En una galaxia muy lejana... ¿Vivía un hobbit?

En una galaxia muy lejana... ¿Vivía un hobbit?

por Jotar

En esta breve y concisa recolección de datos podrán comprobar las increíbles similitudes que se encuentran entre dos de las sagas o trilogías más fuertes que hayan dominado las fantasías de los seres humanos en la segunda mitad del siglo XX: El Señor de los Anillos y La Guerra de las Galaxias, más cerca la una de la otra de lo que jamás hayan advertido.
Una apertura visual a dos grandes obras de la maquinaria fantástica.

No se trata de un juicio público. No estamos hablando de construir un cadalso ni nada parecido. John Ronald Reuel Tolkien y George Lucas. ¿Unidos por una visión profética o ligados por la más vil de las acciones creativas: la copia? ¿Homenaje, coincidencia o calco? En esta breve y concisa recolección de datos podrán comprobar las increíbles similitudes que se encuentran entre dos de las sagas o trilogías más fuertes que hayan dominado las fantasías de los seres humanos en la segunda mitad del siglo XX. El Señor de los Anillos y La Guerra de las Galaxias, más cerca la una de la otra de lo que jamás hayan advertido. Una apertura visual a dos grandes obras de la maquinaria fantástica. Cabe mencionar la acertada aproximación a la obra de J. R. R. Tolkien por parte del director neocelandés Peter Jackson (The Frighteners, Heavenly Creatures), quién rescata a la perfección el espíritu de la trilogía. Generaciones venideras comparan las películas de ambas sagas entre sí, pero esa... es otra historia. Ahora se analizarán la novela de Tolkien y la película de Lucas. El autor de esta nota, es decir yo, no abre juicios sobre el asunto, pero pone en sus manos toda la evidencia que ha podido recolectar. Que el jurado se ponga de pie, he aquí los hechos...

Comienzo, nudo y desenlace

Todas las historias que hemos leído o visto, si están bien narradas, calzan perfectamente en un molde que no es para nada nuevo. Esta clase de desarrollos narrativos se llaman "Estructuras Dramáticas". Se trata de esquemas clásicos, de los cuales nosotros, creados y criados a la usanza occidental, hemos mamado y aprendido a observar tanto en la literatura, cómo en el cine y el cómic. Dichos esquemas se remontan a la época de Aristóteles, y su obra, "Poética", un estudio de la tragedia griega clásica.

Nuestro joven héroe, aún inherente a los peligros que lo rodean fuera de su hogar, deja su terruño natal –pueblo rural- movido por un suceso violento que revoluciona su mundo interno, acompañado por fieles seguidores, algunos sabios y otros categóricamente graciosos. Su primer destino es una ciudad poblada de extraños personajes dónde, ¡en un bar!, será introducido a quien lo conducirá por caminos tortuosos en busca de su destino –alguien en quién nadie podría confiar, alguien tenido por muchos como una basura o un vagabundo, pero al final probará su heroísmo ante todos, aún a pesar de su propio bagaje emocional y de su condición de solitario empedernido. ¿Les suena?

Si bien Tolkien debió haber leído innumerables ejemplos de dramas épicos, e inconscientemente también debió verse profundamente influenciado de esquemas reproducibles, es innegable su aporte único e irrepetible al mundo de la literatura fantástica. La complejidad de su mundo, la sensación de independencia dimensional con respecto a nuestra realidad terrenal convierten a su obra en una especie de Edén escrito. La Tierra Media existe en alguna dimensión paralela. No hay pruebas para reconocer esto como verdad científica, pero el cerebro humano puede internarse profundamente entre sus bosques y caminos como si se tratara de un antiguo recuerdo borroso, una imagen de la niñez, algo nublado pero tangible y alcanzable.

Lo mismo sucede con el mundo pensado por George Lucas. Crear un universo por detrás de una historia con comienzo y final es mucho más complejo de lo que uno podría imaginar. Son los detalles los que hacen de un mundo o de un universo una realidad creíble y palpable. En el caso de La Guerra de las Galaxias, si se trata de un universo que ha sucedido al nuestro o lo ha precedido, no puede afirmarse con sólo ver la trilogía original. Así como para Tolkien existen las largas cronologías y árboles genealógicos en la Tierra Media, para Lucas existe una línea de tiempo con hechos que se remontan a más de unos cuantos milenios hacia el pasado de los hechos por todos conocidos.

