The Twilight Zone

Todo es posible en el reinado de la mente

Por Darío Lavia
Colaboración: María Eugenia Bandín

Este material fue producido por el equipo de Televicio

Durante los años '50 la TV norteamericana fue un hervidero de creatividad que rivalizó con el cine en materia cultural. Grandes episodios de series tuvieron posteriormente sus versiones cinematográficas. Pero el caso de Twilight Zone (La Dimensión Desconocida) es curioso. La serie se emitió entre 1959 y 1964 por la cadena CBS y fue una increíble fuente de ideas innovadoras en el género fantástico y de ciencia-ficción, ideas que luego serían "tomadas" por otros como base de muchas películas posteriores.

En toda evolución cultural (siempre visto en retrospectiva), se pueden divisar claramente los períodos de invención y creación y los de carencia y reciclaje. En la historia del cine, por ejemplo, se pueden apreciar claramente distintos períodos de evolución. En el caso del cine terrorífico, más específicamente las películas producidas en el mercado norteamericano, se puede anotar el período 1931-1941 como el de origen de la concepción cinematográfica de los personajes (caso Drácula, Frankenstein, Hombre Lobo) que luego serían explotados entre 1941 y 1945 y redibujados y reexplotados entre 1957 y 1972 por la productora inglesa Hammer Films. Pero hay que ser justos: la creatividad de los '30 se vio inspirada por el cine alemán, desde el primer filme del Golem (Der Golem, 1914) de Paul Weggener y Henrik Gaalen hasta el Nosferatu de F.W. Murnau. Con esto se quiere ejemplificar que toda producción artística ha tenido (y tiene) una fuente de inspiración (o plagio, según se prefiera). Saliendo del cine de géneros vemos en el trabajo de Brian De Palma un cuasi permanente homenaje al maestro del suspenso Alfred Hitchcock (plagio le llaman sus detractores). Es así como películas como Obsesión, Vestida Para Matar (Dressed to Kill, 1980) y Doble de Cuerpo (Body Double, 1984) son homenajes directos a Vertigo (1959), Psicosis (Psycho, 1960) y La Ventana Indiscreta (Rear Window, 1957). En la historia de la TV el asunto es mucho más sórdido, y las influencias no llegan a hacerse conocidas por las siguientes razones:

  • Es raro que se cite un episodio de una serie como fuente de inspiración para una película

  • Los críticos de cine no se especializan por lo general en ver series de TV

  • Usualmente son las series de TV que plagian películas y refritan las tramas adaptadas a los protagonistas de turno

Por conclusión, a menos que se utilice a la serie como publicidad, como el caso de las versiones cinematográficas de series de los '60 y '70, como Los Intocables (The Untouchables, 1987) y Misión Imposible (Mission: Impossible, 1996), (ambas películas de De Palma, para seguir en tema, ¿vio?), el espectador común y corriente jamás llega a darse cuenta del origen televisivo de tal o cual trama cinematográfica.

Durante los años '50 la TV norteamericana fue un hervidero de creatividad y rivalizó con el cine en materia cultural. Grandes episodios de series se tuvieron posteriormente sus versiones cinematográficas, como el caso de Marty (1955) con Ernest Borgnine o Requiem por un Peso Pesado (Requiem For a Heavyweight, 1959) con Jack Palance. Pero el caso de Twilight Zone es curioso. La serie se emitió entre 1959 y 1964 por la cadena CBS y fue una increíble fuente de ideas innovadoras en el género fantástico y de ciencia-ficción, ideas que luego serían tomadas por otros como base de muchas películas posteriores.



Where Is Everybody?

El primer episodio emitido (Where is Everybody?) narraba la odisea de un hombre (Earl Holliman) solo en un pueblo abandonado en el que hace poco parece haber habido presencia humana. Más tarde esta historia (escrita por Rod Serling) fue reelaborada para el filme Adonde se Fue la Gente (Where Have All The People Gone?, 1974) dirigido por John Llewellyn Moxey en el que Peter Graves y su familia regresaban de sus vacaciones en una cueva sin hallar ningún rastro humano en todos los pueblos por los que erraban.

I Shot an Arrow Into the Air

El episodio nº 15, titulado I Shot an Arrow Into the Air planteaba el aterrizaje forzoso de una nave espacial en lo que los tres supervivientes piensan es un desolado planeta, que en realidad era la Tierra. La idea de confundir la Tierra con otro planeta fue repetida por el mismo Rod Serling en El Planeta de los Simios (The Planet of the Apes, 1968) y sirvió como base para Capricornio Uno (Capricorn One, 1979), un filme de ciencia-ficción y suspenso de Peter Hyams que postulaba que la primera misión tripulada a Marte en realidad fue una puesta en escena simulada en un estudio.

