Entrevista con Jorge Claudio Morhain

Jorge Claudio Morhain:
Entre Cabo Savino y el Eternauta, un recorrido por la Historieta Argentina

por Jorge Oscar Rossi

Morhain es uno de las principales animadores de los cómics argentinos de los últimos cuarenta años.
En esta charla habla de la situación de la historieta argentina, de sus principales obras y sobre su visión del clásico El Eternauta.

Querido lector:

Si eres argentino, tienes más de treinta años y has leído El Eternauta y las revistas de las editoriales Columba y Record, entender esta nota te resultará sencillo. Si te faltan alguno o todos estos requisitos, la cosa se complica, pero trataremos de arreglarnos.
Sucede que entrevistamos a Jorge Claudio Morhain, uno de los máximos exponentes de una época gloriosa de la historieta argentina y, de paso, un estudioso del género, como lo demuestra en su ensayo "La Argentina Premonitoria en El Eternauta de Héctor Germán  Oesterheld". Pero, ¿cómo entender algo de la historieta argentina si no nos situamos en la Historia Argentina, es decir, en el marco político, social y cultural en que se desarrolló? Leer el ensayo de Morhain ayudaría, por ejemplo. Algunas notas que pusimos a lo largo de la entrevista, creemos que también facilitarán la cosa.

"5583 guiones escritos, unos 4000 publicados",

me dice Morhain, como al pasar. El Cabo Savino, Pehuén Curá, Martín Toro, Kabul de Bengala, Argón, Ted Marlow, Álamo Jim son algunos de los personajes que le tocó guionar y los lectores de las revistas de la Editorial Columba que miran esto por ahí empiezan a lagrimear.
Además, hizo traducciones de capítulos de Batman, Flash Gordon, Capitán América, Príncipe Valiente, Tarzán, Jim de la Jungla, Ben Bolt, Modesty Blaise, James Bond, Johnny Hazard, Popeye, Rip Kirby, Wes Slade, Dallas, Wonder Woman, Spiderman, Hulk y un largo etcétera.
También trabajó para la Revista Billiken, de Editorial Atlántida, para Ediciones Récord y el diario La Nación.
¿Superman, Hombre del Rifle, Dos Tipos Audaces, Mannix, Bonanza, Planeta de los Simios, Calles de San Francisco, Zorro, Starsky & Hutch, Sérpico? Si señor, hizo los guiones para distintas revistas, como para nombrar solo una pequeña parte de su impresionante lista de trabajos.
Hablamos de su trabajo y de El Eternauta, la gran creación de Oesterheld, de quien es un gran admirador. "Escribí un episodio de El Eternauta que nunca se publicó ni me pagaron", me dice, como para que mi asombro por la amplitud de su obra sea aún mayor.
No se anda con vueltas a la hora de dar su opinión sobre la historieta argentina actual: "No hay renovación porque hubo un quiebre. Hay un grupo de chicos que hacen trabajos extraordinarios pero inclinados a la estética de comic norteamericano y algo al manga".
Tampoco se guarda nada respecto de la continuación de El Eternauta, con dibujo de Solano López y guión de Pablo Maiztegui, que anda circulando por las calles: "esta versión no sirve, es lamentable y olvidable".
 Frontal y polémico, con ustedes, Jorge Claudio Morhain:


QuintaDimension: ¿Como y cuando empezaste profesionalmente en esta actividad?
Jorge Claudio Morhain: Cuando tenía 13 años comencé a conocer a Héctor Germán Oesterheld. Fueron sus libritos y revistas de Kirk, Bull, El Eternauta y todo eso lo que me decidió: sería GUIONISTA DE HISTORIETAS...

(N de la R: Héctor Germán Oesterheld fue un autentico maestro de la historieta, creador de "EL ETERNAUTA", probablemente la historieta argentina más famosa de todos los tiempos. Oesterheld fue secuestrado, torturado y asesinado por "fuerzas de seguridad" durante la última dictadura militar que sufrió la Republica Argentina. Igual suerte corrieron sus hijas.)

