Robots: realidad y fantasía

Robots
realidad y fantasía

por Jorge Balej

La palabra robot aparece por primera vez en la obra de teatro R.U.R. (Rossum's Universal Robots o Los Robots Universales de Rossum) escrita en 1920 por el checo Karel Capek, en checo la palabra robota significa servidumbre y un robotnik es un servidor. Desde entonces el término se tranformó en un tópico de la ciencia ficción y -aunque muchos no lo crean- empezó a formar parte de nuestra vida cotidiana. Este artículo navega, entre la ciencia y la ficción, alrededor de estos fascinantes aparatitos.

"Primera Ley: un robot no puede dañar a un ser humano o, con su inactividad, permitir que un ser humano sufra daño. Segunda Ley: un robot tiene que obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, salvo cuando tales órdenes vulneren la Primera Ley. Tercera Ley: un robot debe proteger su propia existencia, siempre que esta protección no vulnere la Primera o la Segunda Ley. Ley Cero: Un robot no puede perjudicar a la Humanidad ni, por omisión, permitir que la Humanidad sufra daño."
Isaac Asimov - "Las tres leyes de la robótica"

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realidad y fantasía

Jorge Balej
Ciencia & Ficción

"I've seen things... seen things you little people wouldn't believe... Attack ships on fire off the shoulder of Orion bright as magnesium... I rode on the back decks of a blinker and watched c-beams glitter in the dark near the Tanhauser Gate. All those moments... they'll be gone."
palabras finales de Roy Batty - Blade Runner

Roy Batty y Rick Deckard (quizás, 
                este último, un androide también) Quizás usted no sepa que el concepto de robots o autómatas, es decir servidores de aspecto humano pero artificiales, es mas antiguo de lo que se piensa. Aparentemente el primer fabricante de robots fue el dios griego Hefesto (el Vulcano de los romanos) que según la mitología creó mujeres mecánicas construidas en oro que eran capaces de ayudarle en sus labores de herrería, aun en los trabajos mas intrincados ya que el dios las había fabricado muy hábiles. También construyó trípodes con ruedas que se desplazaban según sus ordenes. Mas adelante, en 1592, según cuenta la leyenda, el rabino de Praga Jehuda Löw creó el ser llamado Golem, una entidad generada del barro y carente de espíritu, para ello utilizó las formulas sagradas contenidas en el Sefer Yetzirah y sus conocimientos de la Kabbalah (es interesante que según el Talmud, Dios creó a Adán inicialmente como un Golem de barro para luego insuflarle vida verdadera, por lo que el mismo Dios judeocristiano podría disputar el lugar de primer roboticista). La creación del Golem tenía por objeto obtener beneficios para el pueblo judío de Praga, pero la criatura termina cometiendo homicidio y es destruida por el rabino. No podríamos dejar de mencionar en esta lista a los homúnculos descriptos por Paracelso el gran alquimista del siglo XV que eran creados a partir de semen humano mediante misteriosos procesos alquímicos.

Se podría argumentar que el Golem y los homúnculos no son precisamente lo que entendemos por robots, sin embargo la palabra robot misma fue acuñada para designar a entes biológicos y no electromecánicos. Esta palabra aparece por primera vez en la obra de teatro R.U.R. (Rossum's Universal Robots o Los Robots Universales de Rossum) escrita en 1920 por el checo Karel Capek (aparentemente el inventor de la palabra robot fue en realidad el hermano de Karel llamado Josef, también escritor), en checo la palabra robota significa servidumbre y un robotnik es un servidor. Lo interesante es que los robots de Capek son creados mediante lo que hoy llamaríamos ingeniería genética y no con tuercas y tornillos, es decir que se parecen bastante a los replicants de Blade Runner de Ridley Scott. En verdad es bastante sorprendente que en el mismo lugar donde el rabino Löw crea su Golem también se sitúe R.U.R, es decir en Praga.

Mars Sojourner en exploración

También el hecho de que estos robots pretendan liquidar a la humanidad aunque pareciera que esto es lo que todos los robots terminan deseando, y realmente es difícil culparlos... . También ha habido mistificaciones, en el siglo pasado causaban admiración en Europa unos autómatas que según todas las apariencias eran capaces de jugar ajedrez, pronto se descubrió que esto era un engaño ya que las manipulaciones eran generadas por alguien escondido en su interior. Desde entonces los robots (generalmente mecánicos) se han multiplicado en la literatura, el cine y también en la vida real.