Ambas obras tienen el don de teletransportar las mentes de quienes las abordan y situarlas en un lugar tridimensional embebido de diferentes culturas y especies. Existen sin duda otras obras con esta complejidad tanto en la literatura como en el cine (La saga cósmica de las Fundaciones de Asimov, o el mundo de ciencia ficción de Star Trek creado por Gene Roddenberry, etc.), aunque por alguna razón la obra de Tolkien y la obra de Lucas han alcanzado una dimensión que va más allá de la simple idea ficticia al servicio del entretenimiento.

Yo soy tú, como tú eres él

El joven e ingenuo campesino que inicia su viaje no es otro que el hobbit Frodo Bolsón (o Frodo Baggins, si reparamos en el idioma original). Aunque también se trata del rubio Luke Skywalker. Ambos fueron separados de su primer familia y puestos al cuidado de sus tíos Bilbo y Owen. Ambos enfrentan la transición entre la adolescencia y la adultez, una época propicia para que los temores de la vida hagan mella en sus personalidades, si no ofrecen la debida resistencia.

Y sí, ellos son resistentes. Se convierten, durante sus odiseas, en dos sobrevivientes. Salen maduros y endurecidos por fuera, pero más intuitivos e inteligentes por dentro. Es la propia búsqueda del objetivo la que los templa. En el caso de Frodo, la tentación del poder oscuro del anillo se vuelve un peso casi insoportable. Lo mismo ocurre con Luke y el peso de su responsabilidad sobre su propia ‘comunidad’, los seres a quienes ama. Todo esto alimenta su ansiedad y el temor de caer en el Lado Oscuro de la Fuerza. El Anillo Único forjado por y para Saurón va de la mano de ese portal invisible que separa el lado bueno y el malo de La Fuerza. Además, el miedo es su peor enemigo. Como dijo el maestro Yoda "El miedo es el camino hacia el lado oscuro. El miedo conduce a la ira, la ira conduce al odio, y el odio... conduce al sufrimiento."

Un héroe necesita de compañeros, gente fiel que no dudaría de saltar a un pozo en llamas si fuese necesario. Frodo Bolsón lo tiene a Samsagaz Gamyi (Samwise Gamgee) como su principal confidente, amigo y escudero. ¿No es acaso la misma función que cumple el pequeño androide R2-D2 o "Arturito" para muchos? Sus cualidades y limitaciones bailan en torno a la devoción que tienen por sus ‘amos’. No dudan en avanzar o acompañarlo cuando todos los otros se han marchado o han caído.

El costado cómico que todo esquema dramático necesita para encontrar un asilo momentáneo para la mente atormentada está corporizado en los problemáticos e inquietos Merry y Pippin, los hobbits habladores y descuidados. Por su parte, C3-PO, o "Tripio", el androide protocolar que, mitad por devoción y mitad por destino auto-impuesto, se suma al héroe y su escudero, es quien toma las riendas del paso de comedia.

Pero sin un sabio, no hay toma de conciencia, y el protagonista no sabe cuán nefasto será el destino que se cierne sobre él. El mago Gandalf y el maestro Jedi Obi Wan Kenobi cumplen esta distinguida función. Guías todopoderosos que saben mucho más de lo que se cuidan de contar y esperan que la propia intuición de sus discípulos sea quien los conduzca hacia un destino exitoso. En ambos casos, no dudan en sacrificarse a sí mismos en determinado momento –casi al mismo tiempo durante las primeras partes de ambas trilogías–, para luego retornar mucho más poderosos y omnipresentes aún. Gandalf se vuelve el Caballero Blanco, colocándose nuevamente a la cabeza de las fuerzas que enfrentan a Saruman y a Saurón, mientras que Obi Wan se vuelve uno con La Fuerza y se materializa ante Luke para brindarle su apoyo e infinita guía. Incluso Tolkien y Lucas recurren a una frase similar en el momento de sus "muertes". El Mago y el Jedi aconsejan casi con las mismas palabras al protagonista y su séquito: Gandalf dice, "Run, you fools" ("Huid, insensatos", para la traducción al castellano), mientras que Obi Wan a su vez indica, "Run, Luke, run" ("Corre, Luke, corre")

Los malos son malos, malísimos, y también son principalmente dos. Uno es absoluto, el otro ha caído bajo las ruedas de la corrupción del poder. El sitio que ocupan Saurón, el Señor Oscuro de Mordor, y Saruman el Blanco, Istari supremo, son paralelamente reflejados por el Emperador Palpatine y Lord Darth Vader (el ex–niñito tierno Anakin). Tanto Saurón como Palpatine son maléficos hasta la médula, ambos dos son prisioneros de su propia maldad y su destino es reinar o morir. Tienen un aura de eternidad y omnipresencia que sólo el coraje de los protagonistas (Frodo y Luke) podrá poner en peligro, si soportan su siniestra influencia pasando la prueba final.