...

Conseguí que mi viejo me pagara el Curso de los 12 Famosos Artistas, por correo, y ahí aprendí la técnica de historieta y cómo se hacía un guión.
En 1960, la editorial de Divito, que sacaba la revista Rico Tipo, publicó unos pocos números de una revista llamada CRIMEN. En esa época era impresionante la cantidad de revistas de historietas nacionales que poblaban los kioscos. En la revista se promocionaba un concurso para guionistas. Escribí unos guioncitos y dibujé unos cuadros de cowboys. Me atendió un famoso profesional llamado Levalle. Miró mis dibujos, me dijo "estos no son caballos", y se dejó mis guiones. Me dijo que estaban bien y que llevara más.
Contento, busqué otras editoriales en los kioscos, y encontré una con sede en Gerli.
Tomé el tren, crucé el puente, la avenida Pavón, y subí al primer piso por el costado de una pinturería. Allí estaba la editorial Gente Joven, dirigida por el joven Andrés Cascioli, con la ayuda de Roberto Giormenti, Miguel Matejka  y la eterna presencia de Oscar Kuky Blotta. Le dije: "trabajo para Divito", y me pidieron guiones para leer. Curiosamente, gustaron de inmediato. Me pidieron cuentos. Se publicó uno en uno de los números siguientes de Cascos de Acero, y los guiones empezaron a fluir. Lo de Divito nunca salió. Publiqué primero en Cascos de Acero. Con el mismo método recorrí otras editoriales: Columba, Frontera, etc.
En síntesis, así empecé, publicando mi primer guión en 1960, a los 18 años, y nunca paré hasta el 2002.

QD: Tenés unas cuatro mil historietas publicadas, ¿cuales son las creaciones que más satisfacciones te han dado y por qué?

JCM: A pesar de ese enorme volumen, pocos personajes realmente propios pude manejar. Uno de ellos fue Krantz, una historia de gran aliento que retrataba una fantástica época de Nostradamus mezclándola con viajes en el tiempo. La editorial Eura, socios de Record, no aceptaron un tema que tratase el esoterismo de Nostradamus y los Rosacruces, y murió en el segundo episodio. Tuve que rogar mucho para que me dejaran hacer un tercero que cerrara esa breve historia. Hay muchos Cabo Savino y Martín Toro que me hacen pensar "qué bien escribe este tipo". Luego, la mayoría de mis policiales para Editorial Record, en especial las dibujadas con mucho amor por el fallecido Gustavo Trigo me gustaron muchísimo.

Un proyecto que me volvió loco fue Manuscritos Apócrifos de la Conquista, de los que sólo aparecieron dos episodios en "Turay" (de paso aclaro: uno está firmado por "Díax", por un error del letrista): me llevaron a investigar muchísimo en la historia, y me encantaba. También llevó una gran investigación El Chasqui, con mi hermano Mario, donde narramos todas las Invasiones Inglesas. Y lo mismo puedo decir de la única historieta publicada DURANTE la Guerra de Malvinas, "2 de abril". Recuerdo también una breve historia que publiqué tres veces, dibujado por Magallanes, Haupt y Gustavo Trigo, fue "Riachuelo", "Viejo Riachuelo" o "Memorias del Riachuelo": contundente y dramática, hay gente que la admira; yo también. Alfredo Scutti, de Record, siempre me pedía que "le escribiera otro Riachuelo".

(N de la R: Pueden bajarse algunas de estas historietas, en versión e-books, en la dirección

http://www.elaleph.com/buscador_libros.cfm?busqueda=Jorge%20Claudio%20Morhain)

QD: ¿Cómo nacen el cabo Savino y Martín Toro?

(N de la R: El cabo Savino cuenta la historia un "milico fortinero", es decir, un soldado asignado a las guarniciones militares ubicadas en la línea que en una época separaba, en la Argentina, la "civilización" de la zona controlada por los indios. Transcurre entre los años 1860 y 1870, antes de la llamada Campaña del Desierto llevada a cabo por el General Julio Argentino Roca, que marcó el definitivo predominio del "hombre blanco" sobre el indio.)