Si mira a su alrededor notará que estamos rodeados de robots, quizás no del tipo humanoide que aparece en las historias pero sin duda podemos llamarlos robots si los consideramos como mecanismos semiinteligentes al servicio del hombre. Han demostrado ser un medio económico y seguro para cumplir tareas peligrosas o tediosas para el ser humano. Se encuentran en las fabricas realizando tareas repetitivas en la línea de montaje (a veces con gran disgusto de los obreros humanos que se ven desplazados por estos ingenios), en la exploración espacial podemos recordar al reciente Mars Sojourner que pudo conseguir imágenes de Marte sin la intervención humana y por que no pensar que los distintos modelos de sondas espaciales que se han enviado con destino a los planetas del sistema solar son básicamente robots. También han realizado exploraciones en nuestro planeta en sitios como el fondo del mar donde un vehículo que mantenga la vida humana puede ser mucho mas caro. Se utilizan también para detectar bombas en casos de posibles atentados protegiendo de este modo al personal de seguridad. Con frecuencia se dice que los norteamericanos ganaron la carrera a la Luna por haber logrado poner un hombre en nuestro satélite mientras que los rusos solo pusieron robots, pero es indudable que estos últimos consiguieron lo mismo (principalmente rocas para investigación) a mucho menor costo aunque, claro, con menos espectacularidad. Mas cotidianamente, en los hogares se ocupan de diversos trabajos que antes eran dura tarea de las amas de casa Un Terminator sin su piel orgánica
(o amos de casa, no quiero pasar por machista). Por ejemplo, hace unos días compré un lavarropas de esos programables, y creo no equivocarme si considero que entra en la categoría de robot, es fascinante contemplarlo decidir cuanta agua utilizar, el peso de la ropa, el tiempo de secado... resultó ser superinteligente, ya es parte de la familia, le pusimos Arturito y todo.... Claro, mi brillante lavarropas no camina ni habla así que no tiene punto de comparación, todavía, con los robots surgidos de las mentes de los escritores de ciencia-ficción. ¿Cuales citar?, los maravillosos Daneel Olivaw y Giscard Reventlov de la saga de Asimov, poseedores de complejos cerebros positronicos capaces de influir en las mentes humanas y cambiar así el curso de la historia de una galaxia sin duda deben estar en primer lugar, el servicial (y con mas sentido común que sus creadores humanos) robot Jenkins de la novela "Ciudad" de Clifford Simak, los androides de "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" de Philip K. Dick y, por supuesto, el Frankenstein de Mary Shelley, paradigma del robot biológico insatisfecho con su condición y rechazado por la humanidad. ¿Y que decir del cine y la televisión?. Desde el maravilloso robot "Robby" de mi infancia, estrella de tantas películas (fue el robot de Will Robinson en la serie "Perdidos en el espacio" y el de "El planeta perdido" de Disney), así como los amados dibujos animados "Astroboy" y "El hombre de acero", de la misma época, pasando por R2D2 y C3PO de "La guerra de las galaxias", los terminators de "Terminator" y "Terminator II" (mas exactamente cyborgs que robots, pero hablaremos de eso luego...), los replicants de "Blade Runner" (basada en la novela de Phillip K. AstroboyDick ya mencionada), los sensacionales aparatos de Robotech (y todos los transformers de menor calidad que aparecieron luego), el simpático y bondadoso N° 5 de "Cortocircuito", el maligno androide de "Alien" y el mas bondadoso de "Alien II", por supuesto, también el pálido señor Data de Star Trek y el quizás algo edulcorado robot humano de "El hombre del bicentenario" basada en un cuento de Asimov. Todos ellos son, por supuesto, fantasías en este momento sin embargo podríamos no estar tan lejos de hacerlos realidad como podría pensarse.

