Miedos de hoy y de siempre

Miedos de hoy y de siempre

por Diego Faraone

The Birds de Alfred Hitchcock, The Texas Chainsaw Massacre de Tobe Hooper y Ringu de Hideo Nakata son muy diferentes películas de terror realizadas en diversas épocas. Este artículo intenta descubrir los mecanismos utilizados en cada una para causar miedo.

Es motivo de festejo para los cinéfilos argentinos que la película "Ringu", (una joyita del terror japonés), haya sido puesta en las carteleras de la capital.

A propósito de su estreno tomaremos dos clásicos indiscutibles del cine de terror: "Los pájaros" de Alfred Hitchcock y "The Texas Chainsaw Massacre" de Tobe Hooper que en apariencia poco o nada tienen que ver con Ringu ni entre sí y contrastaremos los mecanismos utilizados en cada caso para causar miedo.

Sobre Los pájaros (1963) hay poco que decir que no se haya dicho con anterioridad: se han cumplido 40 años de su estreno y la mención al film es obligatoria en cualquier antología seria del cine de terror. Es posible que haya envejecido un poco. La película recién se empieza a poner "pulenta" después de pasada una primera hora de introducción a los personajes y a sus perfiles psicológicos, que puede resultar un tanto pesada para algunas sensibilidades inquietas. Pero cuando las aves en cuestión empiezan a atacar, adquiere un ritmo envidiable.

Con seguridad uno de los mayores aciertos de Hitchcock ha sido el de utilizar criaturas en apariencia inofensivas y cercanas a la cotidianeidad del espectador y tornarlas en seres amenazantes y maléficos, sin dar ninguna razón a su comportamiento violento. El triunfo de lo irracional sobre lo racional está bien representado en una escena en un bar en que varios personajes discuten el por qué del ataque: la voz de la razón la encarna una especialista en aves que dice que es imposible que los pájaros ataquen organizadamente al ser humano; la voz irracional proviene de un borracho que repite una y otra vez que "es el fin del mundo". Para el que ya vio a las aves atacando, la opinión del último puede ser más factible que cualquier otra.

En este punto se despierta un pánico inmemorial compartido por todo tipo de culturas que es el miedo al fin del mundo. Plasmado en la literatura y en el cine como apocalipsis, guerras nucleares, meteoritos que se estrellan contra la tierra, epidemias universales, catástrofes ecológicas, invasiones de marcianos, rebeliones de las máquinas, etc. apelan a un terror instintivo que toma cuerpo con la certidumbre de que no existe vía de escape, ya que por más que se busque refugio, el fin va a llegar para todos irremediablemente.

The Texas Chainsaw Massacre (1974), conocida en Uruguay como "El Loco de la Motosierra" (nombre que si bien no es fiel al título original, concuerda con el aspecto bizarro de la película) es un film esencial para los amantes del cine gore y del cine de terror a secas. La historia no puede ser más simple: cinco adolescentes van de vacaciones a una casa de campo y corren con la suerte de tener como vecinos a tres psicópatas dementes (entre ellos el nombrado loco de la motosierra) que los irán matando uno a uno. Lo que ya se ha visto hasta el hartazgo en cada una de las Martes 13, en las Pesadilla y en las Halloween, entre muchas otras, tiene como modelo inspirador a esa pequeña gran precursora, y no está de más decir que las copias nunca superaron al original.Aquí lo que asombra e impacta no es tanto lo que está oculto sino por el contrario, lo que se muestra explícitamente y el suspenso no está tan trabajado como la sorpresa y el shock. Es que la película nunca se despega del plano de la realidad y aunque las situaciones pueden parecer en exceso sórdidas y escabrosas siempre resultan factibles de suceder.