En el caso de Saruman y Vader las similitudes van aún más allá. Ambos han estado al servicio de ‘los buenos’ en el principio de sus vidas. Ambos dos fueron colegas, discípulos y maestros del personaje ‘bueno y sabio’. Saruman y Gandalf han sido colegas y juntos alguna vez combatieron para expulsar a Saurón del Bosque Negro. Lo mismo sucedió con Darth Vader -en su etapa como Anakin Skywalker- y Obi Wan Kenobi. Los dos lucharon codo a codo en las Guerras Clones, para preservar el bien. Pero la tentación del poder y la influencia maliciosa de los ‘señores oscuros’ los terminan guiando hacia la oscuridad. Ambos han traicionado sus orígenes y al final lo pagarán. Lucas, sin embargo, le agrega un ribete más a Vader, el de la redención paterna, cosa que no ocurre con el brujo blanco. Punto para George.

Llegamos a la parte donde hace falta un personaje que sea bueno, pero no en la forma tradicional. Ni sus ropas brillan, ni es un dechado de virtudes. Son nómades, se la pasan viajando y no tienen hogar fijo. Pero sin embargo, a pesar de su apariencia y las malas lenguas, acompañan fielmente al joven protagonista aportando experiencia, y resolución a la hora del combate. Ambos toman la posta que deja el guía sabio y se convierten en el nuevo guía. Ese personaje es tanto Aragorn, el montaraz como también lo es Han Solo, piloto contrabandista. A ambos les preocupa el hecho de convertirse en héroes, como si hubiesen enterrado tiempo atrás la posibilidad de demostrar su hidalguía o temiesen mostrarse en su real dimensión. Sus sentimientos son secretos... excepto para la dama que se cruzará en sus caminos.

La dama... ¿No hacía falta una princesa también? Que sea femenina pero no dude en agarrar una lanza a la hora de sangrar. Bien, y que además no se enamore del joven e ingenuo protagonista sino del solitario viajero. Si bien Tolkien pensó en un amor casi inmortal entre Aragorn y la elfo Arwen, es sin embargo la sobrina del Rey Theoden de Rohan quién se enamora del montaraz, la bella Eowyn, verdadera princesa heroína del relato. Al principio le confieren un papel puramente diplomático, protocolar. Pero ella pronto toma las armas para defender su causa y la causa de su amado. Leia Organa es la princesa guerrera de la trilogía de Lucas. Como Eowyn, al principio, su participación es meramente diplomática, o eso dice ella. Luego no dudará en ponerse al frente de la lucha y es quién se convierte en el receptáculo de los sentimientos ocultos de Han Solo. Lo mismo sucede entre Aragorn y Eowyn, pero como este amor no puede consumarse por causas de contratos y amores preestablecidos, la pobre Eowyn se glorifica en batalla.

Existen otros personajes secundarios, pero no menos importantes, que aparecen a lo largo de la trama. El caso de los tíos Bilbo Bolsón y Owen Lars, quienes saben mucho más de lo que le han confesado a sus sobrinos Frodo y Luke. Es necesaria la figura de un tutor que no sea el padre del protagonista. De esta forma se impone un distanciamiento y un amor que roza el ocultamiento de los hechos reales y se confunde con una sobreprotección.

Y finalmente, de las nieblas del olvido, surge el personaje destinado a dar vuelta la situación casi perdida, para suerte de los protagonistas. Es también el más anciano de los seres conocidos y está por encima de cualquier tentación proveniente de poderes oscuros. Esta figura se encarna en el ent Bárbol, en el caso de la saga de Tolkien, quién vive en el impenetrable bosque de Fangorn (Otros encontrarán la figura de Tom Bombadil muy similar y ciertamente identificable con dicho personaje, aunque su intervención es transitoria a la historia y no desiciva como el caso de Bárbol). Por su parte, en el universo de Lucas tenemos al maestro Yoda, que reside en el remoto planeta boscoso de Dagobah. Ambos comparten características similares tales como una cadencia especial al hablar, un ritmo cronológico diferente al resto de las criaturas vivas, y la identificación con la paz y quietud de los bosques. De hecho, los dos son bastante verdosos, mimetizados con el entorno física o mentalmente.