Cuales son los últimos avances en robótica?. Se puede encontrar mucha información al respecto tanto en Internet como en los medios, pero en resumen, tanto en Japón como en Estados Unidos existen varios polos de investigación sobre robots y muchos de ellos han logrado resultados sorprendentes. Por ejemplo, un robot japonés llamado Asimo, de tipo humanoide, creado por la empresa Honda es capaz de caminar con tanta soltura como un ser humano; el robot sube y baja escaleras y cambia la dirección de su desplazamiento sin dificultad y con soltura. En mi trabajo he tenido oportunidad de estudiar el tema de la marcha humana y solo puedo admirar a los ingenieros que realizaron el diseño de este robot ya que la marcha es una de las tareas mas complejas que puedan imaginarse, los procesos de retroalimentación implicados, los cálculos casi instantáneos que realiza el cerebro para determinar la posición de un centro de gravedad cambiante, etc., hacen que parezca casi milagroso el lograr que un objeto mecánico lo imite (los fabricantes aclaran en las exposiciones que no hay nadie en el interior del robot, viéndolo moverse, sin duda, vale la aclaración). Hay que reconocer que el caminar por un terreno libre de obstáculos como lo hace este aparato es algo muy distinto a hacerlo por las calles de una ciudad y entre medio de cientos de personas, Asimo aun no puede hacer algo como esto pero no dudo que algún otro lo haga en el futuro próximo. Kismet, un robot creado en el M.I.T. por un equipo de ingenieros y expertos en comportamiento, es capaz de imitar las expresiones de un rostro humano e interactuar con personas mostrando agrado o desagrado según sea El viejo Robby y las modernas maquinas de Robotechla actitud de su interlocutor. Otro robot sigue con precisión el movimiento de un objeto y tiene la capacidad de asirlo con un brazo artificial aun estando el objeto en movimiento. Otro mas es poseedor de un tacto tan delicado que le permite sostener huevos entre los dedos y partirlos ante una orden. Y ni que hablar de los avances en reconocimiento visual. ¿Alguna vez se puso a pensar en lo increíblemente complejo que es reconocer algo con la vista?. Pensemos un momento, por ejemplo, ¿cómo definiría una silla?, digamos que una silla es: "Un objeto con cuatro patas que sirve para sentarse", podríamos pensar una definición mas detallada pero, ¿alcanza con eso para reconocer los innumerables modelos y formas distintas de sillas que existen? y peor aun, ¿es suficiente una definición para reconocer que una silla es una silla viéndola en cualquier posición y desde cualquier perspectiva posible?. Evidentemente a su cerebro le alcanza, pero no entendemos como. Sin embargo se está logrando que computadoras reconozcan objetos utilizando cámaras de televisión como ojos y procesando las imágenes mediante algoritmos extremadamente complejos. Por último, se está experimentando también con robots capaces de aprender y mejorar su perfomance en distintas actividades mediante la experiencia.

Asimo y P3 los robots humanoides capaces de caminarNo creo que falte mucho para que todos estos logros internacionales puedan ser integrados en un solo sistema. Este sería el primer robot digno de ser llamado con este nombre por un aficionado a la ciencia-ficción. Pero, la pregunta se impone, ¿cual es el objeto de gastar tanto dinero, ingenio y tiempo en robots humanoides cuando un aparato mas sencillo y barato podría hacer el mismo trabajo?. Recuerdo un film titulado en "Runaway" (dirigido por Michael Crichton, el mismo que escribió Jurassik Park) en el cual un policía del futuro debía lidiar con un terrorista que se dedicaba a sabotear robots convirtiéndolos en asesinos (el terrorista era Gene Simmons, lógico, si pisaba pajaritos...). Estos robots eran simples cajas cuadradas con ruedas y brazos sencillos que cumplían tareas de limpieza, eran cadetes en oficinas, etc., podríamos considerarlos mas realistas que los que hemos mencionado. ¿Para que debería caminar o tener expresiones faciales un robot?. Es muy probable que los investigadores estén influidos por la literatura de ciencia-ficción o que resulte un desafío más interesante y estimulante el lograr un robot más similar a un ser humano que una caja. Pero se me ocurren al menos dos motivos más razonables para esto. El primero es de tipo practico, en algún momento comenzaremos a investigar otros planetas no por el conocimiento científico que podríamos adquirir sino con el fin de llegar a la colonización y explotación de esos otros mundos. ¿Que mejor manera de comenzar la terraformación de un mundo que enviando robots como cabeza de playa?. Una comunidad de robots podría allanar el camino a los colonizadores sin arriesgar vidas humanas y es razonable pensar que robots humanoides se enfrentarían a los peligros y dificultades de un nuevo mundo con capacidades similares a las de un hombre de modo que el hábitat que crearían seria entonces mas fácil de adaptar para la ocupación de los futuros habitantes.El segundo motivo es un poco mas abstracto, tiene que ver con el sueño del que ya hablamos consistente en crear una inteligencia artificial comparable con la del hombre. Entre los nuevos investigadores del campo de la robótica se ha desarrollado la idea de que no es posible igualar la inteligencia humana sin antes proveer a la maquina de un cuerpo comparable al humano, es decir, un robot no podría pensar como un ser humano si no está dotado de capacidades físicas y sentidos similares a los nuestros.