Al comienzo unos títulos avisan que lo que se está por ver se basa en hechos reales. Más allá de que esta afirmación sea verdadera o no, a partir de ese momento el espectador (que ya sabía que estaba por ver una película de terror y por consiguiente estaba mentalizado para sobrellevarla) se vuelve más vulnerable porque queda desprovisto de esa coraza protectora para el cine de terror que es el saber que lo que se está viendo es ficción.

El argumento de Ringu (1998) de Hideo Nakata es poco original y hasta un tanto irrisorio: un video casero cargado con una maldición tiene la benevolencia de otorgar la muerte a corto plazo a todo aquel que se atreve a verlo. Una periodista y su ex marido, luego de ser estigmatizados por el maleficio tienen una semana exacta para revertir su situación, por lo que investigan cómo y por qué surgió esta cinta de video. El grueso de la historia se centra en esta pesquisa desesperada.

La cuenta regresiva que obliga a los personajes a actuar a contrarreloj aporta suspenso al relato, pero es un recurso muy frecuente en los thrillers y la llamada telefónica como aviso de muerte ya está bastante vista en el cine de terror. Cerca del final, los protagonistas intentan rescatar un alma en pena del fondo de un pozo, (que a su vez está escondido debajo de una casa), y esta situación parece deliberadamente calcada de la película Al final de la escalera (1980) de Peter Medak.

Vista la poca originalidad de la trama: ¿qué hace de Ringu una de las películas más estremecedoras de los últimos tiempos? Intentemos aproximarnos a una respuesta. Desde la mítica gorgona de los griegos hasta el basilisco en Harry Potter y la cámara de los secretos, se hecha mano al inconsciente sentimiento de culpa del (voyeur, fisgón, mirón, curioso) espectador sorprendido en el acto de mirar, estudiar, filmar o fotografiar algo. Por otra parte, una de las herramientas fundamentales para causar miedo en este caso es la carencia de información que se le presenta al espectador. Toda la anécdota está revestida por un halo de misterio; no se entiende el sentido de las imágenes del video pero se sabe que ocultan algo terrible, no se conoce la causa de la muerte de los que vieron la grabación pero en sus cadáveres se advierte una desfigurada expresión de horror y cada nueva pista que obtienen los protagonistas abre nuevas incógnitas, muchas de las cuales van a quedar sin resolver incluso una vez terminada la película. Como en El Proyecto Blair Witch, una amenaza pavorosa se cierne sobre los protagonistas, pero no se sabe en qué consiste. Esto despierta en el espectador otro terror instintivo universal: el terror a lo desconocido.

Si se observan estas tres películas se pueden sacar ciertas conclusiones sobre el cine de terror en general y sobre los aciertos que el género ha tenido en lo que refiere a dar sustos. El por qué de las amenazas a los protagonistas debe quedar oculto, más allá de que se muestre o no su corporización (1); de hecho en las tres películas analizadas se ve al objeto amenazante; en el primer caso son los pájaros, en el segundo los psicópatas dementes, en el tercero la joven Sadako.

Pero lo fundamental en toda película de miedo es conseguir una identificación del espectador con el sujeto amenazado. Logrado esto, el horror surge. En parte por compasión y en parte por sentir como propios los percances de quien los sufre.

Hitchcock argumentaba que una buena forma de generar esa identificación es acusar al personaje injustamente de algo y de aquí se llega a una constante en casi todas las películas de terror. En las tres películas señaladas, los personajes no merecen (que se sepa) los tormentos a los que son expuestos. Cuando los personajes son niños la identificación está asegurada, (es el caso de Los pájaros, de Sexto Sentido, de Los Otros, de Aliens: El Regreso, entre otras), y el sufrimiento por las vicisitudes que los aquejan, también. Esto ya lo sabía Henry James hace más de un siglo cuando escribió Otra vuelta de tuerca.