Una camino lleno de coincidencias

Puede decirse que en ambas obras existe un similar desarrollo del ‘viaje épico’. Si la Comarca de los hobbits es el lugar rural y apartado donde todo comienza, lo mismo ocurre con las granjas de humedad dispersas en el planeta Tatooine. Comunidades basadas en sistemas agrícolas y auto-sustentadas, lejos de los peligros... o aparentemente lejos. Pero comienzan los apremios; luego de sucesos trágicos –la urgencia en la huida de Frodo con el anillo y la llegada de los Jinetes Negros, y la muerte de los tíos de Luke, a manos de las tropas imperiales– parten en un viaje que los llevará a los lindes de su mundo conocido: Bree y Mos Eisley.

Hemos mencionado que el encuentro entre el protagonista y el héroe oculto se produce en un bar de un atestado poblado. Se trata de entornos similares en ambos casos. La Posada del Poney Pisador en Bree y La Cantina del puerto espacial de Mos Eisley. Una bisagra que separa la tierra conocida de los caminos tortuosos por venir. En ambos casos el protagonista y sus compañeros se ven desbordados por costumbres de criaturas diferentes que les plantean más problemas que soluciones.

El camino sigue, con las fuerzas del mal pisándoles los talones, para dirigirse a su próximo destino: un santuario. Este remanso donde ‘los buenos’ encontraran paz momentánea aunque no duradera, analizarán los hechos transcurridos y planificarán la mejor manera de combatir al mal no es otra cosa que Rivendel, la ciudadela oculta de los elfos, en el caso de la obra de Tolkien, y la Base de la Alianza Rebelde en una luna del planeta Yavín.

Hay también elementos clave que se reiteran en ambos mundos. El protagonista recibe, a modo de iniciación y como legado de un ser querido, un sable. En el caso de Frodo se trata de la espada Dardo (Sting, su nombre en inglés, o Aguijón, para la traducción cinematográfica de la película de Peter Jackson), el sable élfico que le da Bilbo. Luke Skywalker, por su parte, recibe el Sable Láser que perteneciese a su padre. ¿Más coincidencias? ¿Debo mencionar que ambas espadas tienen la capacidad de brillar?

Volviendo al santuario y a la planificación, ¿No es el Concilio de Elrond en Rivendel dónde se exponen todos los hechos y se teje la forma de derrotar al enemigo? Lo mismo sucede con la conferencia llevada a cabo en la base secreta rebelde, (más adelante presidida por Mon Mothma, una líder de la Alianza, que recuerda con su majestuosidad el entorno élfico). En ambos momentos, el elemento clave que buscan las fuerzas del mal es presentado a la vista de todos los asistentes: El Anillo Único y los planos de la Estrella de la Muerte. Ambos serán el elemento para la destrucción del enemigo.

Los ejércitos del mal también comparten una suerte de paralelismo –se podrá decir que todos los ejércitos lo hacen– y es la falta de identidad. Aunque en este caso podemos además destacar el nivel de inferioridad mental de las tropas. Los héroes pueden vencer a diez de ellos sin pestañear. Tanto los Orcos como los Stormtroopers –o soldados imperiales– están teñidos con ese aura de ignorancia y pertenencia a una masa incompetentemente homogénea. Su desarrollo mental corre inversamente proporcional a su número.

Feliz y multitudinario final

Como ya se ha dicho, en ambos casos, se trata de una maravillosa obra de arte dramático de características épicas, separada en tres partes, centrada en el sufrimiento y la evolución de sus protagonistas. Aunque esto es quizá demasiado vago... Los tres actos de estas obras clásicas poseen un paralelismo más que significativo, incluso abordándolos desde sus títulos.

"La Comunidad del Anillo" es el título del primer acto en la obra de Tolkien. "Una Nueva Esperanza" es el que corresponde a su par. En ambos títulos se expresa claramente que existe esperanza si se trabaja en equipo para un fin común. En ambos actos ocurre la presentación de ‘los buenos’ y ‘los malos’, muere el guía principal del grupo y el protagonista, llegado el momento, debe encarar solo su destino.

