Platos voladores al ataque! de Breccia y Oesterheld

¡¡Platos voladores al ataque!!
o Breccia y Oesterheld contraatacan

por Mariano Buscaglia

A comienzos de los años ´70, Alberto Breccia y H.G. Oesterheld sorprendieron a todos los niños argentinos con una serie de figuritas inspiradas en sus similares estadounidenses Mars Attack! (las mismas que usó Tim Burton para hacer su película homónima).
Convertidas en un objeto de colección casi mítico, una oportuna reedición las acerca nuevamente al público.

¡¡La que faltaba!!

 

Lamentablemente la totalidad de la obra de un autor se comienza a difundir y a conocer tras la muerte del mismo. A veces porque parte de su obra es tan buena que le hace sombra a cosas menos importantes y otra porque la curiosidad del público sobre la obra de un autor puede demorar décadas en saciarse. Esto hace que finalmente una vez aceptada y digerida la mejor parte de su arte se indague en los detritus y otras menudencias para satisfacer la voracidad del mercado, siempre hambriento de novedades y rarezas. Lo que ayer pasó sin pena ni gloria; hoy se ensalza.

En vida Breccia se negó a reeditar el Sherlock Time porque no lo consideraba a la altura del resto de su obra posterior y estoy seguro de que hubiese despreciado la reedición de Platos Voladores al Ataque!! (editada por Ancares Editora, propiedad de Javier Doeyo) que los admiradores de su obra recibimos hoy con avidez de coleccionista. Las figuritas se venden junto al libro, que contiene suculentos prólogos y epílogos explicativos y que a la vez sustituye el álbum que jamás existió al ubicar los cromos –lástima que en blanco y negro- junto al texto, con la simple intención de facilitar la lectura y agilizar la narración que Breccia y Oesterheld plasmaron en las fichus.

Al indagar en la familia de Breccia acerca de la historia de esta colección de figuritas me topé con algo que ya esperaba: ninguna anécdota, apenas vagos recuerdos. Es obvio, para Breccia fue un trabajo entre tantos. Un trabajo ligero para cobrarlo rápido y a otra cosa. Para entonces Breccia estaba indagando en los misterios lovecraftianos, al comenzar a adaptar a la historieta la obra del escritor de Providence. Platos voladores... no fue más que un trabajo por encargo, un entrada de guita, como quien diría. Es interesante destacar que en la confección de la figuritas se mezclaron las manos de dos de sus hijos: Enrique y Cristina. Enrique sobre todo en la confección de vehículos y edificios (35, 36, 71, 77, fueron algunas figuritas dibujadas enteramente por Enrique), cuyo trazado fatigaba al maestro y de Cristina dependió la acertada guía de color.

La colaboración entre Breccia y Oestherld no era cosa nueva, ya había quedado atrás Sherlock Time, Ernie Pike, Mort Cinder, Richard Long y la frustrada remake del Eternauta. El vínculo de trabajo, de oficio y laburo, los unía. Un trabajo que tal vez no goce de originalidad (inconcebible sin la existencia de las figuritas yanquis: Marte Ataca, predecesora directa de este proyecto), pero que tenía ese toque mágico y genial que sabía imprimirle esta dupla única de la historieta Argentina.

 

¡¡Está repe!!

La serie de figuritas salieron al mercado por primera vez en 1971 en los paquetes de "Súper-Fútbol", aunque a diferencia de éste no gozaba de su respectivo álbum. Es decir, que sólo se hicieron para agregar algo a lo que ya había. Una cosa así como la famosa yapa. Para los pibes más entendidos, lo más valioso.

En total, la serie consta de 100 imágenes rectangulares de cartulina (formato de 9x 6cm.) en cuyo dorso se relata la historia de ciencia-infecciosa –digna de una trasnoche del extinto autocine– escrita por la mano maestra de Oesterheld. No puedo dejar de mencionar el momento en que los saturninos trasladan un anillo de su planeta y lo clavan en la Tierra para arrasar con todos los seres vivos, como si tratase una topadora, ¡Como si los anillos anillos de Saturno fuesen sortijas de compromiso titánicas! Uno de los momentos más bizarros y divertidos del relato...

El relato vuelve a manejar los mismos tópicos de siempre.¿Clichés u obsesión por un mensaje que finalmente puso en juego su vida? La invasión, la resistencia barrial, el héroe casi anónimo e inesperado y el sacrificio. También utiliza y renueva viejas historias del cine y la literatura de la época. Toma un poco de aquí y de allá y lo traslada a nuestros pagos. Esa vieja fórmula de Oesterheld que en manos menos habilidosas que las suyas hubiese sido plagio o copia barata. Pero en él siempre era algo novedoso y, aún hoy día, original.

platos voladores al ataque Casi puede leerse como una parodia a a todos los tópicos de ciencia-ficción y hasta a parte de su obra. Resumidos en 100 cuadritos imperdibles.

-¡¡Te la cambio!!
-¡Ni loco!

La historia versa sobre una invasión de seres de Plutón -plutonios- que al apoderarse del palpitante corazón de un porteño descubren que insertándolo en el pecho de uno de los suyos, pueden alcanzar la inmortalidad. Ante lo cual se lanzan a una invasión desmedida sobre el planeta Tierra para apoderarse de nuestros corazones. Para ello se sirven de armas estrambóticas: Proyector de Terror, Rayos Superneutrinos, Rayo Feroz, etc. La Tierra busca la alianza con los saturninos, enemigos acérrimos de los plutonios. Aunque dicha alianza alberga consigo una oscura traición que pondrá en vilo la existencia de nuestro planeta. Hacia el final todo sale mal y la vida en la Tierra parece llegar a su fin. Pero allí están los héroes (los mismos que pulularon en las viejas historietas del Rayo Rojo y Hora Cero), que logran desbaratar los perversos planes alienígenas y traer nuevamente la paz al amado planeta.

Coincidiendo con los editores, Platos voladores al ataque!! es una rara avis en la obra de Oesterheld y Breccia. Fruto más del hambre de aquellos días que de la experimentación artística. Para los seguidores de la obra de este guionista y aquel dibujante es una bendición. Siempre uno oyó hablar de esta obra casi como de algo mítico. Algo de lo cual uno no estaba muy seguro si había existido o simplemente había sido un delirio colectivo, muy al estilo Oesterheld, por cierto. Y para los neófitos es un modo muy simpático de comenzar a abordar la obra de estos dos geniales artistas.

Y hoy, 31 años después de su primera y escasa difusión, podemos decir con el mejor orgullo infantil: ¡Ya tengo todas!

¡¡Vigilen los cielos!!

 

Bibliografía:

Oesterheld, Breccia; Platos voladores al ataque!!; Ancares editora, Bs. As.; Argentina, 2002.

Página web: www.historietasArgentinas.com

Re: Platos voladores al ataque! de Breccia y Oesterheld

encontre algunas de estas figuritas en el galpon de mi casa, están en excelente estado.
¡cuanto valen?

Re: Platos voladores al ataque! de Breccia y Oesterheld

Tuve algunas de esas figus,pero lamentablemente mi vieja me las tiro a la mierda en una mudanza.Por eso tuve que asesinarla.....

Re: Platos voladores al ataque! de Breccia y Oesterheld

Ami me sucedio lo mismo..........

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