JCM: El Cabo Savino es un personaje de Carlos "Chingolo" Casalla. En un principio comencé a trabajar para Casalla, por un contacto desde Editorial Columba. Después Casalla les vendió los derechos para historieta a la Editorial, y seguí trabajando para ellos.
Martín Toro, un milico de fortines igual que Savino, fue creado en la editorial para seguir el éxito de Savino. No sé si los primeros guiones los hizo Sergio Almendro o Julio Álvarez Cao. Ahora, en cuanto a la forma de manejarlos, tuve "absoluta" libertad. Y va entre comillas, porque había que respetar las pautas generales de la editorial.

QD: Siguiendo con Savino y Toro, después de la ultima dictadura militar y con las secuelas de miles de muertos y desaparecidos, ¿puede plantearse una historieta nueva con un militar argentino como personaje central?
JCM: Siempre dije que Savino y Toro tenían unas grandes anteojeras. Con ellas no veían la injusticia, el despojo, el genocidio, la corrupción, la esclavitud, la vileza que tuvo para el pobre soldado y para el pobre indio la "Conquista del Desierto". Los Columba eran concientes de ello, al menos en lo que al general Roca hace. Por eso todos su personajes actuaban exactamente ANTES de la susodicha Conquista. Mi personaje Hualichu cuenta esa conquista descarnadamente. Roca dice en un cuadro: "Voy a conquistar este desierto aunque tenga que matar indios, chinas, patos o gallaretas." Y fue así. Después de la Guerra de Malvinas, Editorial Columba se "desmilitarizó", digamos, y yo me encargué de sacarles la ropa a mis tres milicos. Savino se fue del fortín, sin decir cómo ni cuando, a vivir con la viuda de un camarada, que tenía un hijo.
Martín Toro siguió el rastro del Sargento Kirk y se fue a una estancia. Pehuén Curá se convirtió en espía de Rosas, en Buenos Aires y el litoral. Pero Columba duró poco.
Pehuén Curá también era de Columba, fue creado por Julio Álvarez Cao para Juan Arancio. A mí me lo dibujaron Juan A. Castro y Ascanio. Por mi parte, sigo con el proyecto de publicar El Cabo Savino en algún lado.

QD: ¿Como ves la historieta argentina en la actualidad? ¿hay renovación o
estamos sepultados por la estética del manga?

JCM: No hay renovación porque hubo un quiebre. Hay un grupo de chicos que hacen trabajos extraordinarios pero inclinados a la estética de comic norteamericano y algo al manga. Pero el manga es un movimiento que se ha norteamericanizado mucho, y acá también se nota. No hay continuidad de la historieta que conocimos en la Argentina, la que contaba historias humanas, la oesterheliana.
 
QD: De esta respuesta deduzco que, para vos, se puede o se pudo hablar de una "historieta argentina" ¿Que la distingue de las otras?
JCM: La Historieta Argentina, o el Estilo Argentino de Historietas fue establecido por Oesterheld, aunque existía desde antes, desde Patoruzito y las revistas de Editorial Abril. Él lo llevó al límite y lo impuso EN EL MUNDO. La historieta actual mundial es heredera de Oesterheld. No es en ningún modo el dibujo lo que diferencia la historieta argentina. Lo que la diferencia son los guiones, los temas, la manera de decirlo. Historieta Argentina es El Loco Chávez, por ejemplo, y aún Cibersix. Aunque todo lo que hacemos aquí, así sea El Caballero Rojo o Los 4 Segundos, siempre tiene un toque del estilo argentino: nosotros "no nos la creemos". Por más esfuerzos que hagamos, siempre nuestro pensamiento es más europeo que norteamericano. Más aborigen que español. Más mezclado que racial. Nuestra mezcla particular de etnias hace un producto único, y no sólo en la historieta.
 