El segundo acto llega cargado de sufrimientos y penas para los protagonistas. "Las Dos Torres", y "El Imperio Contraataca". El poder del enemigo parece acrecentarse, y ese es el principal significado de los títulos, y es el guía –antes desaparecido- que vuelve para apoyar física o mentalmente a los héroes. Hay un número mayor de escenas grandilocuentes (batallas gigantescas, persecuciones más espectaculares) y finalmente, en el momento en que el horizonte se vuelve tormentoso, conocen a un antiguo ser, poderoso y esquivo, que aporta su sabiduría y experiencia. Gracias a él, el grupo de ‘los buenos’ descubre caminos alternativos a la lucha. Pero el enemigo no es derrotado aún.

Basta mencionar los nombres de ambos terceros actos para encontrar un concepto casi calcado: "El Retorno del Rey" y "El Regreso del Jedi". El objetivo final alcanzado luego del sufrimiento más grande. Es aquí donde el joven protagonista abandona traumáticamente su estado adolescente y abraza su madurez. Es el momento en el que enfrenta el peso que le impone el enemigo en su propio territorio: La tentación. El Anillo y el Lado Oscuro. La misma cosa. Aunque, si no fuese por la intervención de un tercero... ¿otra sería la historia?. Gollum le arrebata el anillo a Frodo cuando el poder del mal está por consumirlo y cae al abismo. Darth Vader arremete contra el Emperador cuando el poder de sus rayos mortíferos está por destruir a Luke, ...y también este cae al abismo. Es la debilidad humana... No hay héroe humano –o hobbit- posible que no esté indefenso ante la maldad absoluta. Pero una estrella brilla sobre la cabeza del elegido... Siempre.

Finalmente quienes estaban postergados ocupan el sitio que han batallado por conseguir durante la epopeya. Una búsqueda hacia un destino final, siempre a un paso de caer en la tentación del espíritu y la corrupción del alma.

¿Fue entonces Lucas dominado por un estado de trance hierático o influenciado por los dioses griegos del pasado para solidificar su gran creación, o simplemente leyó demasiadas veces la obra fundamental de Tolkien, tomando notas aquí y allá? ¿Coincidencia feliz o falta grave? Prefiero pararme fuera de la corte de justicia, ni en el lugar del juez, ni en el estrado del fiscal. Tampoco seré el jurado. Sean ustedes el jurado. Traten de ser magnánimos en su veredicto. Piensen en cuántos momentos de gozo han contabilizado durante las inmersiones al mundo fantástico. Ambas historias tienen mucho más en común de lo que podríamos pensar viéndolas por separado y disfrutándolas en grande. Además... Quién esté exento de pecados, que escriba la próxima trilogía.

Jotar, 18/02/02

Re: En una galaxia muy lejana... ¿Vivía un hobbit?

Es lógico ver que existan grandes coincidencias entre estas dos películas si sabemos que Lucas leyó el senor de los anillos y de allí basó mucha de su inspiración en hacer star wars. Creo que es injusto hacer comparaciones sobre las mas grandes peliculas de la historia. Por otro lado a todos aquellos que cuestionan a lucas sobre sus similitudes, deben ver la gran apertura cinematográfica que significo Star Wars para el mundo, son películas de época, literatura que tomó fama por el cine y que pasara a a historia y serán recordadas como iniciadoras de nuevas visiones e ideologías...

Re: En una galaxia muy lejana... ¿Vivía un hobbit?

soy escritora de fantasía desde hace pocos años, pero me fascina el señor de los anillos. En un curso sobre la figura del héroe al que fuí de oyente mencionaron mucho a campbell y me puse a investigar sobre el tema después de hojear al libro que a simple vista no parece mas divertido que un montón de revistas viejas arrumbadas. Me fascinan las historias épicas, y me he dado cuenta de que este patrón se repite no sólo en una sino en casi todas de ellas!!!! desde el rey león y alicia en el país de las maravillas hasta el señor de los anillos, y star wars, hay un viaje mágico donde el pesonaje principal tiene que pasar pruebas por si mismo en un mundo basado completamente en el héroe y el villano (que para mi gusto es algo sencillo y ligeramente infantíl) de por si que tolkien basó todo su libro en el anillo de los nibelungos (es un cínico! incluso gandalf ya existía como tal). Yo nunca había visto las primeras películas de star wars, sino el ep. 1 y 2 los cuales son muy buenos. Pero ahora que leo esto, me preparo para la trilogía en unas horas. Aunque eso que se describe en ambas historias es el llamado ciclo del héroe. Que sale también en harry potter, y la nueva eragon. No es cosa nueva, aunque también hay que apreciar los pequeños detalles de cáda hisotria. Aunque las semejanzas son DEMASIADAS entre tolkien y lucas. Es un poco descepcionante la verdad, por que un buen escritor siempre tiene sus propias ideas, por muy basicas, o complicadas que sean. He ahí la verdadera escencia del artista según yo.

