de ecuaciones y fórmulas muy complejas, en que explicaban minuciosamente como de acuerdo a la Teoría de la Relatividad era imposible que Superman volara al doble de la velocidad de la luz. Los firmantes se hacían avalar por un conspicuo personaje: nada menos que Albert Einstein quien los había asesorado.
Joe Shustler, algo amoscado le contó la historia a un amigo suyo, el famoso escritor Isaac Asimov y este sanjó la discusión recomendandole una escueta respuesta que a la postre fué lo que usó Shustler, decía simplemente:"El doctor Einstein se basa en una teoría, Superman se basa en los hechos".
Los alumnos no molestaron más.
Un abrazo para todos

Héctor Torres
skorpiomagic@hotmail.com

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