Superman y su personalidad secreta

SUPERMAN Y SU PERSONALIDAD SECRETA

Eduardo Alberto Guzmán Novoa

Es bien sabido que andar por ahí con una doble vida le trae dificultades a cualquiera. El peligro de encontrarse a la vez con personas que conocen cada personalidad y el temor de ser descubierto son situaciones que permanentemente debe transitar quien ha elegido desdoblarse a si mismo.
La única excepción es Supermán, que desde hace mas de medio siglo que convive alegremente con su alter ego Clark Kent y casi nadie se ha dado cuenta.

Desearía comentar algo que vi en la teleserie LOIS & CLARK: un hombre está muriendo, víctima de un atentado. Lois Lane y Superman se acercan al moribundo. Antes de morir, el hombre mira a Superman y le dice algo muy interesante:
"Superman: ¿alguien te dijo que eres idéntico a Clark Kent?"

Un hombre agonizante descubre algo que nadie, en el mundo de los vivos, ha notado nunca: el gran parecido físico entre el reportero del «Daily Planet» y el Hombre de Acero.

Este hombre ya había tenido un cierto contacto con Kent, y, como cualquiera, ya había visto a Superman (ya sea en fotos o personalmente). O tal vez era la primera vez que veía a Superman cara a cara, y solo así pudo notar el inevitable parecido entre ambos.

¿Pero solo él? Desde 1938 cientos de personajes han tenido contacto directo con el Hombre de Acero en sus dos personalidades. Y NINGUNO se dio cuenta de la doble identidad, evidente a simple vista.

(La excepción de Lois Lane la dejaré para el final).

¿Es creíble que un hombre famoso pueda pasar desapercibido simplemente con peinarse de manera diferente (raya al costado), ponerse unas gruesas gafas, cambiar de voz y de ropa (de cuello, corbata y sombrero) y adoptar una actitud de timidez y torpeza? ¿Es que la gente no va a reconocerlo solo por esos diminutos cambios?
NO. DESAFIA TODA LOGICA.

Recordemos a Jimmy Olsen, compañero de trabajo de Clark Kent. Es gran amigo de Superman (hasta le regaló un reloj-pulsera que podía emitir una señal acústica que solo Superman podía oir, cada vez que le necesitara). A la vez, acompaña a Clark en su trabajo de periodista. Ha conversado con ambos varias veces. Los ha acompañado en varias aventuras. ¿Y vamos a creer que nunca ha notado que ambos se parecen como un huevo a otro?

Lo mismo podríamos decir de Perry White, su jefe. También de su archienemigo, el "pelón" Lex Luthor. Ni siquiera su "novia" de la infancia, Lana Lang, con quien de vez en cuando se reencuentra (y que lo debe de conocer MUY bien), ha descubierto ambas identidades, cubiertas con el más simplón disfraz. La lista de posibles descubridores "en potencia" es larga...

Podría creerse que por ser Kent un "Don Nadie", en quien casi nadie repara, está a salvo de toda sospecha. Si alguien notara la similitud facial de ambos, no le prestaría importancia. JAMAS se le ocurriría a nadie coger dos fotos de ambos y superponerlas, para descubrir que encajan como piezas de rompecabezas.

Curiosamente, ya casi todo el mundo da por sentado que el Hombre de Acero debe tener otra personalidad. Es obvio que, mientras no patrulla el mundo haciendo el bien, el kryptoniano vive como cualquier civil humano, paseándose entre la gente. Pero hasta para quienes lo saben no salta a la vista que ese "civil" es Clark Kent.

Esto no quiere decir que no haya habido quien descubra su identidad. He tenido acceso a revistas y/o programas de TV donde esto sí ocurre.

Recuerdo la teleserie animada SUPERFRIENDS, donde Superman alterna con los otros héroes de la DC Comics. Ahí TODOS conocen su doble identidad, pero obviamente no van a decir nada: más de la mitad de dichos super-héroes tienen también dos personalidades.

Volviendo a LOIS & CLARK, recuerdo a un militar neurótico (convencido de que Superman era la avanzada de una invasión extraterrestre) que descubre la doble identidad del Hombre de Acero. Poco después de anunciarle que contará al mundo el secreto de sus dos personalidades, es muerto de un disparo, llevándose a la tumba el secreto.

Lo mismo se repitió con el episodio de la muerte de Luthor, quien descubre la verdad de Superman y Clark Kent. Cuando está por ir a delatarlo ante el mundo (en especial a sus enemigos), un derrumbe de la cueva donde se hallan pone fin a la vida del genio criminal.

En una teleserie animada antigua, un delincuente adquiere la facultad de absorber toda energía que tenga cerca. Al tocar a Clark Kent y ver que no cae fulminado como sus anteriores víctimas, exclama: "¡Ah, tú debes de ser Superman!" Tras un desesperado combate, el Hombre de Acero decide dar muerte a su enemigo (lo sobrecarga con su propia energía kryptoniana, haciéndolo estallar). Si bien Superman solo mata a sus adversarios cuando ya no hay otra opción, acá también había un motivo extra para que el enloquecido criminal no saliera con vida.