QD: No se puede ni se debe hablar de Oesterheld sino mencionamos a su máxima creación: EL ETERNAUTA. En tu opinión, ¿hay uno o "varios" Eternautas?

(N de la R: El Eternauta cuenta la historia de una invasión extraterrestre que tiene como epicentro la ciudad de Buenos Aires. La invasión se inicia una noche del invierno austral de 1963, cuando cae sobre Buenos Aires, y buena parte del mundo, una nevada mortal, gigantesca e inesperada. Los "copos de nieve" matan toda forma de vida. Un grupo de personas, Juan Salvo y su familia y los ocasionales participantes de una partida de cartas, son algunos de los sobrevivientes. La resistencia es organizada por el Ejército Argentino y a ella se unen Salvo y sus amigos. Los invasores omnipresentes y ocultos son conocidos como Ellos, quienes se sirven de diversos entes esclavizados: Los Manos, Cascarudos, Gurbos y finalmente los Hombres-robot.)



JCM: El Eternauta original fue el que apareció en la revista Hora Cero Semanal, sin un plan general estricto, escrito de a poco, a veces semana a semana.
Años más tarde, para la revista Gente, Oesterheld rescribió esa misma historia, con dibujo de Alberto Breccia, pero debió terminarla abruptamente, sintetizando todo.
En los años '70 Oesterheld trabajaba en Ediciones Record y militaba en el grupo Montoneros. Se republicó el primer Eternauta, el de Solano López, y causó impacto porque parecía estar hablando de la Dictadura de ese entonces. La editorial vislumbró el negocio y pidió a Oesterheld que escribiera una continuación. Salió la obra militante y fallida llamada "Segunda Parte", ilustrada por Solano.
Desparecido Oesterheld , Ediciones Record quiso seguir haciendo dinero, y encargó al veterano guionista italiano Alberto Ongaro una tercera parte. Fue ilustrada a lápiz por
Oswal y a tinta por mi hermano Mario, con cabecitas iniciales a cargo de Solano López.
En 1973 Ediciones Record intentó seguir con el negocio, puesto que había constantes republicaciones de las Primera, Segunda y Tercera Partes, en blanco y negro o coloreadas, y me pidió un cuarto episodio. Pero había comenzado el litigio con la viuda de Oesterheld y su nieto Martín Mórtola, y nunca se hizo. Ricardo Barreiro tenía un proyecto que finalmente se concretó en 1999, con "Odio Cósmico", con dibujos de Walter Taborda. Barreiro murió luego del segundo episodio y fue terminado por Pablo Muñoz. También escribió una aventura de Elena y Martita Armando Fernández, con dibujos de Castro Rodríguez. Existió el episodio suelto publicado en Hora Cero Extra, que se incluye en la última publicación del diario Clarín. Oesterheld dejó al menos dos guiones de aventuras sueltas del Eternauta, que fueron dadas por Record a varios dibujantes para probar estilo, pero nunca se hicieron. Solano López publicó con Pablo Maiztegui un libro a todo color, donde El Eternauta encuentra un auto en la cima del cerro Uritorco y pelea con unas vacas humanas, entre otras incongruencias. Y en 2003 inició para Italia una "continuación de la primera parte", donde aparece la hija del protagonista, Martita, ya crecida pero con un Juan de la misma edad que antes y cosas así. Por mi parte, publiqué en 2003 la obra "El viajero de la Eternidad", que es la adaptación a teatro de la Primera Parte.

En cuanto a si hay "varios", podemos decir que sí: el Eternauta de Oesterheld, que es el original; el Eternauta de la Segunda Parte, un superhéroe; el de Alberto Ongaro, que pudo llamarse Juan Pérez; el de Pablo Maiztegui, un héroe perplejo y conflictuado. No incluyo el mío porque es el original y no incluyo el de Barreiro porque no alcanzó a desarrollarse, y pintaba hacia el original.
 