Muy relacionado con la identificación está el tema de la cotidianeidad. Los elementos y situaciones de la vida cotidiana generan un acercamiento mayor entre espectador y personajes, y Sigmund Freud decía en su ensayo Lo Ominoso que cuando estos elementos y situaciones adquieren una traza siniestra, producto de descolocar al espectador introduciendo un elemento descontextualizado de la situación a la que se había acomodado, el resultado puede resultar pavoroso. Es el caso de los pájaros agresivos y del teléfono, la cinta de video y la televisión como emisarios de la muerte. Esa faceta siniestra también puede surgir en el prójimo con la aparición de características anormales de las que no se sospechaba nada como la epilepsia y la locura, y tal es el caso de los dementes en The Texas...

Ciertas voces han argumentado que el cine de terror ha entrado en decadencia debido a un cambio general en la sensibilidad y que por tanto hoy en día es muy difícil asustar a la gente con imágenes. En respuesta a este planteo sólo unas palabras: vayan y vean Ringu.

(1) Muchos cineastas y críticos son partidarios de que para causar verdadero terror lo mejor es no mostrar la corporización de la amenaza. Un breve pantallazo a la historia del cine de terror puede dejar en evidencia lo erróneo del planteo.

Re: Miedos de hoy y de siempre

es una pelicula extraordinario

Re: Miedos de hoy y de siempre

Creo que el terro es una actitud humana de autodefensa ante lo desconocido, por eso la relacion con el suspenso. Pero existe un limite entre el suspenso de lo desconocido y la ignorancia del peligro, por eso es importante dar a conocer (no por completo) parte del ente que causa terror.

Re: Miedos de hoy y de siempre

A mi juicio, la mejor peli de therror es "El Resplandor", con Nicholson y Duvall. no es demasiado violenta ni tiene muertes explícitas. Creo que esta cinta realmente explota el suspenso y el miedo de los protagonistas a grado tal que el espectador queda subsumido en la trama de ese clásico.
Gracias.

Re: Miedos de hoy y de siempre

La clave de lo cotidiano en "The Texas..." se encuentra precisamente en el lugar donde transcurre la película. Texas es para los gringos el espacio rural donde encuentran aquella identidad que necesitan como nación, paraíso del conservadurismo (pregúntenle a los Bush), insertar precisamente allí a un loco asesino no deja de ser un detalle menor. Un buen detalle. M.

Re: Miedos de hoy y de siempre

ola pues de mexico esta este comentario pues no vi el aro de japon pero la version americana fue una buena pelicula y la de la masacre de texas ni hablarr!! un 10 total!!!..k es esoo las de scream son un fiasgo junto con las de viernes 13 en su epoca si tubo un buen coentario pero con la evolucion de la tecnologia hoy en dia keremos mas k sangre y asesinos en masa....bye

Sobre la cita

"Muchos cineastas y críticos son partidarios de que para causar verdadero terror lo mejor es no mostrar la corporización de la amenaza. Un breve pantallazo a la historia del cine de terror puede dejar en evidencia lo erróneo del planteo."

Contradicción o no, el mismo Hitch***** muestra justamente ...nada en "Psycho" (Psicosis). Recordemos la escena del baño, pavorosa, con cuchillo y poco más, sangre escurriéndose, brazos agitándose, cortina de la ducha siendo arrancada ganchito a ganchito...

Película que marcó a toda una generación -no la mía- y que influyó en la concepción del terror a partir de otros elementos cotidianos como ...una ducha oculta tras la cortina.

Spielberg hizo lo propio con "Jaws" (Tiburón) y a partir de ese entonces, a más de uno le provocó un escozor meterse en las -hasta ese momento- tranquilas aguas de una playa.

Muy buena la nota Diego. Saludos.

Holly shit, Batman, la censura del sistema llegó!

Alfred Hitch*****... Cocker Spaniel...

Sólo estaba probando. En fin...

Re: Holly shit, Batman, la censura del sistema llegó!

Ya eliminé el sistema de censura (que viene como default en el PHP N u k e).
Perdon por los problemas ocasionados...
Pablo (webmaster)

Ahora...

Hitch- COCK -eando voy...

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