Kismet, un robot sumamente expresivoComo antes mencionamos, en la literatura y la imaginación humana estas imitaciones de vida, que podrían ser mas fuertes y aun mas inteligentes que sus creadores, son vistas con cierto temor. Con frecuencia aparece la historia de la criatura que se vuelve contra su creador y últimamente aquella en la que la criatura sale victoriosa. Y esto no ocurre solo en la imaginación, recientemente la computadora Deep Blue derrotó en un histórico match al campeón de ajedrez Garry Kasparov, podría decirse que esta fue la victoria de la fuerza bruta (por llamar así a la enorme capacidad de calculo de la computadora) sobre la intuición humana y no una batalla entre inteligencias, sin embargo da que pensar...

¿Adquirirán los robots alguna vez conciencia de sí mismos?, ¿podrían reclamar "derechos robóticos" ante una corte de justicia y llegar a considerar que los seres humanos somos obsoletos?, ¿serán alguna vez considerados la segunda especie inteligente del planeta?. La reciente película A.I. (Inteligencia Artificial) de Spielberg, basada en un cuento de Brian Aldiss, se ocupa de este tema (quizás, para algunos, con una dosis de sensiblería que no hubiera incluido Kubrick, pero, por desgracia, no se puede hacer nada al respecto...). Quizás, antes de considerar siquiera una respuesta para estas preguntas, seria conveniente plantearnos otras: ¿que somos nosotros, los humanos, en realidad?, ¿que entendemos por inteligencia o conciencia de nosotros mismos?, ¿Cómo se define vida?. Ni en sueños pensaría responder preguntas de este calibre, pero podemos reflexionar un poco sobre ellas. El cerebro humano es, sin duda, la maquina mas compleja que se puede concebir. No tenemos, hasta el momento al menos, ninguna idea clara de como funciona. Y no me refiero a lo relacionado con circuitos motores,

Pequeños robots utilitarios
visuales o auditivos los cuales siendo por si mismos sorprendentes son, en ultima instancia, servomecanismos de un todo mucho mas complejo. A lo que me refiero es al asentamiento de la conciencia. Dos hipótesis: según la mayoría de las religiones la conciencia se encuentra ubicada, en cierto modo, en algo inmaterial que podríamos llamar espíritu, alma, soplo de vida, atman, etc., ese seria el verdadero YO que no tiene que ver con la parte física mas que tangencialmente. Según esta idea somos nuestro espíritu mientras que el cuerpo y el cerebro hacen las veces de vehículo o recipiente. Por otro lado, desde un punto de vista puramente materialista solo somos carne y circuitos nerviosos y nuestro yo es nuestro cerebro o está asentado en algún lugar del mismo. No puedo tomar partido por ninguna de las dos posturas, en ultima instancia ambas son cuestión de fe. Sin embargo si la primera de las hipótesis es correcta podríamos perfeccionar las computadoras hasta el infinito sin lograr nunca algo similar al ser humano ya que carecerían de ese espíritu o soplo vital. La segunda hipótesis, en cambio, permite fantasear un poco. Si los seres humanos con nuestras ideas, logros, sueños, ilusiones, solo somos un conjunto de células que interactúan mas o menos al azar mediante impulsos eléctricos, si fuimos generados por procesos de autoorganización caóticos, por agrupamientos afortunados de moléculas o ensayos de prueba y error realizados por una entidad abstracta llamada naturaleza, entonces no veo por que no podríamos llegar a imitarla y quizás hasta mejorar sus resultados.

¿Es posible que lo que llamamos conciencia sea solo una cuestión de capacidad de calculo?, lo dudo, me parece poco probable que una computadora adquiera conciencia de sí misma solo por tener una mayor acumulación de chips que otra. Por otro lado si lo que pretendemos es definir la inteligencia nos podemos meter en un problema de lógica bastante complejo. La única inteligencia que conocemos es la nuestra, por lo tanto no veo como seria posible definir inteligencia de manera independiente del ser humano. En cierto modo somos nuestro único paradigma de inteligencia y cualquier especie candidata a poseer esta característica solo podría ser medida en comparación con nosotros. De acuerdo, suena terriblemente homocéntrico y discriminador, pero ¿cómo definir inteligencia de otro modo?. El famoso test de Turing, por ejemplo, establece que una maquina podría considerarse poseedora de inteligencia similar a la humana si es capaz de llevar una conversación coherente con un ser humano durante cierto tiempo sin que este pueda percatarse de que su interlocutor no es un igual. Probablemente este test ya sea obsoleto, existen programas de computadora capaces de seguir una conversación con bastante eficacia y difícilmente puedan ser considerados inteligentes. ¿Bastará con programar un robot para que cuide de sí mismo o sienta "temor" por su seguridad para considerarlo consiente de sí mismo? ¿tiene sentido decir que algo que fue programado para ser consiente de sí mismo es consiente de sí mismo?.