QD: Muchos conocen EL ETERNAUTA a través de la obra de Breccia, vos, en cambio, considerás esa versión una historieta menor y eso tiene relación con tu concepto de Narrativa Verboicónica ¿podés explicarnos un poco más?
JCM: Así es. Oesterheld la hizo mucho más política. En el primer Eternauta, Estados Unidos mandaba aviones supuestamente de ayuda y eran derribados por los alienígenas. En la versión de la revista Gente, Estados Unidos, o el Norte, nos había entregado al invasor, a cambio de que no los atacaran. Pero no es "menor" por eso, sino que era una obra mucho más "fría", torturada por las manipulaciones de la editorial, que le exigían constantes cambios. El dibujo de Breccia, sumamente experimental, también fue mucho más "frío", mucho más simbólico. La literatura verboicónica, propia de la historieta, requiere una perfecta concatenación de guión y dibujo. Creo que el problema principal de la obra de Gente fue que se hizo sobre algo ya hecho, sobre un éxito anterior. Había demasiadas cosas que no se decían porque se referían a la otra versión, y demasiadas cosas que no se dibujaban porque -concientemente o no- el dibujante suponía que el lector las conocía. No deja de ser un gran trabajo de Breccia, pero en la saga del Eternauta, es menor.
 
 
QD: Se te atribuye el guión de un Eternauta de 1983. Sin embargo, siempre
negaste esa autoría ¿por que la confusión?
JCM: Mi hermano Mario no debía firmar su trabajo, según la política de la Editorial. Le aconsejé que firmase disimuladamente, y así su nombre aparece en carteles lejanos, en lomos de libros, etc. Solano López no nos conocía entonces, y en una charla o conferencia dijo que "Morhain" había escrito el guión, basándose en esos cartelitos.
Esa versión apareció en letra impresa, y pese a las aclaraciones, siempre vuelve.

QD: Escribiste un episodio de El Eternauta que nunca se publicó ni te pagaron.
¿Podés contar un poco más del tema?



JCM: Lo escribí entre Año Nuevo y Reyes del año 1993. Llamé a Alfredo Scutti, de la Editorial Record, para felicitarlo por Fin de Año y me pidió superurgente ese guión. Me emocioné muchísimo, y lo hice.
Lo mandó a Italia, pero después no pasó nada. Creo que por el juicio, aunque él nunca lo dijo. Lo incluyo en el libro "Ficciones y Reflexiones sobre el Eternauta", que tiene Editorial De La Flor. En ese libro, además, está mi cuento "El Viejo", el ensayo "La Argentina Premonitoria", la historieta y la obra de teatro.


QD: Actualmente se está publicando un Eternauta con dibujo de Solano López y guión de Pablo Maiztegui ¿cual es tu opinión, en general y comparándolo con un trabajo anterior de ellos publicado en 1997 y 1998 en la revista Nueva?
JCM: Sostengo que no tenemos que "continuar" El Eternauta Primera Parte. Oesterheld lo cerró admirablemente con el final abierto, valga la paradoja. Lo que quiso decir estuvo dicho. En cambio, la historia nos autoriza a las aventuras en el continuum, que es lo que hizo él en esos guiones inéditos. En este sentido, la aventura de las vacas tiene más coherencia, aunque no se haya encontrado al personaje, y se trate de una aventura de cualquier héroe, lo mismo que en la Tercera Parte. No puedo decir lo mismo en la continuación de aparición actual. Solano López sostiene que él es el COAUTOR de El Eternauta. Los guionistas sabemos que no hay coautores, sino INTÉRPRETES. El guión de historieta tiene la misma entidad de una obra de teatro. Cada puesta es distinta, y es la puesta del director. La puesta de Solano fue la Primera y Segunda Partes. Mala o buena, se nos metió en la piel, y El Eternauta que triunfó fue el de Solano. Pero él no hacía la historia. Ahora mete mano con Maiztegui en una
"continuación" traída de los pelos, con desfasajes de edades y no de escenarios, con vueltas recurrentes y citas a la Primera Parte, con un protagonismo y personalidad de los Manos que no son los que les dio Héctor. Incluso el dibujo no es parejo, en partes aparece apresurado, falto de la grandeza que El Eternauta merecería cuarenta años más tarde. No, esta versión no sirve, es lamentable y olvidable.