A sólo horas, días y poco más...

Estimada Celtic Pendragón,

Veo que las tradiciones artúricas también son página de tu interés. Recientemente pude comprar la trilogía original de Star Wars en DVD, después de muchos ahorros. Hace una semana volví a ver el episodio IV "Una Nueva Esperanza", que no es más que la primer película filmada por Lucas allá por el 77 -y ya he perdido la cuenta de cuantas veces la he visto antes desde el 78 a mis tiernos cinco años de edad recién estrenada en el cine, aunque en DVD es la primera vez.

Lo bueno sería, -aunque mencionabas solamente horas para su inminente visión- que si esperaste todos estos años sin ver los episodios IV, V, y VI, juntes paciencia para ver primero el episodio III, -estrena en Mayo-, y luego sigas la numeración para hilar toda la historia como si fuese una sola.

Pero, vamos, ¿quién puede resistirse?, no me hagás caso y mirá ya la trilogía... De esta forma habrá más espectativa para el casi ya tangible Episodio III, "La Venganza del Sith".

Saludos,
Jotar

Re: En una galaxia muy lejana... ¿Vivía un hobbit?

Hace algunos años leí el Señor de los anillos y me facinó, al mismo tiempo me gusta mucho Star wars. Habia notado ciertas similitudes, este articulo las desglosa muy bien, pero de ninguna manera hay que crucificar a Lucas, el cual si se baso en el señor de los anillos lo hizo como cualquiera que guste de este tipo de tramas, sus peliculas enriquecen este género épico moderno, así como la obra de Tolkien lo hizo.

att: Atila

Viendo y leyendo

Estimado Atila,

Muy cierto. Recientemente el mismo Lucas explica cómo se baso en la mitología griega y puso sus ideas a aprobación de un afamado escritor cuyo nombre no me viene de momento para asegurarse que los elementos clave (héroe inexperto, sabio guía, damisela en peligro, etc.) estuvieran todos en su lugar y la historia fuera perfecta en su coherencia narrativa.

Este artículo simplemente juega con las similitudes entre ambas historias. Con similar criterio, Tolkien podría haberse basado tanto en la misma mitología como en otras obras epopéyicas al estilo "Beowulf" por ejemplo.

Saludos!

