Como ganar dinero arruinando clásicos

Como ganar dinero arruinando clásicos

por Gabriel Alvarez

En estos tiempos ya es habitual ver en las carteleras cinematográficas viejos clásicos que se reestrenan en versiones remozadas: El Exorcista, La guerra de las galaxias, Encuentros Cercanos del Tercer Tipo, E.T. El Extraterrestre, Blade Runner, Apocalipsis Now... Habitualmente se dice que estas versiones mejoran la película original, sin embargo -en general- mas bien parece arruinarlas.

En los viejos buenos tiempos, las películas era eventos únicos que sucedían una vez al año, preferentemente cerca del receso escolar de Junio. Si llegaban a tener una secuela era un regalito extra, a veces decepcionante otras veces apasionante, pero siempre esperado y recibido con entusiasmo.

Antes, no hace mucho, se gestaban sagas interminables como James Bond, Star Trek, Star Wars, Indiana Jones, o Die Hard donde se le ofrecía al publico lo mismo de siempre pero mejorado, amplificado con algunas modificaciones de escenario, presentación de nuevos personajes y profundización de los ya conocidos.

El truco era repetir ciertos esquemas básicos con los que el publico ya estaba acostumbrado y depararle alguna sorpresita que justificara la entrada.

Antes, también había grandes clásicos que pasaban inalterables de generación a generación... pero en los últimos diez años todo eso se vino al carajo!!!

Hoy en día hay dos versiones la trilogía inicial de Star Wars, de Blade Runner y de El Exorcista.

Algunas con el agregado de una escena complementaria y otras radicalmente distintas.

En Star Wars (A New Hope), sin duda se intento subsanar la impericia de George Lucas como director, mientras que Blade Runner demostró que a veces los insultados productores tiene mas criterio narrativo que algunos directores capaces de concebir grandes imágenes pero sobrepasados por su propio vuelo poético.

Pero la cuestión no termina ahí, en realidad apenas acaba de comenzar.

Se puede decir algo a favor de estos re-estrenos alterados: ofrecen la oportunidad de apreciar las obras en pantalla grande, para lo que fueron originalmente concebidas, y eso se agradece después de abusar compulsivamente de una vetusta copia en VHS. También confirman una vez mas el gran poder de convocatoria que estos films (la versión original) mantienen. Y ni hablar obviamente del sonido digital y las mejores condiciones de proyección que existen en el presente.

Pero surge un interrogante ¿cuál prevalece como la versión legítima, la original realizada veinte años atrás o la actual con modificaciones que "el director considero necesarias"?

A mediados de lo ochenta, Steven Spielberg y Francis Ford Coppola fueron algo así como pioneros en esta practica, motivado el primero por puro afán perfeccionista y el segundo por una urgente necesidad monetaria.

El por entonces muchacho maravilla agarro una de sus mejores películas, Encuentros Cercanos del Tercer Tipo y le agrego unas cuantas escenitas plagadas de efectos especiales que no había llegado a terminar en el momento de su estreno original.

Coppola, por entonces considerado como el heredero fílmico de Orson Welles, aprovecho la suculenta oferta de una gran cadena televisiva norteamericana y preparo una edición especial donde montaba cronológicamente los hechos narrado en El Padrino I y II (la segunda contenía flashbacks que cronológicamente ocurrían antes del El Padrino I y así sucesivamente, ¿se entiende, no?).

En ambos casos la experiencia fue satisfactoria y les rindió con beneficios variados... y básicamente no tocaron nada de la esencia primordial que estos films poseen, apenas eran detalles.

En los años siguientes surgirían esporádicamente director’s cut y versiones aledañas, lo mas atrayente parece ser el rescate de escenas perdidas. Por ejemplo, en 1992, antes de proclamarse el rey de mundo, James Cameron lanzo una copia en video de Aliens con nuevas escenas que se habían eliminado en la edición original, agregando 18 minutos de material descartado, redondeando una versión de 154 minutos. ¡dos horas y media de película! (evidentemente al hombre le encanta tomarse su tiempo para contar una historia) en esta versión había una secuencia muy larga donde veíamos que le ocurría a la niñita Newt antes de encontrarse con Ripley... escenas que realmente nadie necesitaba para disfrutar y entender el resto del film.

Volviendo al presente, cuando hace un par de años se re-estrenó El Exorcista, esta película venía con el agregado de una secuencia que el director (William Friedkin) nunca se arrepintió de haber dejado fuera del film original. Según trascendió, esta jugada fue motivada por los productores que querían "regalarle" algo mas a los espectadores que a esta altura ya se conocían de memoria el film.

Repito, la cuestión no termina ahí, apenas acaba de comenzar.

Dado que fue uno de los pioneros, Coppola no iba a quedarse atrás y re-estrenó hace muy poquito una versión remozada de Apocalypse Now con el agregado de una larguísima escena que según él fue quitada a ultimo momento por su "fuerte contenido político para la época" (1979, cuando Vietnam estaba demasiado fresco)... pero en realidad, originalmente Coppola dejo de lado esa escena por considerarla horriblemente larga y aburrida ¿cuál es la razón de agregarla ahora, cuando todavía resulta larga y aburrida?

Y hablando de otro de los pioneros en esta practica, supongo que a no muchos le habrá pasado desapercibida las pequeñas grandes alteraciones que Spielberg ha realizado sobre E.T. El Extraterrestre.

Sin duda, es gracioso ver a E.T. en una bañadera y presenciar algo mas de esa noche de brujas mágica, pero realmente el film funcionaba (¡¡¡y funciona!!!) excelentemente sin esas escenas.

El remplazo de walkie talkies en lugar de armas realmente me escandaliza poco, dado que nunca me preocupó demasiado el cuestionable correctismo político de Spielberg. Una persona que en sus mejores momentos es capaz de realizar simultáneamente varias cumbres del cine (cosa de la que pueden jactarse pocos) y lograr películas que tocan el inconsciente colectivo de millones en el mundo entero.

Su talento reside en una capacidad visual innata, mas intuitiva que intelectual.

No solo es capaz de lograr una gran imagen, sino de contar algo concreto con esa misma imagen, por la elocuencia de su mirada, y E.T. en particular es una pequeña gran obra maestra, intimista y mágica, donde Spielberg simplemente desarrollo una historia encantadora dentro de un ámbito minúsculo y familiar, a contramano de los grandes escenarios que pueblan la mayoría de sus películas.

Una obra que, casi por sorpresa, impacto a millones en el mundo. Por eso resulta sorprendente ver como decidió alterar una de sus películas mas personales.

Las escenas agregadas son algo así como curiosidades, un borrador de la película que termino resultando... una especulación, un juego, una travesura... que no merece recordarse por mucho tiempo, porque finalmente –después de verlas– uno termina comprendiendo por que esas escenas no fueron incluidas originalmente: demoraban innecesariamente la acción dramática y no aportaban datos significativos para la historia de los personajes.

Evidentemente, la voracidad por re-estrenar grandes películas que marcaron época esta cimentada no solo en un apetito marketinero, o en las ilimitadas posibilidades que ofrece la tecnología digital. Esencialmente desnudan un afán por reencontrarse con la gloria perdida: Los viejos buenos tiempos, porque el tiempo pasa y nos vamos haciendo viejos (o madurando, como prefieran), pero los buenos recuerdos prevalecen mas allá de las maquinarias publicitarias.

Quizás, quienes mas disfruten esta moda sean los recién llegados, los que no hayan visto nunca estas grandes obras de arte. Después de todo, evidentemente la ultima palabra aún no esta dicha.

 

© Gabriel Alvarez, Mayo 2002

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