QD: Contame sobre  "El Viajero de la Eternidad " El Eternauta 1 para teatro.

JCM: En 1997, cuando yo era parte de la Comisión de Homenaje que conmemoraba los 20 años de la posible muerte de Oesterheld y los 40 de la aparición de El Eternauta, le pusimos el nombre de Oesterheld a una plazoleta. En ese acto apareció Rodolfo Machado, un actor a quien conocía desde hacía tiempo. En la comida que siguió me propuso escribir El Eternauta para teatro. Lo pensé dos veces, porque era demasiado orgullo para mí. La tercera vez me levanté y hablé con Elsa Sánchez, la viuda de Oesterheld, y Martín Mórtola, el nieto. Estuvieron de acuerdo. Incluso Martín se ofreció para hacer la escenografía.
Así nació mi adaptación de la Primera Parte de El Eternauta. Que nunca se puso, claro. Machado perdió el interés. En 2001 hubo un concurso de la Dirección de Bibliotecas de la Provincia de Buenos Aires, el "Enrique Santos Discépolo" de Teatro. Aceptaban adaptaciones. Así que la empaqueté y la mandé. Y gané el 3° Premio. En 2003 la publicó Editorial Corregidor. El Jurado estuvo armado con Griselda Gambaro, Ismael Hasse y Daniel Suárez Marzal. Y ahí está. Se llama "El Viajero de la Eternidad".

QD: ¿Cuáles son sus características?

JCM: Se trata de una adaptación de la Primera Parte sumamente respetuosa, buscando las mejores pero posibles técnicas de FX actuales. Es para GRAN ESPECTÁCULO. Está aggiornada, pero no "pasa hoy" ni tampoco en 1957. He tratado de hacerla intemporal, pero le he dado un poco más de protagonismo a la mujer, a través de la Susana con que Oesterheld reemplazó al chico de la ferretería en su versión Breccia. Los pocos que lo han leído se han conmovido. Creo que estar en un teatro dentro de esa
tremenda historia debe mover hasta las uñas de los pies.


QD: ¿En que proyectos estas? ¿estas trabajando para el exterior?
JCM: En el año 2002 fui despedido, junto con todos los colaboradores externos, de la revista Billiken. Cumplía 32 años en la casa. Ese fue mi último trabajo en historieta, haciendo el clásico Lock Olmo. En este momento estoy escaneando mi enorme colección de publicaciones propias, porque el papel comienza a deshacerse. No estoy escribiendo ninguna historieta, y además de poder publicar El Cabo Savino en algún lado, mi personaje Hualichu o la "Vida del Che" que habíamos empezado con Casalla, quiero republicar algunas cosas lindísimas que el público merece conocer.

Referencias:
http://www.quintadimension.com/article229.html
http://www.historieteca.com.ar/Eternauta/eternauta.htm
http://www.eternauta.com/

Re: Entrevista con Jorge Claudio Morhain

me pareció excelente la entrevista, muy didáctica tanto por los comentarios de Morhain como por la justa colocación de las imágenes correspondientes a cada palabra del reporteado. Estoy de acuerdo con su opinión sobre el autor de una historieta y el que la representa. Pero da para la polémica.
Felicitaciones. Si les queda tiempo,visiten nuestra página:www.rebrote.com
sobre los autores argentinos de historietas.
Felipe R. Avila

Re: Entrevista con Jorge Claudio Morhain

Excelente entrevista, muy interesante la vida de Morhain e imagino, llena de anécdotas de dibujantes y guionistas tan importantes en la historieta argentina. También comparto en gran medida su opinión sobre la manganización de la historieta argentina, y su apreciación sobre Oesterheld.

saludos

Darío Lavia

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