LAS MIL CARAS DEL HEROE

Muy interesante tu artículo. Desde luego las coincidencias son extraordinarias. Sin embargo, parece que la mayor parte de los relatos míticos se ajustan a un patrón muy semejante. Joseph Campbell lo llamó "el viaje del héroe" y lo estudia en su libro "El héroe de las mil caras" del que, desgraciadamente, no conozco traducción al español. Se sabe que George Lucas se basó en este esquema para escribir La guerra de las galaxias y, desde luego, es muy probable que Cambell tomara como referencia la obra de Tolkien.
estas son las etapas del viaje del héroe:
1) El Mundo Ordinario, en el que la audiencia conoce al héroe, descubre sus ambiciones y limitaciones, y forma un lazo de identificación y reconocimiento.
2) El Llamado A La Aventura, cuando el héroe es desafiado a llevar a cabo una búsqueda o resolver un problema.
3) Rechazo De La Llamada, cuando el héroe duda o expresa temor
4) El Encuentro Con El Mentor, donde el héroe hace contacto con una fuente de apoyo, experiencia o sabiduría.
5) El Cruce Del Primer Umbral, el punto en el que la persona en verdad se compromete con el campo de la aventura, dejando los límites conocidos de su mundo y aventurándose hacia el reino desconocido y peligroso, donde las reglas y los límites no son conocidos.
6) Pruebas, Aliados y Enemigos, situaciones y personas que ajudan al héroe a descubrir lo que es especial sobre la aventura que ha emprendido
7) Acercamiento A La Cueva Profunda, la fase en la que el héroe se prepara para la batalla central de la confrontación con las fuerzas de fracaso, la derrota o la muerte.
8) La Prueba Más Difícil, la crisis central de la historia en la que el héroe enfrenta su o sus temores más grandes y prueba la muerte, ya sea literal o metafóricamente.
9) La Recompensa, momento en el cual el héroe disfruta los primeros beneficios de haber confrontado el miedo y la muerte. ¿Qué conoce o experimenta esta persona ahora que está más allá del bien y del mal, de lo masculino y femenino, de la vida y la muerte? Esto es por lo que el héroe inició su viaje. Todos los pasos previos sirven para preparar y purificar para este paso, ya que en muchos mitos la recompensa es algo trascendente como el elixir o la vida misma. Un regalo o bendición es dado al héroe basado en sus habilidades y conciencia
10) El Camino De Regreso, donde el héroe se compromete, ya sea voluntariamente o no, a finalizar la aventura y deja (o es echado de) el "Mundo Especial". Algunas veces el héroe no quiere volver a su existencia previa y deber ser convencido de hacerlo. Algunas veces el héroe debe escapar con la recompensa, si es algo que los Dioses han estado guardando celosamente. Volver del Viaje puede ser tan lleno de aventura y peligroso como fue ir en él. Así como el héroe puede necesitar guías y asistentes para emprender la aventura, muchas veces debe tener guía poderosos y rescatadores para traerlo de vuelta a la vida de todos los días, especialmente si la persona está herida o debilitada por le experiencia. O quizá el héroe no se da cuenta de que es tiempo de regresar, que puede regresar, o que otros necesitan la recompensa que el héroe ha descubierto.
11) La Resurrección, cuando el héroe enfrenta el desafío que lo purifica, lo redime y transforma en el Umbral A Casa. Para un héroe humano, contrariamente a los héroes trascendentales como Jesus o Buddha, puede significar alcanzar un balance entre lo material y lo espiritual. La persona se vuelve competente y cómoda con ambos mundos, el interior y el exterior.
12) Regreso Con El Elixir, cuando el héroe vuelve a casa y comparte lo que ha ganado en su búsqueda, lo que beneficia a amigos, familiares la comunidad y el mundo.

Un saludo
topodaroca@yahoo.es

Debo leer a Campbell...

Muchas gracias por tu extenso comentario. En otra serie de artículos mantenía una alegre discursiva con un lector sobre la "cleptocreatividad" -término acuññado por él mismo. En resumen, las ideas ya fueron ideadas en le pasado, siempre. Esto influye sobre las nuevas ideas que no son otra cosas que los mismos esquemas con diferentes influencias.

Saludos!

Re: En una galaxia muy lejana... ¿Vivía un hobbit?

weno el articulo,, pero ei.. no me vengan a comparar la TIERRA MEDIA con el mundo de star wars,, si bien star wars es mucho mas grande, y hay muchos lugares (planetas, galaxias y cosas..) de donde sacar info para crear cuentos y cosas, la trilogia de tolkien, junto con el silmarillion y el hobbit, no tiene tanto "espacio", pero si los lugares están mucho mas detallados y elaborados.. Yo diría que George Lukas se inspiró en la obra maestra de Tolkien para crear su propio mundo, no se si llegando al punto de plagiar (que es una palabra muy fuerte) pero si imitar, o "sacar ideas"... Es decir, los libros de Tolkien son tan maravillosos que hay informacion y fantasia suficiente para inspirar a cualquiera a escribir ciencia ficcion, o me lo van a negar?? En todo caso,, Lukas estaria copiando a Tolkien,, y no al reves.. Eso, no me lo discutan jajaja....
Bueno, no hay mas que decir ojalá q respondan mi humilde comentario...
Namárië,
Una Fanática De Tolkien (por si no se nota jajaja...) *AC* (Luthien Tinuviel)

Inspiracional

Estimada Luthien Tinuviel,

Lucas sin dudas sería un lector de los escritos de Tolkien puesto que coincidiría con la época de su juventud, cuando en los 70´s se redescubrió al creador de la Tierra Media. Si se insipiró o no, o simplemente acudió al clásico esquema griego que se utiliza desde Homero (La Ilíada y La Odisea son buenos ejemplos... ejem-en la primera se narra la guerra por Troya) eso no lo sabemos... o al menos yo no lo se.

Saludos,

Un amigo de Beren

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