Garry Kasparov y Deep Blue¿Que es estar vivo?. Cuando aparecieron los "virus" de computadora me pregunté si no podrían considerarse una nueva forma de vida. Veamos, poseen (o son) un programa que les permite autorreplicarse si se encuentran en el huésped adecuado, cumplen ciertas tareas dirigidas a modificar al huésped en algún aspecto y los últimos modelos también están dotados de capacidad para autoprotegerse escondiéndose de sistemas antivirus o mutar adoptando formas que estos no puedan reconocer. Usted me dirá: esto es absurdo, solo son una serie de instrucciones escritas en algún lenguaje de computadora y contenidas en un soporte magnético, ¿qué tiene que ver esto con la vida?. Pero, ¿qué es un virus biológico?. Es una serie de instrucciones contenidas en una cadena de moléculas de A.R.N. (ácido ribonucleico), que es capaz de autorreproducirse si se encuentra en el huésped adecuado y que puede modificar al huésped y protegerse de sus sistemas de seguridad mutando o escondiéndose. No se usted, pero yo no alcanzo a ver la diferencia. Claro, un biólogo me podría decir que aun no se ha establecido si un virus esta vivo o no, pero en lo personal eso me parece demasiado sutil, la cuestión clave es que hemos podido reproducir el comportamiento de un sistema natural mediante un artilugio tecnológico. Quizás suene tonto, pero opino que los virus de computadora son un paso importante en el largo camino de imitar los logros de la naturaleza en el campo de la vida (y aclaro que el pensar esto no me impide emitir epítetos irreproducibles cada vez que uno de los dichosos bichitos se mete en mi amada maquina).

Sin embargo un ser humano es algo bastante diferente de un virus. ¿Cómo hace la naturaleza las cosas que hace?. Es evidente que no como lo hacemos nosotros. Por lo general armamos nuestros aparatos desde afuera hacia adentro mientras que la naturaleza funciona desde adentro hacia afuera. Una pequeña semilla genera un tallo que se ramifica una y otra vez hasta desarrollar un árbol siguiendo un programa de construcción general preestablecido por sus genes que eventualmente puede sufrir modificaciones por mutación casual o para mejor adaptación con el entorno. Pienso que si alguna vez llegamos a crear algún artilugio que pueda calificarse de "vivo" o "inteligente" será solo si conseguimos trabajar de esta manera. Pero ¿es posible construir algo de este modo?. Podríamos responder que si la naturaleza puede no hay ninguna razón para que no podamos hacerlo nosotros, pero en este punto entramos en el extenso y reciente campo de la nanotecnologia, y eso es tema del artículo siguiente.

Póster del film A.I.
Quizás sea más sencillo crear androides como Roy Batty que robots como Daneel Olivaw, es decir "servidores" de tipo biológico antes que electrónico. ¿Que significaría esto?. Podemos pensar que con el descubrimiento de la estructura completa del genoma humano tarde o temprano estaremos en condiciones de modificar o "rediseñar" la información contenida en nuestras células, podremos quitar genes o agregar secciones creadas en el laboratorio o extraídas de las células de otros seres vivos que permitirán crear nuevas razas para las que probablemente sea necesario acuñar nuevas denominaciones. No estaremos creando vida, solo la "mejoraremos", tampoco estaremos creando inteligencia artificial solo aumentaremos (¿quizás?) la que existe. Por lo general me molesta bastante la gente que, ya sea por motivos religiosos o de índole "moral" considera que se deben coartar o limitar ciertos hallazgos científicos, sin embargo este tema de la genética me da calofríos. ¿Leyó usted "Un mundo feliz" de Aldous Huxley? ¿por que creer que necesariamente la genética "mejorará" las cosas? ¿no seria practica una raza de servidores subhumanos diseñados para ser completamente felices con su vida de servidumbre? ¿que tal soldados con piel antibalas y fuerza superior que no sintieran ningún temor de morir?, por supuesto también se impone una raza de seres superiores para gobernar... y así hasta el infinito. En lo personal no me gusta nada ese cuadro, por supuesto que la investigación debe continuar, muchas enfermedades se podrán curar mediante terapia génica pero en cuanto a la creación androides me quedo con el mensaje de Robby: "Danger, Will Robinson".

Re: Robots: realidad y fantasía

muy interesante.
jorge, te olvidaste de los borg...
saludos.

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