En una producción animada donde aparecía Superboy, un anciano decide dar toda su fortuna a quien le haga reir, que al parecer ya había perdido esa facultad. Superboy decide intentarlo, a nombre del Orfelinato de Smallville. Tras varias payasadas, no logra arrancarle ni una sonrisa. Pero cuando está a solas con el viejo magnate, en su personalidad del adolescente Clark Kent, ve a través del muro que un avión está a punto de estrellarse. No hay tiempo que perder, y tras despojarse de su ropa de civil frente al anciano, sale de la mansión anunciando que salvará al avión. Cuando regresa, otra vez como Clark Kent, se lamenta que el viejo haya descubierto su tan bien guardado secreto. Para su sorpresa, el millonario está en su silla de ruedas, riéndose a carcajadas. ¡Le pareció una buena broma que el suave y amanerado Clark Kent tratara de hacerle creer que es Superboy! Sin dejar de reírse, cumple su palabra y deja al Orfelinato de Smallville como su único heredero.

Recuerdo una revista donde el Hombre de Acero es llamado por un afligido padre, cuyo hijo ha sido deshauciado y tiene pocos días de vida. Él desea hablar con su ídolo, Superman. Cuando lo ve en su cuarto, en privado, el niño le pide su último deseo: conocer la personalidad secreta del Ultimo Hijo de Krypton. Superman le revela que él es el reportero Clark Kent, pero el pequeño moribundo no le cree. ¡Cómo va a aceptar que ese "cuatro-ojos", tímido y torpe, sea Superman! Tras intentar todo para que el niño le crea, se da por vencido: no hay manera indiscutible de demostrarlo (!) Al parecer, el guionista quiso que esta historia tuviese un final feliz (?) Por ello improvisó que Superman lo llevara volando al departamento donde vive Clark Kent (¡se está muriendo y Superman se lo lleva por las nubes, exponiéndolo a acelerar su muerte por la intemperie!), donde el chiquillo descubre que en el baño de Kent no hay rasuradora ni tijeras corta-uñas, pues ninguna navaja u hoja es capaz de "cortarle". Al comprobar que tampoco hay ningún implemento de primeros auxilios en la casa, el niño recién se convence de lo que para nosotros es tan obvio.

Notemos en los ejemplos anteriores que nadie creería que Superman y Clark Kent son el mismo. Lo normal sería que dijeran: "¡Ni siquiera se parecen!" Pero al hacer la obvia comparación para demostrar que no puede ser, entonces caerían en la cuenta de que SI se parecen. Y mucho. Y por lógica deberían comenzar a atarse los cabos sueltos.

Casi siempre que se descubre la doble personalidad del Hombre de Acero, el descubridor acaba por morir antes de revelarlo al mundo. Otras veces se da un inesperado hecho que provoca la amnesia del testigo (¿recuerdan a los villanos de la comedia teatral IT'S A BIRD...! IT'S A PLANE...! IT'S SUPERMAN!, que perdieron la memoria por una explosión, en el último minuto?)

Y este descubrimiento NUNCA es por el obvio parecido físico entre Kent y Superman. Siempre es alguien que lo descubre en el momento de abrirse la camisa (viendo la «S» debajo), sorprendiéndolo al hacer una super-acción sin dejar su ropa de civil o al notar que cuando Superman aparece, Clark Kent desaparece.

Ese último es el caso de Lois Lane.
La mujer que se ha besado apasionadamente con el Hombre de Acero y que trabaja todos lo días con Clark Kent, nunca nota lo evidente. Sus sospechas perten del hecho de que nunca ve a los dos al mismo tiempo. Las repentinas "escapadas" de Kent, previas a las apariciones de Superman, son su único indicio de que hay "gato encerrado". Proclama sus sospechas a los cuatro vientos pero nadie le hace caso. Una ausencia repentina puede justificarse de mil maneras convincentes, pero si Lois actuara como una persona sensata, solo diría: "Vean estos dos rostros: son el mismo". Pero eso nunca ha sucedido.
Para acabar, señalaré que en LOIS & CLARK, Lois descubre a Clark al hacerle éste una caricia amorosa en la mejilla, idéntica a una que le hizo Superman en un episodio anterior, cuando ella estaba enamorada entonces del Hombre de Acero. No vino aquí un esperado «¡Lo sabía!» (en la serie jamás se le vieron esas sospechas propias del cómic), sino los reproches hacia Kent, por no habérselo dicho cuando aceptaron ser novios.

Durante más de sesenta años, los lectores y admiradores de Superman han aceptado esta monumental pifia, tal vez porque la ilógica lógica del mundo de los cómics también contagia a sus lectores.

Re: Superman y su personalidad secreta

Tienes toda la razon, los creadores de Superman conjunta y separadamente han declarado ante periodistas y aficionados que jamas pensaron que Superman fuera a permanecer en el mercado mas alla de algunos meses o un par de años, en aquella epoca los personajes se creaban como churros y duraban casi lo mismo.

Un pequeño detalle como la poca logica de la identidad secreta es en mi opinion algo perdonable si tenemos en consideracion las horas y horas de diversion que Superman le ha proporcionado a sus aficionados.

Zarach

Zarach

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