The Hithc-Hiker

Uno de los casos más llamativos se dio con el episodio The Hitch-Hiker (emitido en 1960) con guión de Serling, basado en una obra de Lucille Fletcher emitida originalmente por radio. Una joven mujer (Inger Stevens) conducía su automóvil a través de la carretera viendo una y otra vez (a muchos kilómetros de distancia) a un autoestopista que la incomoda y llega a acosarla. Dos años después se filmó Carnaval de Almas (Carnival of Souls, 1962), un filme ultrabarato que es un remake exacto del episodio.

The Last Flight

La idea de una nave atrapada en un vórtice espacio temporal se utilizó en dos episodios de la serie: en el primero un aviador de la I Guerra Mundial viajaba al presente de 1960 y en el segundo un avión de pasajeros completo caía en un fenómeno atmosférico que los remitía al pasado. La misma idea fue rehecha veinte años después para La Cuenta Final (The Final Countdown, 1980), en la que un portaviones comandado por Kirk Douglas viajaba al pasado junto a toda la tripulación.

Two

Two fue otro episodio, si bien no muy logrado , que abrió la tercera temporada. En él un soldado (Charles Bronson) se encuentra vagando por una ciudad semidestruída por la guerra. En esta es descubierto por una militar del bando opuesto (Elizabeth Montgomery). Este es el gérmen de una película mucho más famosa llamada Infierno en el Pacífico (Hell in the Pacific, 1968) con Lee Marvin y Toshiro Mifune y de Enemigo Mío (Enemy Mine, 1985) con Dennis Quaid y Lou Gosset Jr.

Little Girl Lost

Durante la tercera temporada hay otro sorprendente caso en Little Girl Lost, un interesante episodio en el que una niñita se caía a través de un boquete extradimensional y sus padres, ayudados por un físico amigo, deben rescatarla. Veinte años más tarde, el mismo incidente dio pie a Poltergeist (1982), una de las más logradas películas terroríficas de los '80.

The Living Doll

En la última temporada es posible hallar interesantes paralelismos entre un modesto y buen episodio titulado The Living Doll y la serie de películas de Chucky, el Muñeco Diabólico (Child's Play). En el episodio, Telly Savalas se veía enfrentado a la muñeca de la hija de su esposa, que no solo hablaba sino que también era capaz de amenazar de muerte al duro padrastro. La idea de un muñeco dotado de sentimientos malignos que era capaz de matar fue tomada en los '80 y dio lugar a toda una saga de cuatro películas.

You Drive

Otro episodio adelantado fue You Drive, en el que Edward Andrews atropellaba y abandonaba a un joven en la calle, viéndose enfrentado a su propio automóvil, que conducía al asesino hacia las autoridades. La idea de un automóvil dotado de autonomía propia y de voluntad fue tratada en tono de comedia por Disney en Cupido Motorizado (The Love Bug, 1968), que generó una serie de películas felizmente olvidada. A fines de los '70 se llevó la trama al extremo y la misma dio lugar a El Auto Diabólico (The Car, 1978), una mediocre y estéril demostración de violencia automotriz gratuita con James Brolin. Más tarde el reverenciado John Carpenter abrevó de la novela de Stephen King que tenía el mismo tema: un Plymouth del '58 con poderes diabólicos. El filme se llamó Christine (1983).

Stopover in a Quiet Town

En Stopover in a Quiet Town Barry Nelson y su novia se veían atrapados en un pueblo vacío en el que casas, autos, árboles, eran parte de un gran decorado, como si todo fuese de juguete. Más adelante la serie Hammer House of Mystery (Teatro de Misterio Fox) emitió un episodio en el que una pareja se veía atrapada en una casa de utiliería de la cual no podían escapar. Al final los dos episodios coincidían: las dos parejas habían sido tomadas como juguetes por una raza de gigantescos alienígenas.

The Dummy

De todas maneras es injusto decir que Twilight Zone fue completamente original. Por ejemplo, los episodios The Dummy con Cliff Robertson y Caesar and Me con Jackie Cooper acerca de ventrílocuos y sus respectivos muñecos están directamente inspirados en un segmento clásico de Al Morir la Noche (Dead of Night, 1945), un clásico del terror británico en el que Michael Redgrave se veía opacado por la personalidad de su muñeco. De todas maneras se puede rastrear un antecedente en The Great Gabbo (1927), un filme mudo en el que Erich Von Stroheim encarna a un egomaníaco ventrílocuo y muchos hits posteriores, de los quizás el mejor sea Magia (Magic, 1978) en el que Anthony Hopkins interpreta a otro artista en lucha mental contra su muñeco.

 

El tema del deseo profundo como primer paso para la consecución de un milagro fue explotado por Jorge Luis Borges en "La Otra Muerte", uno de los cuentos de El Aleph. Rod Serling lo usó de manera inversa en The Big Tall Wish, en el que Ivan Dixon encarnaba a un endurecido boxeador que no creyó en la bondad y en que el profundo deseo de un chico le hiciera ganar una pelea. Posteriormente el insigne Richard Matheson reelaboró la misma idea en The Death Ship con resultados soberbios. Una expedición espacial investiga un planeta hallando una nave idéntica a la suya y se ven a sí mismos como cadáveres. El capitán (Jack "Quincy" Klugman) trata de explicar lo inexplicable y el segundo al mando (Ross "Artemio Gordon" Martin) cree que los tres están realmente muertos. Pero el inmenso deseo del capitán por la vida, arrastra a los tres infelices astronautas en un limbo entre la vida y la muerte.

The Jeopardy Room

En algunos episodios no hay tramas sino escenas o entornos que luego nos serán familiares. Por ejemplo es muy dificil no ver en The Jeopardy Room a un antecedente de Misión Imposible con un Martin Landau capturado en un juego de gato y ratón y activando una grabadora de cinta.

Mr. Garrity & the Graves

En Mr. Garrity & the Graves la escena final, con decenas de muertos recién resucitados avanzando hacia un pueblo del oeste, nos remite al terror que George Romero generó a partir de La Noche de los Muertos Vivos (Night of the Living Dead, 1968). Por supuesto el filme dio lugar a dos secuelas y a infinidad de imitaciones.

Third From The Sun

El esquema de Third From the Sun, un episodio de la primera temporada en el que dos familias se escapan de un planeta en peligro de inminente destrucción (que el espectador cree erroneamente que es la Tierra) es el mismo que luego superlativizó Galactica (Battlestar Galactica, 1980) y su serie subsiguiente, ya que ambos escapan rumbo a la Tierra.

A World of Difference

Creo necesario separar de todas las anteriores comparaciones, el estudio de una trama algo particular que parece haber desarrollado una especie de culto por parte de cineastas. Al parecer todo nació de un episodio titulado A World of Difference, que mostraba a un oficinista (Howard Duff) que poco a poco comenzaba a darse cuenta que su vida era parte de una película... la trama fue recopilada por el bizarro Paul Bartel, conocido actor y director que filmó y protagonizó un mediometraje llamado The Secret Cinema (1968; parece que todos se pusieron de acuerdo ese año para refritar en todo lo posible los episodios de la serie) en el que una actriz comienza a notar que su vida privada está comenzando a ser filmada por un maniático director. Años después Bartel realizó un remake de su filme en un episodio de Cuentos Asombrosos (Amazing Stories). Sin embargo esta no fue la única copia del argumento original (debido, cuando no, a Richard Matheson). En Twilight Zone: Rod Serling's Lost Classics (1995), un interesante telefilme que recopilaba un guión escrito por Serling en los '70 junto a esta historia. En este caso Amy Irving iba a ver al cine Ayuno de Amor (His Girl Friday, 1940) y sorpresivamente comenzaba a ver escenas de su vida íntima con su novio (Gary Cole). De todas maneras la copia más llevada al extremo y bizarra se dio en una película clase A estrenada en cine con Jim Carrey... si, adivinó, The Truman Show (1997), dirigida por Peter Weir.



Como conclusión dejo al público del cine y de TV tratar de reconocer las copias de sus originales. Las primeras tienen la ventaja de la multimediática promoción, mientras que las segundas, en muchos casos, tienen la ventaja de la calidad por encima de presupuestos o concesiones publicitarias. Propongo que el lector experimente por si mismo: consiga una copia de Al Filo de la Realidad (The Twilight Zone: the Movie, 1983), el filme con que Steven Spielberg y otros se propusieron homenajear la serie y compárela con los episodios originales en los que se basa cada cuento, a saber: A Quality of Mercy, Kick the Can, It's a Good Life (todos episodios de la tercera temporada) y Nightmare at 20,000 Feet (de la última temporada).


Las temáticas y situaciones que se repiten -en un texto impreso o en la trama de una película- es necesario verlas como parte de una constante dinámica de reciclamiento e innovación, es como un cruce permanente, una también permanente circulación conceptual que conlleva la dificultad de encontrar los orígenes y las fuentes.
Creo que es justamente la dimensión socio-histórica en que se inscribe cada texto, la que termina -o empieza- dando su identidad última a ese texto en relación con todas aquellas fuentes de las que toma algo, de forma directa o transversal.
De todas formas las fuentes son tantas, anteriores y contemporáneas, del mismo u otro género, del mismo u otro soporte que la intrincada trama de relaciones a elucidar se termina transformando en un mero conjunto de huellas -en la medida en que son marcas reconocidas como remitiendo a un cierto origen- que leídas en relación a otros textos, se reconocen como fuentes de influencia o textos influenciados por otras fuentes.

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